Las imágenes más nítidas de las galaxias del espacio profundo

Una red de telescopios que ha pasado años mirando al espacio profundo finalmente nos ha regalado algunas de las imágenes más espectaculares de las galaxias.

galaxias-nitidas
Ramírez-Olivencia et al. / NASA, ESA / Hubble Heritage Team / STScI / AURA / A. Evans, University of Virginia, Charlottesville / NRAO / Stony Brook University / R. Cumming / C. Groeneveld / R. Timmerman / LOFAR / Kukreti / Sloan Digital Sky Survey / A. Kappes / F. Sweijen / DESI Legacy Imaging Survey / S. Badole / L. Calcada / W.L. Williams.

Estas imágenes no solo son preciosas, sino que revelan con un detalle sin precedentes el funcionamiento interno de estos objetos cósmicos gigantes, lo que nos ofrece una nueva perspectiva de cómo funcionan las galaxias en general.

Utilizando datos del Low Frequency Array (LOFAR), un radiotelescopio que opera en frecuencias entre 10 y 240 MHz y que consta de 52 estaciones repartidas por toda Europa, los astrónomos han observado la radiogalaxia 4C 43.15, el quásar 3C 293 y la galaxia elíptica supergigante Hercules A y lentes gravitacionales MG 0751 + 2716 y CLASS B1600 + 434.

La red LOFAR captura imágenes en frecuencias de radio FM que, a diferencia de las fuentes de longitud de onda más corta como la luz visible, no son bloqueadas por las nubes de polvo y gas que pueden cubrir objetos astronómicos.

"Ahora podemos investigar la estructura a pequeña escala de los chorros de radio a bajas frecuencias, algo que simplemente no era posible antes de que las líneas de base internacionales LOFAR estuvieran disponibles", comenta Jeremy Harwood, astrónomo de la Universidad de Hertfordshire. "Este es un importante paso adelante en la comprensión de cómo estos chorros y las galaxias que los albergan evolucionan a lo largo del tiempo cósmico y cómo el Universo llegó a ser la forma en que lo observamos hoy".

Para que nos hagamos una idea de la complejidad de estas instantáneas, para producir una sola imagen, se deben digitalizar más de 13 Terabits de datos brutos por segundo, transportarlos a un procesador central y luego combinarlos. “Para procesar volúmenes de datos tan inmensos tenemos que usar superordenadores”, aclara Frits Sweijen, astrónomo de la Universidad de Leiden. "Estos nos permiten transformar los terabytes de información de estas antenas en solo unos pocos gigabytes de datos listos para la ciencia, en solo un par de días".

Los hallazgos realizados se han publicado en un número especial de Astronomy & Astrophysics

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en ladymoon@gmail.com

Continúa leyendo