Las piezas de Lego tardan 1300 años en descomponerse en los océanos

Este descubrimiento ha sido realizado por un grupo de investigadores, que también advierten de que muchos bloques pueden convertirse en microplásticos.

lego mar
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Si las construcciones Lego hubieran existido en el siglo VIII y alguien hubiera tirado un ladrillo del famoso juego al mar hoy todavía podríamos encontrarnos esa pieza varada en la playa a la que solemos ir de vacaciones. Así, si el próximo verano arrojamos un bloque de Lego al océano es posible que alguien pueda hallarlo en el fondo marino en el año 3.320.

Un estudio dirigido por un grupo de investigadores de la Universidad de Plymouth (Reino Unido) y publicado en la revista Environmental Pollution estima que los ladrillos Lego pueden llegar a ‘sobrevivir’ en el océano entre 100 y 1.300 años.

Para su investigación el equipo de científicos usó algunos bloques de Lego recogidos de las limpiezas realizadas en las playas de Inglaterra. Entre otras cosas, se encargaron de medir la masa y el tamaño de los ladrillos y examinaron los cambios químicos acontecidos en ellos.

En concreto, se usaron 50 piezas desgastadas, construidas con acrilonitrilo butadieno estireno (ABS) que fueron pesadas en los laboratorios de la universidad. Las características químicas de cada bloque se determinaron utilizando un espectrómetro de fluorescencia de rayos X, con el fin de conocer la ‘edad’ exacta que tenía cada bloque en particular, según la presencia de ciertos elementos que ya no se utilizan.

“Al combinar dichos objetos con otros adquiridos en las décadas de los 70 y 80 que no se han visto sometidos al influjo climático, los investigadores han podido identificar el nivel de desgaste y, como resultado, calcular cuánto tiempo podrían durar las piezas de Lego en el medio marino”, ha señalado la Universidad de Plymouth.

“Lego es uno de los juguetes infantiles más populares de la historia y parte de su atractivo siempre ha sido la durabilidad. Está específicamente diseño para jugar con él y manejarlo, por lo que puede no resultar especialmente sorprendente que, a pesar de estar potencialmente en el mar durante décadas, no se hayan desgastado de manera significativa” subrayan los investigadores. “Sin embargo, el alcance total de su durabilidad fue incluso una sorpresa para nosotros”, reconocen.

Pezqueñinas, no gracias

Otro detalle que descubrieron mientras realizaban su estudio es que algunas piezas Lego además de suavizarse y decolorarse, también se fracturaban y se fragmentaban, sugiriendo que algunos bloques podrían descomponerse y transformarse en microplásticos.

“Una vez más se pone de manifiesto la importancia de que las personas eliminen los artículos usados de manera adecuada para garantizar que no plantean problemas potenciales para el medio ambiente”, insisten. Estudios anteriores indican que muchas de esas piezas Lego podrían haberse extraviado durante las visitas a la playade los niños o habrían llegado al medio ambiente mediante el proceso de residuos domésticos.

Lego no sería ajena al problema del plástico para los océanos. La empresa juguetera está trabajando para fabricar sus ladrillos a partir de fuentes o materiales sostenibles para 2030. Con ese ambicioso objetivo por delante, la firma ha experimentado con piezas basadas en polietileno de la caña de azúcar, aunque estas no serían biodegradables. A Lego no le será fácil encontrar un nuevo material que sea ecológico, pero que también preserve la durabilidad de sus famosos ladrillos.

Alberto Payo

Alberto Payo

Colaborador de Muy Interesante y MuyInteresante.es

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