La investigación con animales es cada vez más transparente

Aumenta el número de instituciones científicas españolas que declaran públicamente el uso de experimentación animal. También explican sus razones para hacerlo.

iStock

Hace tres años, en un contexto en el que las comunidades animalistas europeas ponían en tela de juicio la utilización de animales en los experimentos científicos, la Confederación de Sociedades Científicas de España (COSCE), presentó un acuerdo con el fin de poner solución a través de la transparencia. Con el respaldo de alrededor de 90 instituciones y empresas adscritas, los científicos se comprometieron a abrir las puertas de los laboratorios españoles para hablar con claridad y detalle sobre este sensible asunto.

Los puntos fundamentales para lograr esta transparencia se concentran en contar con claridad por qué, cuándo y cómo se usan animales en la ciencia, facilitar a los medios y la sociedad en general la información que sea necesario hacer pública, y promover iniciativas para incrementar la cantidad de material informativo sobre esta cuestión.

El primer informe anual se presentó el 5 de septiembre de 2018. El 17 del mismo mes pero de 2019 se ha presentado el segundo informe y la conclusión es clara: cada vez son más las instituciones científicas que informan sobre su actividad experimentando con animales y además explican las razones por las que lo hacen dentro del marco ético-legal existente. De las 90 instituciones que formaban parte en sus inicios del Acuerdo COSCE se ha pasado a 140 a fecha 17 de septiembre de 2019.

En el último informe publicado se lee que todas las instituciones que forman parte del acuerdo explican en sus respectivas páginas web la política que siguen en relación a la experimentación animal. Otros ejemplos de transparencia que se han llevado a cabo son las entrevistas con investigadores en las que se trata el tema de la experimentación animal, la publicación de vídeos e imágenes de las instalaciones, animales y procedimientos, los días de puertas abiertas, la organización de visitas para estudiantes y medios de comunicación para conocer los animalarios, la participación en los medios, la impartición de charlas en centros educativos, el desarrollo de políticas para comunicar el uso de animales en los experimentos ante preguntas externas, etc.

Según aclaró en su día a Muy Interesante Juan Lerma, vocal de Ciencias de la Vida y la Salud de la Junta de COSCE y coordinador de la comisión que ha elaborado el acuerdo, "la realidad es que los científicos están continuamente intentando buscar otras alternativas. Es cierto que existen pruebas en las que, por ejemplo, pueden detectarse sustancias cancerosas a través de líneas celulares, pero no garantizan lo mismo ni tienen tanta efectividad. También ocurre al investigar la consciencia y enfermedades que afectan al cerebro, como el alzhéimer y el autismo".

"El 85% de las especies empleadas pertenecen al orden de los roedores", aseguró Lerma, quien añadió que la cantidad total de animales dados a la investigación se redujo en 2015 de forma considerable si se compara con el año anterior, gracias al famoso Principio de las 3 R (reemplazar su uso por otros métodos, reducir el número siempre que se pueda y refinar el procedimiento para minimizar el dolor). En este sentido, uno de los puntos del Acuerdo es promover este principio y según el informe de 2019 algunas instituciones han empezado a dar pasos en esa dirección. Lo más frecuente ha sido emplear ejemplos de terceros y compartir los propios con los demás para reducir el número de animales empleados en los experimentos.

El experto insistió en que los animales se mantienen en "condiciones idóneas de alimentación e higiene" y es que, entre otros aspectos, deben encontrarse sanos para que los ensayos puedan resultar del todo fidedignos. "No tendría sentido hacer un ensayo sobre la depresión ayudándonos de un animal que esté deprimido". Además, cuando se presenta un proyecto de investigación, este es estrictamente valorado por el Comité de Científicos y el de Bioética, por lo que se debe solicitar permiso y justificar el uso en todo momento. Lerma quiso destacar que, gracias a la investigación animal, "la esperanza de vida ha aumentado en 20,8 años en el último siglo".

Objetivo: encontrar sustitutos para la experimentación con animales

Cuando nació el Acuerdo COSCE, se reavivó el debate sobre si es del todo necesario beneficiarse de animales para lograr avances en medicina y en la ciencia en general, donde entran en juego los juicios éticos. En palabras de la presidenta del Partido Animalista PACMA, Silvia Barquero a Muy Interesante: "Solo los ciudadanos informados tendrán la capacidad crítica de cuestionarse si lo que sucede en los centros de experimentación es ético". Asimismo, solicitó que "se informe también, en aras de la transparencia, de la inversión que se está haciendo para sustituirlos por métodos alternativos".

Así, los esfuerzos han de centrarse sobre todo en sustituir los experimentos con animales, "evitando el sufrimiento y la muerte de millones de especies en ámbitos de experimentación tan variados y prescindibles como la industria militar, cosmética y química". Por ello, Barquero propuso que el Centro Europeo de Validación de Métodos Alternativos recibiera la inversión necesaria para seguir validando investigaciones con células madre, métodos in vitro, estudios epidemiológicos o modelos informáticos.

Por otro lado, Óscar Horta, profesor de Filosofía Moral y Política en la Universidad de Santiago de Compostela y miembro de la Fundación Ética Animal, señaló que una parte importante de la información y de las imágenes de lo que sucede en los laboratorios y bioterios ha sido obtenida gracias a las investigaciones realizadas por las organizaciones de defensa animal, y es que "son muy difíciles de conseguir por la enorme resistencia de las compañías e instituciones que los poseen". Según Horta, en un lugar cerrado y opaco los animales están "totalmente a merced de quienes los emplean".

Acerca del contenido del acuerdo de la COSCE expresó su descontento: "Se trata de una medida sobre todo publicitaria que no supone ningún cambio. En esto tendrán que estar de acuerdo también quienes estén a favor de la utilización sin restricciones de animales, puesto que esta medida no tiene ningún impacto en el marco legal de tal uso, ni va a terminar con ningún procedimiento".

Es necesaria la inversión para seguir validando investigaciones con células madre, métodos in vitro, estudios epidemiológicos o modelos informáticos

Continúa leyendo