La mujer que tuvo un doble fantasmal

En 1845 una profesora de francés llamada Émilie Sagée dejó perplejas a sus alumnas al ser capaz de estar en dos lugares al mismo tiempo. O eso cuenta la leyenda.

 

Émilie Sagée nació en 1813 en la ciudad francesa de Dijon. O eso se cree, pues de ella sabemos prácticamente nada. Esta mujer ha entrado en los anales de lo misterioso porque en 1845, cuando era profesora de francés en un internado en Letonia, tenía asustados a sus alumnos. ¿La razón? Por su capacidad de estar en dos sitios al mismo tiempo, la bilocación. Conocemos su historia gracias a tres autores interesados en lo paranormal: el congresista estadounidense Robert Dale Owen, el astrónomo francés Camille Flammarion y el parapsicólogo ruso Alexandre Aksakof.

Todo tuvo lugar en el Internado de Neuwelcke, situado a pocos kilómetros de la localidad de Wolmar (hoy Valmiera) en Livonia, en la actual Letonia. En 1845 este internado para hijas de la aristocracia livonia estaba dirigido por un tal Sr. Buch y acogía a 42 jóvenes, entre las que se encontraba Julie (no se sabe si de 13 o 18 años) segunda hija del barón de Güldenstubbe.

Al ser un internado de alcurnia a las alumnas se las enseñaba francés, y para eso Buch había contratado a una profesora francesa de 32 años, Émilie Sagée. Era una mujer rubia, un poco más alta que la media, un poco tímida y nerviosa pero de carácter dulce, amable y alegre. A las pocas semanas de su llegada empezaron a escucharse unos peculiares rumores: dos estudiantes la habían visto a la vez en dos lugares diferentes. Eso fue solo el principio.

Un día, cuando Émilie Sagée estaba dando clase a 13 estudiantes, entre las que estaba Julie, las jóvenes vieron de repente a dos profesoras idénticas enseñando en la pizarra. Un poco más tarde otra de las alumnas, Antoinette de Wrangel, también vio a la profesora desdoblarse mientras le cosía el vestido. Esta duplicación fantasmal fue continua a lo largo de los meses: en ocasiones aparecía una copia idéntica a la profesora pero en otras, no.

El momento álgido sucedió cuando las 42 estudiantes estaban reunidas en el aula. A través de las ventanas pudieron ver a Émilie Sagée caminando por el jardín recogiendo flores. No había nadie con ellas y, de repente, vieron a Émilie sentada en la silla de la profesora. Mientras tanto, la verdadera Émilie, todavía en el jardín, empezó a moverse de manera lenta, pesada, como si se estuviera quedando dormida. En ese momento, dos alumnas se acercaron a la doble y la tocaron: era como si estuviera hecha de muselina. Entonces el doble fantasmal se desvaneció y Émilie volvió a moverse a un ritmo más normal.

Estos fenómenos estuvieron sucedieron durante dieciocho meses, entre 1845 y 1846. Los padres comenzaron a preocuparse por esos extraños sucesos que les narraban sus hijas: después de 18 meses solo quedaban 12 estudiantes en el internado. Ante semejante debacle Buch decidió rescindir el contrato de Émilie. Al enterarse la profesora, que estaba conversando con Julie, suspiró con pena: “¡Ay! Ya es la decimonovena vez ¡Es muy duro de soportar!”. Le comentó a Julie que desde el inicio de su carrera a los 16 años ya había sido despedida de otros 18 colegios por las mismas razones.

Después de dejar Neuwelcke, Émilie Sagée se fue a vivir a casa de una cuñada que tenía varios niños pequeños a los que cuidar. Estos rápidamente descubrieron sus 'peculiaridades' y decían ver a menudo a sus “dos tías Émilie”. Más tarde, marchó a Rusia y fue entonces cuando Julie de Güldenstubbe perdió todo contacto con ella. Ya no se volvió a saber más de Émilie.

