La NASA pospone el lanzamiento del telescopio James Webb

Estaba previsto que el nuevo telescopio espacial James Webb entrara en funcionamiento en octubre de 2018, pero no será lanzado hasta 2019.

La NASA pospone el lanzamiento del telescopio James Webb

Cuando el telescopio espacial James Webb ocupe su posición definitiva, en el segundo de los puntos de Lagrange –una región donde puede permanecer estacionario respecto al  Sol y la Tierra–, a 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta, se convertirá en una de las herramientas científicas más valiosas construidas hasta la fecha para el estudio del cosmos.

Este ingenio cuenta con un espejo primario de 6,5 metros de diámetro –será el más grande situado en el espacio– formado por 18 segmentos fabricados en berilio y recubiertos por una capa de oro, y su principal misión será buscar la luz emanada de las primeras estrellas y galaxias, y aportar datos sobre su evolución, la formación de los sistemas planetarios y los orígenes de la vida.

Para ello, sus instrumentos observarán en infrarrojo cercano y medio, un rango de longitudes de onda que le permitirán, por ejemplo, ver a través de las nubes de polvo y gas y captar los fenómenos que tienen lugar en su interior y estudiar las atmósferas de los mundos extrasolares en busca de moléculas que se suelen relacionar con los procesos biológicos, como agua, metano, oxígeno o monóxido y dióxido de carbono.

El lanzamiento del telescopio estaba previsto para octubre de 2018. No obstante, en un reciente comunicado, la NASA ha anunciado que este tendrá lugar finalmente entre marzo y junio de 2019, y que el James Webb despegará desde la base espacial europea de Kourou, en la Guayana Francesa, a bordo de un cohete Ariane 5.

Un proyecto muy complejo

Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de la Misión Científica de la NASA, ha aclarado que la demora no se debe a problemas de hardware o de funcionamiento técnico. La cuestión, según indica, es que la integración de algunos de los elementos de la nave está llevando más tiempo del esperado. Según Zurbuchen, este ajuste no afectará al presupuesto –el desarrollo del telescopio espacial, un proyecto internacional en el que además de la NASA participan la Agencia Espacial Europea y la de Canadá, ya ha costado 8.800 millones de dólares– o a los objetivos del proyecto. De hecho, asegura que los análisis y pruebas de los instrumentos están siendo satisfactorios.

"La propia nave espacial y el escudo que protege su equipamiento de la radiación solar y evita que esta interfiera con sus sensores son estructuras grandes y complejas, y algunas tareas, como la instalación de más de cien dispositivos de liberación en esta membrana protectora están tardando más de lo previsto", ha señalado Eric Smith, director del programa James Webb.

El citado escudo es una de las piezas más llamativas del observatorio y constituye una audaz obra de ingeniería. Está integrado por cinco láminas de kapton, un polímero resistente al calor, dispuestas unas sobre otras y separadas por unos centímetros. Esta configuración consigue que se reduzca rápidamente la temperatura, de modo que entre la capa más externa, esto es, la más expuesta al Sol, y la más interna, la más próxima al espejo primario, se pasa de los 84 ºC a los 230 bajo cero.

Sistema TRAPPIST-1

En busca de vida

Uno de los primeros objetivos en el que podría centrarse este telescopio espacial es el sistema planetario de TRAPPIST-1, una enana ultrafría situada a apenas 40 años luz de la Tierra. Desde que se anunció su hallazgo en la revista Nature en 2016, se han localizado a su alrededor siete mundos rocosos, como la Tierra. Según parece, tres de ellos se encuentran en la zona habitable, una región en la que es posible la presencia de agua liquida en su superficie y, con ello, la existencia de vida. Los  últimos estudios muestran que la intensa actividad magnética de la estrella podría haber dificultado su aparición, pero, aun así, muchos astrobiólogos creen que merece la pena investigar este asunto. "Si estos cuerpos poseen atmósferas, el telescopio James Webb será fundamental para desvelar sus secretos", asegura Doug Hudgins, uno de los responsables del programa de estudio de exoplanetas de la NASA.

Imágenes: ESA / NASA – JPL - Caltech -T. Pyle (IPAC)

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