Los humanos arcaicos habrían comido camellos gigantes hasta hace 27.000 años

Humanos arcaicos y neandertales se habrían alimentado de camellos de hasta 3 metros de altura hasta que extinguieron, concluye un estudio.

 

¿Contribuyó el humano arcaico a la extinción del camello gigante por la caza masiva? Esta es la hipótesis expuesta en un nuevo estudio desarrollado por un equipo internacional de investigadores y publicado en la revista Frontiers in Earth Science.

Camelus Knoblochi, un camello de dos jorobas de una tonelada de peso y tres metros de altura (nada que ver con la especie de camello salvaje Camelus ferus que puede alcanzar 1,2 metros y pesar un promedio de 110 kilogramos ) vivió en Mongolia hasta hace aproximadamente 27 000 años. Y la última de estas especies coexistió con los humanos anatómicamente modernos y quién sabe si también con los neandertales, por lo que los investigadores sugieren en este trabajo, que la caza por parte de humanos arcaicos podría haber influido en su desaparición a la par que el cambio climático.

Camelus Knolochi está “emparentado” con los camellos bactrianos modernos, que incluyen su versión salvaje (Camelus ferus) y la versión domesticada (Camelus bactrianus). Y Mongolia fue, probablemente, el último hogar de este camello gigante antes de que se extinguiera, según el estudio.

 


Examinando fósiles


Los científicos estudiaron los fósiles de la especie extinta Camelus Knoblochi de la cueva Tsagaan Agui en las montañas Gobi Altai, en el suroeste de Mongolia. Se han encontrado restos fosilizados del camello gigante junto con artefactos dejados por habitantes del Paleolítico. Uno de los huesos mostraba signos de carnicería por parte de humanos, probablemente para extraer médula rica en proteínas, y estos humanos arcaicos no solo habrían sido Homo sapiens, sino también neandertales y denisovanos.

Un hueso metacarpiano, que data de hace entre 59 000 y 44 000 años, tiene marcas de carnicería y también otra serie de incisiones hechas por hienas, dijo Arina M. Khatsenovich, de la Academia Rusa de Ciencias. Los restos fueron encontrados junto con huesos de lobos, hienas de las cavernas, rinocerontes, caballos, burros salvajes, cabras montesas, ovejas salvajes y gacelas de Mongolia.

“Los restos fósiles de C. Knoblochi de la cueva Tsagaan Agui que también contienen una secuencia rica y estratificada de material cultural paleolítico humano, sugieren que los pueblos arcaicos coexistieron e interactuaron allí con C. Knoblochi y en otros lugares, al mismo tiempo, con el camello bactriano salvaje”, expone John W. Olsen, profesor emérito en la Escuela de Antropología de la Universidad de Arizona, Tucson y coautor del trabajo.

Estos animales habrían sido cruciales para la existencia humana no solo para ser empleados como transporte, sino por sus múltiples recursos: leche, carne, lana, huesos... Así, aunque no existe suficiente evidencia material con respecto a la interacción entre los humanos y el camello gigante, el equipo cree que los primeros probablemente no se dirigieron a los segundos para la domesticación.


Los fósiles indican que C. Knoblochi vivía en ambientes esteparios montañosos y de tierras bajas, hábitats menos secos que los de sus parientes modernos, como el camello bactriano salvaje (Camelus ferus), en peligro crítico de extinción.

Se sabe que C. knoblochi vivió durante aproximadamente un cuarto de millón de años en Asia Central y su último baluarte fue Mongolia.

 


¿Qué empujó al camello gigante a la extinción?

La razón principal parece haber sido el cambio climático, según los autores del estudio. “Aquí mostramos que el camello extinto, Camelus Knolochi, persistió en Mongolia hasta que los cambios climáticos y ambientales lo empujaron a la extinción hace unos 27 000 años”, concluye Olsen.

 

Referencia: Alexey M. Klementiev et al. First Documented Camelus knoblochi Nehring (1901) and Fossil Camelus ferus Przewalski (1878) From Late Pleistocene Archaeological Contexts in Mongolia. Frontiers in Earth Science. , 14 March 2022 | DOI: https://doi.org/10.3389/feart.2022.861163

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en Twitter: sarahromero_ y en ladymoon@gmail.com

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