Los microbios del estómago de las vacas pueden descomponer el plástico

Un equipo de investigadores australianos ha descubierto que las bacterias del rumen de una vaca, uno de los cuatro compartimentos de su estómago, pueden digerir ciertos tipos de basura plástica.

vacas
iStock

La amenaza de la contaminación por plásticos en nuestro planeta –que ya asola océanos e invade incluso los órganos de los animales de determinados ecosistemas– no es solo fuente de preocupación para la comunidad científica, sino también de inspiración para el desarrollo de tecnologías innovadoras que reduzcan su uso o mejoren el tratamiento de los residuos. 

La última de ellas resulta muy curiosa y, además, bastante ecológica: se trata de aprovechar los microorganismos localizados en el estómago de ciertos mamíferos rumiantes, las vacas, que serían capaces de descomponer ciertos tipos de plástico. Tal hallazgo podría resultar prometedor para reducir la contaminación por residuos de este tipo, combinándolo con una reducción drástica de su uso. 

Concretamente, la rica microbiota que vive en el rumen –uno de los cuatro compartimentos del estómago de las vacas– es capaz de descomponer materiales similares a los residuos plásticos de manera natural, dado que la dieta de las vacas contiene normalmente poliésteres vegetales, tal y como se detalla en el estudio, recientemente publicado en la revista Frontiers in Bioengineering and Biotechnology. Este mecanismo propio de la digestión de estos mamíferos fue de donde partieron los investigadores australianos que encabezan el estudio, quienes sospecharon que este proceso natural también podría darse para otros materiales similares (los residuos plásticos que generamos los humanos). 

Para ser más exactos, los investigadores se propusieron averiguar si dentro de los estómagos de las vacas podría darse la hidrólisis de poliéster, un tipo de reacción química que da como resultado la descomposición. 

En equipo de científicos analizó tres tipos de poliésteres: el tereftalato de polietileno o PET, polímero sintético comúnmente usado en textiles; tereftalato de adipato de polibutileno o PBAT, un plástico biodegradable que se usa a menudo en bolsas de plástico biodegradables; y uranoato de polietileno o PEF, un material de base biológica elaborado a partir de recursos renovables. 

Para realizar su estudio no fueron utilizadas vacas vivas; sino que se obtuvo líquido del rumen de un matadero en Austria para extraer del él a los microorganismos que lo pueblan. Después, esta microbiota fue incubada en el laboratorio junto con los tres tipos de plásticos mencionados anteriormente.  

Según sus resultados, los tres tipos de plástico se podían descomponerse de manera eficaz mediante la acción de los microorganismos del estómago de las vacas. Estos resultados solo han sido posibles a pie de laboratorio, y es necesaria más investigación para poder extraer todo su potencial, según la investigadora principal, Doris Ribitsch. La líder del estudio, manifestó también en un comunicado de prensa que las comunidades microbianas, usadas como un recurso potencial ecológico, han sido siempre ‘subestimadas y subexplotadas’ para este fin. 

 

Fuente:

'Frontiers in Bioengineering and Biotechnology', DOI: 10.3389/fbioe.2021.684459a

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

Vídeo de la semana

Continúa leyendo