Los planetas oceánicos también pueden albergar vida

Una simulación concluye que no solo los planetas como el nuestro, con un océano poco profundo y grandes masas de tierra, son los candidatos ideales para sustentar vida.

Mundo oceánico

 

El  agua es el sustento de la vida primitiva. Los científicos lo saben de sobra desde hace décadas, desde que en algún momento hace aproximadamente tres mil millones de años se formaron las primeras formas de vida en los océanos de la Tierra. En esta edad temprana, la Tierra era una pelota de azul cubierta casi por completo por agua, y solo salpicada por algunas  islas de origen volcánico.

A través de los potentes telescopios que se lanzan al espacio, los científicos 'viajan' por el universo conocido en busca de vida o mundos donde pueda sustentarse, seleccionan los planetas donde, según nuestra experiencia, es más probable que haya vida y descartan aquellos mundos donde es menos probable, como los gigantes gaseosos y muy calientes; y apuntan el objetivo hacia exoplanetas similares a la Tierra: formados de roca, con agua líquida y en la zona de habitabilidad de su estrella.

 

Los científicos habían asumido que los planetas que están cubiertos de un océano profundo no serían capaces de proporcionar el ciclo de  minerales y gases que mantiene el  clima estable y, por tanto, no serían aptos para la vida.

Pero un estudio publicado en la revista The Astrophysical Journal concluye que los planetas oceánicos pueden permanecer en el punto óptimo de habitabilidad durante más tiempo de lo que se creía.

Los responsables del estudio son científicos de la Universidad de Chicago y la Estatal de Pensilvania, que han descubierto, gracias a más de un millar de simulaciones, que las condiciones de  vida que sobreviven en planetas totalmente cubiertos de agua son más fluidas de lo que se pensaba.

Las conclusiones de este estudio contradicen la idea de que es necesario un clon de la Tierra para albergar vida, es decir, un planeta con un poco de tierra y un océano poco profundo.

 

 

Un clima estable es la clave del sustento de la vida

Debido a que la vida necesita un período prolongado para evolucionar, y debido a que la cantidad de luz y el calor en los planetas pueden variar a medida que envejecen las estrellas, los científicos generalmente buscan planetas que tengan algo de agua y sean capaces de mantener sus climas estables con el tiempo. Nuestro planeta se enfría mediante la absorción gases de efecto invernadero de los minerales y se calienta al liberarlos a través de los volcanes. Pero este modelo no funciona en un mundo acuático, con aguas profundas que cubren la roca y anulan la función de los volcanes, lo que en teoría impediría que el clima fuese estable.

 

Para comprobar si existe otra manera de que el clima de un planeta permanezca estable, los autores del estudio establecieron una simulación con miles de planetas generados aleatoriamente y rastrearon la evolución de sus climas durante miles de millones de años. La sorpresa fue que muchos de ellos se mantuvieron estables durante más de mil millones de años.

 

¿Cómo mantiene el clima estable un planeta oceánico?

Estos planetas afortunados se sitúan en la zona ideal de sus estrellas: tenían la cantidad correcta de carbono, y no demasiados minerales y elementos de la corteza disueltos en los océanos. Lo que harían sería generar ciclos de carbono entre la atmósfera y el océano, lo que, en las concentraciones adecuadas, es suficiente para mantener el clima estable.

"El clima que un planeta tiene depende básicamente del dióxido de carbono y de cómo se divide entre el océano, la atmósfera y las rocas en sus primeros años. Pero parece que existe otra manera de mantener un planeta habitable a largo plazo, distinta al ciclo geoquímico que vemos en la Tierra", detallan los investigadores.

Los investigadores creen que los planetas de sistemas de enanas rojas son candidatos prometedores para fomentar la vida porque estas estrellas se vuelven más brillantes mucho más lentamente, lo que le proporciona un tiempo mucho más prologado a sus planetas para obtener una temperatura templada y poder generar vida.

 

 

El caso de Europa: un mundo congelado candidato a albergar vida

De hecho, en el propio Sistema Solar hay algunos candidatos a ser portadores de vida que no se parecen a la Tierra. Uno de ellos es Europa, una de las lunas de Júpiter. Se trata de un mundo congelado, que posee diversas grietas en las gruesas capas de hielo que cubren su superficie. Los científicos esperan próximamente enviar una sonda para perforar el hielo y tal vez, descubrir bajo él un océano rico de vida, templado, gracias a la fuerza gravitacional del gigante gaseoso, que calentaría el núcleo rocoso de Europa.

 

Referencia: 'Habitability of Exoplanet Waterworlds'. Edwin S. Kite and Eric B. Ford. (2018 August 31). The American Astronomical Society. Doi: 10.3847/1538-4357/aad6e0

Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech.

 

CONTINÚA LEYENDO