Logran enriquecer con vitamina D tomates gracias a la técnica CRISPR

Tomates que tienen la misma cantidad de vitamina D que dos huevos o 28 gramos de atún. Esto es lo que ha logrado un equipo de científicos empleando la técnica CRISPR, popularmente conocida como “tijeras genéticas”. El experimento podría ser interesante ya que el número de personas con déficit en vitamina D no hace más que aumentar en todo el mundo.

El déficit de vitamina D es un problema de salud mundial. Su insuficiencia puede aumentar el riesgo de sufrir osteoporosis, cáncer y deterioro neurocognitivo. La mayor parte de los alimentos contienen poca vitamina D, ya no hablemos de vegetales, que son especialmente pobres en ella. Con estos argumentos, un equipo de científicos ha aplicado la técnica CRISPR a tomates y ha logrado que estos tengan tanta vitamina D como dos huevos o 28 gramos de atún.

Usando las “tijeras genéticas” los científicos han diseñado un tomate seco especial que está hasta arriba de vitamina D, y es que no solo la pulpa la contiene sino también las hojas. "Hemos demostrado que es posible biofortificar los tomates con provitamina D3 mediante la edición de genes, lo que significa que los tomates podrían desarrollarse como una fuente vegetal y sostenible de vitamina D3", afirma la botánica Cathie Martin, que trabaja en el John Innes Center, un centro independiente de investigación vegetal de Inglaterra. "El 40 % de los europeos tiene insuficiencia de vitamina D y lo mismo ocurre con mil millones de personas en todo el mundo. No sólo estamos abordando un enorme problema de salud, sino que estamos ayudando a los productores, porque las hojas de tomate que actualmente se desperdician, podrían utilizarse para fabricar suplementos a partir de las líneas editadas genéticamente”, afirma Martin.

Tomate seco
iStock

Con respecto a las hojas de este peculiar tomate, los investigadores descubrieron que contenían 600 microgramos de provitamina D3 por gramo. Esto es 60 veces la ingesta diaria recomendada para los adultos. ¿Quiere decir que deberíamos comérnosla junto con el tomate? La respuesta es no. Lo que sugieren los científicos es aprovecharlas para fabricar suplementos de vitamina D3 aptos para veganos. De esta manera, el tomate genéticamente modificado serviría en su totalidad para combatir la deficiencia de vitamina D.

La exposición al sol es una de las formas que tenemos de aumentar nuestros niveles de vitamina D y, aunque podamos tomarla de algunos alimentos, muy pocos la contienen de manera natural y menos si hablamos de que sean veganos.

Los tomates, sin embargo, contienen de manera natural algunos precursores de la vitamina D3, conocidos como 7-dehidrocolesterol o 7-DHC. Al desactivar los genes que codifican las enzimas que descomponen el 7-DHC, los investigadores forzaron la acumulación del precursor de la vitamina D tanto en la fruta inmadura como en la madura. Este precursor puede convertirse fácilmente en vitamina D en presencia de la luz solar, pero no tiene por qué ser así para mostrar sus beneficios. "Para los ancianos con niveles decrecientes de 7-DHC, el consumo de fruta biofortificada con 7-DHC podría abordar directamente sus deficiencias", escriben los autores en la publicación.

Otro apunte positivo fue que la modificación genética no provocó cambios en el crecimiento, el desarrollo o el rendimiento del tomate.

Dado que la deficiencia de vitamina D está relacionada con un mayor riesgo de cáncer, enfermedad de Parkinson, depresión y demencia, biofortificar las frutas y verduras con este nutriente podría contribuir en gran medida a mejorar la salud pública.

A la vista de los prometedores resultados, los investigadores piden que los tomates sean la próxima fuente vegetal y sostenible de vitamina D3. Después de ellos, podrían venir otros alimentos de origen vegetal como las berenjenas, las patatas y los pimientos ya que estos tienen precursores similares de la vitamina D3 que podrían modificarse de forma parecida para que se acumulen en las plantas.

"Los tomates enriquecidos con provitamina D que hemos producido ofrecen una fuente vegetal muy necesaria de la vitamina del sol", dice Jie Li, otros de los investigadores implicados en el estudio. "Es una gran noticia para las personas que adoptan una dieta rica en plantas, vegetariana o vegana, y para el creciente número de personas en todo el mundo que sufren el problema de la insuficiencia de vitamina D".

 

Referencia: Li, J., Scarano, A., Gonzalez, N.M. et al. 2022. Biofortified tomatoes provide a new route to vitamin D sufficiency. Naure Plants. DOI: https://doi.org/10.1038/s41477-022-01154-6

Mar Aguilar

Mar Aguilar

Me hubiera gustado ser médica pero le tengo terror a la sangre. Con más de 11 años de experiencia en el ámbito periodístico, aprendo cada día un poco más acerca del apasionante mundo que es la ciencia. Puedes escribirme a maguilar@zinetmedia.es

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