El origen de la historia

Esta increíble historia apareció publicada por primera vez en 1860 en el libro Footfalls on the Boundary of Another World de Robert Dale Owen. En él afirma que su fuente de información había sido la propia Julie de Güldenstubbe, quien le autorizó a mencionarla abiertamente. Más de veinte años después, en 1883, una revista dedicada al ocultismo Light, publicó un texto que presentó como el relato completo de la historia de Émilie, y que fue del que Robert Dale Owen extrajo una versión abreviada para su libro. Sin embargo, estamos exactamente ante el mismo texto, que aparece sin firmar. El investigador psíquico Alexandre Aksakof dijo que era la transcripción completa del testimonio de la entonces baronesa Julie de Güldenstubbe.

Otro que se interesó en el tema fue el famoso divulgador de la astronomía Camille Flammarion, que durante años estuvo investigando fenómenos espiritistas. Flammarion dijo haber conocido a la baronesa y a su hermano, Johann Ludwig von Güldenstubbe, en 1862 y que eran muy activos en el círculo espiritista parisino. Los describió como "muy sinceros, tal vez un poco místicos, pero indiscutiblemente leales", y señaló que el barón había escrito un libro curioso sobre el espiritismo: La realidad de los espíritus y el maravilloso fenómeno de la escritura automática. En el transcribió los más de 2 000 mensajes de espíritus que había recibido en sus sesiones.

Para Flammarion resultaba obvio -como para cualquiera- que toda esta historia se basa exclusivamente en el testimonio de Julie de Güldenstubbe, cuyo noble título no le impedía ni de tener una exacerbada imaginación ni tampoco de vivir en una familia que estaba inmersa en el mundo espiritista. La descripción que en 1859 hizo de la baronesa el periódico Daily News es muy reveladora: "muy inteligente y amable, pero una criaturita de aspecto muy extraño, sobrenatural y élfica".

Flammarion decidió buscar más información que confirmara la existencia de Émilie. Si tenía 32 años en 1845, debía haber nacido alrededor de 1813, pero no encontró ninguna familia Sagée en el registro civil de Dijon. Lo que sí encontró fue esta partida de nacimiento: "El 3 de enero a las seis de la mañana, Marguerite Saget, de treinta años, trabajadora natural de Orbigny, departamento de Haute-Marne y residente en Dijon, hija mayor de edad, dio a luz a una niña a quien dio como primer nombre Octavie”. La ausencia de mención al padre revela que fue hija natural. Flammarion supuso que se trataba de Émilie Sagée, y que el nombre podría haber sido alterado inconscientemente; primero, por la memoria de la alemana Julie de Güldenstubbe y después por la transcripción inglesa de Robert Dale Owen.

Esta partida de nacimiento es el único indicio, aunque indirecto, de la existencia de esta profesora. Algo realmente muy pobre. Más sospechoso d que todo puede ser un invención de la propia Julie es que jamás no se ha encontrado otro testimonio similar al de Julie en ningún otro de los 18 colegios donde supuestamente se dieron los fenómenos; tampoco se ha encontrado ningún testimonio de las 41 compañeras de Julie, y ni tan siquiera se ha podido verificar la existencia real del supuesto internado. ¿No será todo producto de la 'élfica' imaginación de la baronesa?

Referencias:

Aksakof, A. (1906) Animisme et spiritisme: essai d'un examen critique des phénomènes médiumniques, spécialement en rapport avec les hypothèses de la "force nerveuse", de l'"hallucination" et de l'"inconscient", Paul Leymarie

Flammarion, C. (1921) La Mort et son mystère: Autour de la mort, vol. 2, Ernest Flammarion

Owen, R. D. (1860) Footfalls on the Boundary of Another World, J.B. Lippincott & Company

 

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Miguel Ángel Sabadell

Miguel Ángel Sabadell

Astrofísico y doctor en física teórica. Miembro del Comité Editorial de Muy Interesante, es autor de catorce libros, más de 300 artículos y creador de una treintena de proyectos de divulgación científica. Es colaborador habitual en prensa, radio y televisión, y consultor para exposiciones temporales y museos.

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