La separación de los continentes sufrió acelerones

Las tierras del supercontinente Pangea se llegaron a alejar a la velocidad que crecen nuestras uñas, 20 veces más rápido de su ritmo normal.

"Es el equivalente de moverse como un peatón a montarse en un BMW", ha declarado al periódico The New York Times Dietmar Muller, geofísico de la Universidad de Sidney, en Australia, y coautor del trabajo. El mismo Muller admite que no todavía saben por qué la velocidad de desplazamiento llega aumentar ¡hasta veinte veces!

Tras analizar el historial de los movimientos sísmicos en nuestro planeta estos últimos 240 millones de años, los científicos han descubierto que los continentes se alejaron entre sí a dos ritmos diferentes: poco a poco y a tirones. De acuerdo con su simulación digital, es lo que ocurrió en los orígenes de la disgregación de Pangea, cuando Norteamérica y África tomaron caminos diferentes. Al principio, durante cuarenta millones de años, se separaron un milímetro cada año, y, de repente, la media se disparó hasta los veinte milímetros anuales, la velocidad a la que crecen nuestras uñas.

Esta escapada duró diez millones de años, para luego volver al ritmo sosegado anterior. El mismo patrón se repitió en el "divorcio" de India y Madagascar, Australia y la Antártida, Europa y Groenlandia y Sudamérica y África.

Las conclusiones del estudio y la simulación se han puesto a disposición del público en internet.

Etiquetas: geologíainvestigaciónprehistoria

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