Las mujeres prehistóricas también eran cazadoras

Adiós al mito de que la caza era territorio exclusivamente masculino. Un estudio indica que las mujeres de las tribus americanas también eran cazadoras.

mujeres-prehistoricas
Matthew Verdolivo/UC Davis IET Academic Technology Services

¿Las mujeres prehistóricas cazaban? Tras décadas creyendo en la hipótesis del hombre-cazador y las mujeres desempeñando otro tipo de papel en la sociedad, un nuevo estudio desmiente este mito tras el hallazgo de los restos de un ser humano de hace 9.000 años en un pozo situado en lo alto de la Cordillera de los Andes junto con un juego de herramientas de 20 puntas de lanzas de piedra y hojas apiladas de forma ordenada a su lado. Todo apuntaba al descubrimiento de un cazador de alto estatus; un hombre. “Un gran jefe”, apuntaba el arqueólogo Randy Haas de la Universidad de California en Davis (EE. UU.) y coautor del trabajo que publica la revista Scientific Reports.

Sin embargo, el bioarqueólogo Jim Watson de la Universidad de Arizona se dio cuenta de que los huesos eran delgados y livianos. "Creo que el cazador podría ser una mujer", le dijo a Haas.

 


Mujeres cazadoras

Y así era. La mujer encontrada en los Andes con armas y herramientas de caza, tenía entre 17 y 19 años cuando murió y fue enterrada con elementos que sugerían que cazaba animales de caza mayor a los que atacaba con lanzas: puntas de lanza de piedra para alcanzar animales grandes, un cuchillo y escamas de roca para quitar los órganos internos y herramientas para raspar y curtir pieles. Todo un kit de cazador. Era una práctica común en el mundo antiguo enterrar a las personas junto a los objetos que usaban durante su vida.


"Las prácticas laborales entre las sociedades recientes de cazadores-recolectores tienen un alto grado de género, lo que podría llevar a algunos a creer que las desigualdades sexistas en variables como el salario o el rango son de alguna manera 'naturales'", aclara Haas.

 

"Pero ahora está claro que la división sexual del trabajo fue fundamentalmente diferente, probablemente más equitativa, en el profundo pasado de cazadores-recolectores de nuestra especie".

El lugar de enterramiento fue descubierto en 2018 durante las excavaciones en un yacimiento a gran altitud llamado Wilamaya Patjxa en el actual Perú. El sexo del esqueleto se confirmó mediante el análisis de los huesos y las proteínas encontradas en los dientes del esqueleto. El sedimento utilizado para llenar el pozo una vez que la mujer fue enterrada contenía fragmentos de huesos de varios animales de gran tamaño, como el venado andino y parientes silvestres de la alpaca conocida como vicuña. Esos dos animales fueron los principales objetivos de los antiguos cazadores en esa parte de los Andes, sospechan los expertos.

 


No estaba sola


Este hallazgo llevó a los expertos a reexaminar los informes de otros entierros antiguos en las Américas, y encontraron 11 mujeres más que habían sido sepultadas con puntas de lanza que también podrían haber sido cazadoras (desde finales del Pleistoceno a principios del Holoceno) y al menos 16 hombres, lo que sugiere que entre el 30 y el 50% de los cazadores en estas poblaciones eran mujeres.


Este nuevo descubrimiento coincide con evidencia reciente de que existían mujeres guerreras hace alrededor de 5.000 años en California y hace aproximadamente 1.500 años en Mongolia y quizá hace unos 1.000 años entre los vikingos escandinavos.

 

Referencia: R. Haas el al., "Female hunters of the early Americas," Science Advances (2020). advances.sciencemag.org/lookup … .1126/sciadv.abd0310

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

Continúa leyendo