La NASA lanzará un enorme escudo térmico inflable esta semana

Parece una especie de ovni, pero la intención es que este escudo sirva para ayudar a los humanos a tener un aterrizaje más seguro en Marte (en el futuro).

 

Recuerda estas siglas: LOFTID. Se trata de la prueba de vuelo en órbita terrestre baja de un desacelerador inflable (LOFTID) de la NASA, cuya misión ejecutará un gran escudo térmico inflable (imposible no pensar en los ovnis clásicos de la ciencia ficción, ¿verdad?) este mes de noviembre.

Es el nuevo objetivo de la agencia espacial estadounidense, cuya meta (tras haber estrellado con éxito una nave espacial contra un asteroide, en la misión DART), probar una gran capa aerodinámica inflable que algún día podría usarse para desplegar grandes cargas útiles de manera segura en Marte y en otros planetas del sistema solar, comenta la NASA en un comunicado de prensa.

La prueba está programada para el 1 de noviembre, momento en el que un enorme escudo térmico será lanzado a bordo de un cohete ULA Atlas V a la órbita terrestre baja (que también lleva consigo un satélite de órbita polar JPSS-2 de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en California; de hecho, para ser exactos, el escudo inflable es la carga útil secundaria de la misión con el satélite meteorológico). Y, una vez allí, se inflará antes de descender de nuevo a la Tierra. Si todo sale como debe, la prueba demostrará que el escudo térmico inflable puede ralentizar una nave espacial lo suficiente como para sobrevivir a la desafiante entrada a la atmósfera. Es algo que podríamos usar para aterrizar en nuestro vecino planeta rojo de forma más segura y confiable.

 


¿Cómo es el dispositivo?


Es esencialmente una gran estructura circular inflable protegida por un escudo térmico flexible. El aeroescudo de seis metros de diámetro, actuará como un sistema de frenado masivo a medida que viaja a través de la atmósfera, creando más resistencia atmosférica que el método tradicional de frenado, que es mucho más pequeño. Cuando una nave espacial ingresa a la atmósfera, la resistencia aerodinámica ayuda a reducir la velocidad. La idea es que la estructura reducirá el calor a medida que la nave ingrese en la atmósfera del planeta objetivo. (Los famosos 'minutos de terror' ya no serían tan terroríficos).

En su web, la NASA dice que "la tecnología [permitirá] una variedad de misiones propuestas de la NASA a destinos como Marte, Venus, Titán y el regreso a la Tierra". "La atmósfera es lo suficientemente gruesa como para proporcionar algo de resistencia, pero demasiado delgada para desacelerar la nave espacial tan rápido como lo haría en la atmósfera de la Tierra", explica la agencia.

De hecho, como el proceso de aterrizaje es más complicado para cargas útiles más grandes, como cohetes con humanos a bordo, esta tecnología podría ser de gran ayuda al poder desplegar a una escala mucho mayor que la cubierta. Aunque no eliminaría los riesgos conocidos de esta operación de entrada, sí que tiene el potencial de hacer que los abrasadores descensos sean mucho menos peligrosos de cara al futuro.

"Esta tecnología podría apoyar a la tripulación de aterrizaje y grandes misiones robóticas en Marte, así como devolver cargas útiles más pesadas a la Tierra", concluye la NASA.

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en Twitter: sarahromero_ y en ladymoon@gmail.com

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