Las 'e-skins' podrían ayudar a crear robots con capacidad de sentir

Un reciente estudio sobre el desarrollo de pieles electrónicas podría ayudar a crear robots que tuvieran capacidades similares a las del tacto de los seres humanos y que, además, poseyeran una textura similar a la de nuestra propia piel.

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Un grupo de investigadores de las Universidades de California, Yale, Stanford, Cambridge y la Universidad Nacional de Seúl han realizado un estudio en el que se examinan hasta dónde ha avanzado la ciencia en el diseño de las conocidas como e-skins o pieles electrónicas.

El documento ha sido publicado en Science Robotics y expone cómo estas pieles electrónicas podrían ayudar a la crear robots con una textura similar a la de la piel humana (robots "suaves") y con capacidad para sentir, similar a nuestro propio sentido del tacto. Además, a partir de la recogida de esos datos táctiles, se potenciaría el aprendizaje automático de la inteligencia artificial, que permite a los robots aprender por sí mismos.

Según los investigadores, uno de los principales desafíos a los que todavía se enfrenta el campo de las e-skins es la integración del cableado en las estructuras. La multiplexación es una técnica que puede reducir sustancialmente la cantidad de cables necesarios para implementar estas pieles electrónicas, pero incluso con ella, cada sensor necesitaría tener al menos una conexión mediante dos cables. 

Además, dos funciones robóticas específicas que podrían beneficiarse significativamente de la combinación de pieles electrónicas y el aprendizaje automático de la inteligencia artificial son la detección de formas por parte de los robots y el control de su retroalimentación. Ambas impulsarían unas interacciones más avanzadas entre un robot y su entorno, a la vez que le permitirían explorar lo que hay a su alrededor, proporcionándoles información valiosa que les ayude a responder eficazmente ante los diferentes estímulos

Caminando hacia el "tacto afectivo"

Por último, los investigadores han considerado que el siguiente paso es lograr que los robots adquieran también un sentido que vaya más allá, el tacto afectivo. Esto promovería su capacidad de comunicación con las personas, algo que los científicos consideran de vital importancia puesto que, en el futuro, creen que los robots suaves estarán más que integrados en nuestras vidas y convivirán con nosotros en nuestros hogares.

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