La hazaña de SpaceX: el primer vuelo espacial comercial tripulado

La nave espacial Crew Dragon, con dos astronautas de la NASA a bordo, logró acoplarse ayer con éxito a la Estación Espacial Internacional (ISS). ¡Lo han logrado! La capacidad del sector comercial para enviar astronautas a la ISS es un paso importante hacia una mayor exploración humana, incluido el establecimiento de una presencia humana en la Luna y, en última instancia, en Marte.

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Dos astronautas de la NASA, Robert Behnken y Douglas Hurley, han hecho historia al viajar a la Estación Espacial Internacional en una nave espacial de financiación privada, el cohete Falcon 9 de SpaceX y la cápsula Crew Dragon. Es la primera vez que unos astronautas son lanzados desde suelo estadounidense en nueve años. 

Los astronautas despegaron acostados boca arriba en sus asientos y mirando en dirección a la trayectoria del viaje para reducir el estrés de la alta aceleración en sus cuerpos. Una vez lanzada desde el Centro Espacial Kennedy, la nave espacial viajó sobre el Atlántico, girando para viajar en una dirección que coincida con la órbita de la Estación Espacial Internacional (ISS)

Aunque el vuelo estaba programado para el miércoles 27 de abril, debido a las condiciones climáticas, el lanzamiento del cohete Falcon 9 con la cápsula Crew Dragon tuvo que retrasarse hasta el sábado 30 de mayo.

Los lanzamientos y aterrizajes de misiones espaciales son las partes más críticas. Sin embargo, Space X ha realizado muchas pruebas. En el caso de un lanzamiento fallido de un cohete, ocho motores levantarían la cápsula que contiene a los astronautas en el aire y la alejarían del cohete, y los paracaídas finalmente lo ayudarían a aterrizar. El cohete Falcon 9 ha realizado 83 lanzamientos exitosos hasta ahora. 

Atraque y regreso 

La ISS tiene una velocidad orbital de 7,7 km por segundo. La rotación de la Tierra lleva a los sitios de lanzamiento en una ruta de vuelo recta hacia ella. 

Para interceptar a la ISS, la cápsula debe coincidir con la velocidad, altitud e inclinación de la estación, y debe hacerlo en el momento correcto de modo que las dos naves espaciales se encuentren muy cerca una de la otra. La diferencia de velocidad entre la ISS y la cápsula Crew Dragon debe ser cercana a cero en el punto donde se cruzan las órbitas de las dos naves espaciales. 

Una vez que se cumplan estas condiciones, la cápsula Crew Dragon debe maniobrar hacia el puerto de acoplamiento de la ISS, utilizando una serie de pequeños propulsores de control dispuestos alrededor de la nave espacial. Esto se debe hacer automáticamente por ordenador, sin embargo, los astronautas pueden controlar esta maniobra manualmente si es necesario. 

Las maniobras implican varios movimientos hacia la derecha, la izquierda, arriba y abajo. Esto se complica por la primera ley de movimiento de Newton: que cualquier objeto en reposo o en movimiento seguirá siéndolo a menos que actúe una fuerza externa. Eso significa que cualquier maniobra, como un giro hacia la derecha, continuará indefinidamente en ausencia de resistencia del aire para proporcionar una fuerza externa hasta que sea contrarrestada disparando propulsores en la dirección opuesta.

¿Por qué no intentarlo tú mismo? Este simulador, provisto por Space X, le permite probar y pilotar la cápsula Dragon al puerto de acoplamiento ISS. 

Los astronautas regresarán a la Tierra cuando un nuevo conjunto esté listo para tomar su lugar, o según el criterio de la NASA. La NASA ya está planeando el primer vuelo completamente operativo de la tripulación del Crew Dragon, con cuatro astronautas, aunque aún no se ha anunciado una fecha de lanzamiento.
  

La nueva era de los vuelos espaciales 

El lanzamiento coloca a SpaceX firmemente por delante de las otras empresas comerciales que buscan proporcionar lanzamientos espaciales tripulados. Esto incluye tanto el Starliner de Boeing, que se lanzó por primera vez el año pasado, pero no fue creado, como el Dream Chaser de Sierra Nevada, que se planea probar con carga durante un viaje a la ISS el próximo año. 

La capacidad de los vuelos comerciales como este para enviar astronautas a la ISS es un paso importante hacia una mayor exploración humana, incluido el establecimiento de una presencia humana en la Luna y, en última instancia, en Marte

Sin embargo, con las empresas compitiendo, queda una pregunta abierta si la seguridad podría verse comprometida en algún momento para obtener una ventaja comercial. No hay ninguna sugerencia de que esto haya sucedido hasta ahora, pero cualquier misión tripulada que fracase debido a una falla derivada de preocupaciones económicas tendría serias ramificaciones legales. 

De manera similar a la legislación moderna sobre aeronaves, será necesario establecer un conjunto de normas y reglamentos de seguridad espacial más temprano que tarde. Para las misiones comerciales lunares y posteriores, también debemos asegurarnos de que ninguna nave espacial contamine el lugar que está visitando con gérmenes de la Tierra. 

Con más naciones y compañías desarrollando planes para misiones lunares, existen ventajas obvias en la cooperación internacional y en la búsqueda de métodos de lanzamiento rentables. Esto no es menos importante porque no depende tanto del capricho de los gobiernos elegidos para la dirección, que puede cambiar completamente de una administración a la siguiente. 

Para nosotros, los científicos que buscamos expandir nuestro conocimiento del espacio, es un momento muy emocionante. 


Gareth Dorrian, Post Doctoral Research Fellow in Space Science, University of Birmingham y Ian Whittaker, Lecturer in Physics, Nottingham Trent University

Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

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