La Luna está mucho más lejos de lo que te pensabas

La Luna nos acompaña en nuestra órbita alrededor del Sol. Parecería que está a tiro de piedra, y sin embargo está más lejos de lo que te imaginas.

El universo es un lugar enorme y, a grandes rasgos, vacío. No sólo es que los propios átomos que forman la materia ordinaria concentren la práctica totalidad de su masa en la región central y diminuta que es su núcleo, si no que los espacios entre planetas, estrellas y galaxias están eminentemente vacíos. La densidad de energía del universo puede resultarnos útil. Esta no es más que la cantidad de energía total (esté en forma de energía oscura, materia oscura o materia ordinaria) dividida por el volumen del universo al completo y equivale a unos 6 protones por metro cúbico. Pero el 95% de esa energía está en forma de materia y energía oscuras, por lo que la cantidad real de protones por metro cúbico es unas 20 veces menor. 

La distancia entre planetas se mide en cientos de millones de kilómetros. La distancia entre estrellas se mide en años luz, porque hablar de decenas de billones de kilómetros no resulta especialmente cómodo. La distancia entre galaxias se mide en cientos de miles o millones de años luz. Y en el espacio que los separa, tanto a unos como a las otras, no hay nada. Bueno, a ver, algunas cosas sí hay, pero suponen una cantidad tan ridículamente pequeña de materia, que podemos obviarla. Está tan vacío el cosmos, que la luz de las galaxias más lejanas nos llega sin más impedimento. Eso sí, lo hace tras haber estado viajando durante miles de millones de años a la máxima velocidad posible, a la velocidad de la luz.

Todo esto por supuesto es difícil plasmarlo de forma gráfica, en una imagen. No te estoy contando nada nuevo, lo sé. Internet está repleto de imágenes que son engañosas en su simplicidad. Considera por ejemplo el Campo Ultraprofundo del Hubble. En esta imagen podemos ver casi 10000 galaxias diferentes. Recogidas así parecerían pertenecer todas ellas a un mismo cúmulo de galaxias, que están atadas las unas a las otras por su propia gravedad, pero nada más lejos de la realidad. Entre cada una de estas galaxias hay, como mínimo, millones y millones de años luz. 

Además, internet está repleto de imágenes del sistema solar que respetan la escala en uno aspectos y en otros no. Unas muestran el tamaño de los planetas a escala, otras muestran sus distancias al sol a escala, pero ninguna de estas imágenes muestran el tamaño y las distancias simultáneamente a escala. No es que sea imposible, si no que las distancias entre planetas son tan increíblemente grandes que a nuestro cerebro le cuesta entenderlas y esa imagen requeriría ocupar miles de veces más que los objetos que pretende mostrar.

Tomemos un ejemplo con el que estemos más familiarizados, algo que sí podamos empezar a visualizar. Tomemos como ejemplo el sistema formado por la Tierra y la Luna. Nuestro planeta tiene unos 12700 km de diámetro mientras que la Luna no alcanza los 3500 km.

Por tanto este sería el tamaño de ambos cuerpos a escala. Pues bien, manteniendo las proporciones, ¿cuál de estas 3 posibilidades correspondería a la distancia media entre planeta y satélite?

La respuesta correcta es… ¡ninguna de las 3! La distancia media entre la Tierra y la Luna sería la de la foto siguiente.

En la vida real esto corresponde a unos 384000 km de distancia, poco más de la distancia que recorre la luz en un segundo o una cuarta parte del diámetro del Sol. En el espacio que separa ambos cuerpos cabrían el resto de planetas del Sistema Solar, colocados uno al lado del otro, e incluso aún tendríamos espacio para incluir a Plutón, para complacer a los más nostálgicos.

Esa es la distancia media que nos separa de la Luna, aunque en algunos puntos de su órbita se pueda encontrar a mayor o menor distancia. Durante el perigeo, el punto más próximo a la Tierra de la órbita lunar, tenemos al satélite a tan solo 363000 km de distancia, mientra que durante el apogeo se aleja hasta los 405000 km. Esta increíble distancia, de unas 60 veces el tamaño de la propia Tierra, es la que recorrieron los astronautas que durante las misiones Apollo de la NASA sobrevolaron la Luna o alunizaron sobre su superficie. Ellos solían tardar unos 3 días en recorrerla, mientras que la luz tarda poco más de 1 segundo en salvar esa misma distancia.

Tal vez te estés preguntando cómo somos capaces de ver la Luna tan grande en el cielo, estando ésta a tan grandísima distancia. Y yo te diré dos cosas. La primera es que, en verdad, la Luna aparece bastante pequeña en el cielo. Un edificio o una montaña de algunos cientos de metros de altitud se ve bastante más grande a distancias de unos 10 km. La segunda es que la Luna está sorprendemente lejos pero, también, es enorme. Tiene un diámetro de 3500 km, es decir, como la distancia que separa Madrid de Moscú.

Por supuesto esta distancia no es nada en comparación con la que hay entre los planetas del sistema solar. Si quisiéramos alargar la última imagen hasta que incluyera a Venus, el planeta que más se acerca a la Tierra, tendríamos que hacerla unas 120 veces más grande. Al final de incontables píxeles negros encontraríamos otra bolita, apenas más pequeña que la Tierra. Olvidémonos por tanto de incluir a Marte, Mercurio y al resto de planetas.

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José Luis Oltra (Cuarentaydos)

Soy físico de formación y viajero de vocación. Divulgo ciencia allí donde me lo permiten, aunque principalmente en youtube y tiktok bajo el nombre de Cuarentaydos. Por aquí me verás hablando de la física del universo, desde las galaxias y estrellas más grandes hasta las partículas subatómicas que las componen.

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