Llueve en Titán

Las observaciones de Cassini han descubierto evidencias de lluvia, lo que ha marcado el comienzo de su verano septentrional.

Titán, la luna más grande de Saturno, es un mundo sorprendentemente dinámico, con una atmósfera densa y océanos superficiales de metano líquido. Al igual que la tierra ficticia de Westeros en Juego de Tronos, las estaciones en Titán duraron aproximadamente siete años, y el verano debió impactar su hemisferio norte en 2016. Pero, por extraño que parezca, no llegó como se esperaba. Ahora, los astrónomos han analizado las imágenes de la nave espacial Cassini y han encontrado evidencia de lluvia, lo que indica que finalmente se acerca el verano.

 

Cuando la  Cassini llegó por primera vez a Titán en 2004, el hemisferio sur de la luna estaba disfrutando del verano, y la nave espacial observó una capa de nubes y lluvia en esa mitad de la luna. Los astrónomos desarrollaron modelos climáticos de Titán a partir de datos de Cassini, que predijeron que habría un clima similar en todo el hemisferio norte a medida que cambiaran las estaciones.

 

Pero no fue así. De acuerdo con los modelos climáticos, el solsticio de verano septentrional arrancaría en 2017, pero hasta 2016 no se vieron nubes, lo que desconcertó a los científicos.

"Toda la comunidad ha estado esperando ver nubes y lluvias en el polo norte de Titán, lo que indica el inicio del verano en el norte, pero a pesar de lo que los modelos climáticos habían predicho, ni siquiera veíamos nubes", dice Rajani Dhingra, líder del estudio. "Algunos lo llamaron el curioso caso de las nubes perdidas".

 

Pero las nubes pueden no ser el único indicador de un cambio estacional en el clima. Dhingra y su equipo encontraron una anomalía extraña en una imagen tomada por Cassini el 7 de junio de 2016, que no se mostró en las imágenes tomadas durante sobrevuelos anteriores o posteriores. Una gran parte de la superficie de la luna, que mide aproximadamente 120.000 kilómetros cuadrados, se había vuelto repentinamente reflexiva.

Esta nueva reflectancia se atribuyó al efecto de "suelo húmedo" después de la lluvia. Pero, claro, hay que tener en cuenta que no habría sido una lluvia terrenal de agua como estamos acostumbrados en la Tierra: en Titán llueve metano líquido.

 

Los científicos dicen que la forma del patrón sugiere que la lluvia cayó en un terreno rocoso y accidentado en lugar de una superficie lisa, lo que habría producido un punto reflectante más circular.


Si bien las predicciones pueden haber sido poco acertadas, parece que el verano ha llegado al norte de Titán, después de todo. El siguiente paso, dicen los científicos, es investigar por qué llegó tan tarde, lo que puede requerir un ajuste de los modelos climáticos actuales de la luna más grande de Saturno.

 

Titán tiene muchas similitudes con nuestro planeta hogar. Como la Tierra, Titán tiene estaciones y lluvia. Pero en la rocosa luna saturniana, se ve un poco diferentes. Aparte del metano líquido, y los científicos no están seguros exactamente por qué, llueve mucho menos en Titán que en nuestro planeta. De hecho, durante la misión de 13 años de Cassini, observando a Saturno y sus lunas, solo vio la lluvia en Titán unas cuantas veces. Además, dado que la gravedad de Titán es aproximadamente una séptima parte de la gravedad de la Tierra, las gotas de lluvia caen más lentamente. La lluvia de metano en Titán cae de la misma manera en que caen los copos de nieve en la Tierra.

 

"Queremos que nuestras predicciones de modelos coincidan con nuestras observaciones", dice Dhingra. "Esta detección de lluvia prueba que el clima de Cassini sigue los modelos de clima teóricos que conocemos. El verano está teniendo lugar. Se retrasó, pero ahí está. Sin embargo, tendremos que averiguar qué causó la demora", finaliza.

 

Referencia: Rajani D. Dhingra et al, Observational evidence for summer rainfall at Titan's north pole, Geophysical Research Letters (2019). DOI: 10.1029/2018GL080943

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

Continúa leyendo