La NASA anuncia que volverá a Venus en 2026

Después de muchas décadas, dos misiones espaciales explorarán la historia del agua y la habitabilidad del planeta.

Gemelo infernal de la Tierra, allá vamos. Las próximas dos misiones de la NASA, bautizadas como DAVINCI + y VERITAS, tienen como destino el planeta Venus, según ha anunciado Bill Nelson, administrador de la NASA, quien juró su cargo el 3 de mayo de 2021. "Estas dos misiones hermanas tienen como objetivo comprender cómo Venus se convirtió en un mundo infernal capaz de derretir el plomo en la superficie", aclara. "Esperamos que estas misiones mejoren nuestra comprensión de cómo evolucionó la Tierra y por qué es actualmente habitable, cuando otras en nuestro sistema solar no lo son".

 


Venus: una gran apuesta de ciencia planetaria

La apuesta de la NASA se presenta en forma de una doble dosis de financiación para el desarrollo de las misiones del Programa Discovery, que asciende a 1.000 millones de dólares. Tanto DAVINCI + como VERITAS fueron seleccionadas de entre cuatro finalistas en un proceso competitivo, quedándose atrás misiones destinadas a estudiar la luna Io de Júpiter o la luna Tritón de Neptuno.

No hemos estado en Venus desde hace más de 30 años y eso que nuestro gemelo infernal es el astro más cercano a nuestro planeta, situado a unos 40 millones de kilómetros de distancia. El hecho de que sea un lugar tan inhóspito no ha facilitado las cosas. Las primeras sondas espaciales que lo visitaron tuvieron que lidiar con nubes de ácido sulfúrico y presiones aplastantes en la superficie, que son 92 veces más fuertes que las de la Tierra al nivel del mar.


Pero tenemos una nueva oportunidad de descifrar algunos de sus misterios. Las dos misiones tienen objetivos igualmente ambiciosos:

 

DAVINCI+ (Deep Atmosphere Venus Investigation of Noble gases, Chemistry and Imaging) consistirá en una esfera de descenso de aproximadamente un metro de diámetro que se sumergirá en la atmósfera del planeta y allí, analizará la composición del aire utilizando un espectrómetro ultravioleta, para investigar si el planeta alguna vez tuvo un océano. Además, tomará imágenes en alta definición de la superficie, en particular sus características geológicas llamadas teselas que pueden ser similares a los continentes. Podríamos descubrir que Venus posee tectónica de placas...

VERITAS (Venus Emissivity, Radio Science, InSAR, Topography, and Spectroscopy) mapeará la superficie de Venus para determinar la historia geológica del planeta y comprender por qué se desarrolló de manera tan diferente a la Tierra. En órbita alrededor de Venus con un radar de apertura sintética, esta misión trazará las elevaciones de la superficie de casi todo el planeta para crear reconstrucciones 3D de la topografía y confirmar si los procesos como la tectónica de placas y el vulcanismo todavía siguen activos en Venus. VERITAS también mapeará las emisiones infrarrojas de la superficie de Venus para determinar su tipo de roca, que es en gran parte desconocida, y determinará si los volcanes activos están liberando vapor de agua a la atmósfera. También albergará el Deep Space Atomic Clock-2, un sucesor de una tecnología similar que se lanzó a la órbita de la Tierra en junio de 2019.

“Nuestras metas son profundas. No se trata solo de comprender la evolución de los planetas y la habitabilidad en nuestro propio sistema solar, sino de extenderse más allá de estos límites a los exoplanetas, un área de investigación emocionante y emergente para la NASA”, expone Thomas Zurbuchen, administrador asociado de ciencia de la NASA.

Se espera que cada una de las misiones se lance en el período 2028-2030.

 


En el punto de mira

El año pasado, los científicos informaron haber visto signos en la atmósfera de Venus que insinuaban la presencia de un compuesto llamado fosfina, que podría estar asociado con procesos biológicos. Desde entonces, se han planteado preguntas sobre cuán sólida es realmente la evidencia de vida en Venus y estas dos futuras misiones podrían proporcionar datos que respalden las afirmaciones de actividad biológica. También podrían inclinar la balanza hacia procesos no biológicos como el vulcanismo que también pueden producir fosfina.

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en ladymoon@gmail.com

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