La Cumbre del Clima, aplazada por el coronavirus

La reunión internacional más importante sobre cambio climático también se ha aplazado debido a la pandemia. La COP26 iba a celebrarse en Glasgow en noviembre de 2020.

Glasgow
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“En vista de los efectos actuales de la pandemia de COVID-19 en el mundo, ya no es posible asegurar una celebración ambiciosa e inclusiva de la COP26 en noviembre de 2020” han expresado los dirigentes de la Convención Marco de las Naciones Unidas, que han decidido posponer esta reunión que iba a celebrarse a finales de año en Glasgow (Reino Unido). El anuncio llega poco después de la noticia del aplazamiento de una primera reunión preparatoria que iba a tener lugar en junio en Bonn, Alemania, y que actualmente está prevista para octubre.

“Puesto que cientos de miles de personas caen gravemente enfermas y muchas mueren a causa de la enfermedad del COVID-19, la necesidad de suprimir el virus y salvaguardar vidas es nuestra prioridad” ha expresado António Guterres, secretario general de la ONU, en un comunicado emitido tras conocerse la noticia.

El coronavirus refuerza la importancia de la ciencia

Hasta ahora, los compromisos internacionales para reducir emisiones han estado muy por debajo de lo que se esperaría para evitar aumentos de temperatura superiores al 1,5 o 2 °C por encima de los niveles preindustriales y que fue el objetivo declarado en el Acuerdo de París. En la Cumbre del Clima se esperaba que los países actualizaran y fortalecieran sus compromisos.  

Si una cosa deberíamos haber aprendido de esta crisis, es la importancia de la evidencia científica a la hora de tomar decisiones políticas. Los científicos llevan años alertando de que el problema del cambio climático es grave, y que sus consecuencias podrán ser mucho más desastrosas que las que está causando la epidemia global por el nuevo SARS-CoV-2. Por ello, y a pesar del aplazamiento de la COP26, las autoridades de Naciones Unidas nos recuerdan que las emisiones de gases con efecto invernadero no paran de crecer y que agravarán los desafíos socioeconómicos para los próximos años.

“La ciencia deja claro que el comportamiento humano altera el orden planetario natural y tiene impacto en las vidas y los medios de vida, desde la salud hasta la economía mundial. Esta dramática crisis humana es un ejemplo de lo vulnerables que son los países, las sociedades y las economías ante las amenazas a la existencia”, ha insistido Guterres.

Una oportunidad para hacer las cosas de forma distinta

La pandemia del coronavirus lo ha cambiado todo, y muchos expertos indican que esta es una oportunidad para hacer las cosas de otra manera. Si bien la COVID-19 es ahora mismo la amenaza más urgente que enfrenta la humanidad, el cambio climático sigue siendo el mayor peligro a largo plazo. “A medida que la amenaza del coronavirus retrocede, las naciones deben buscar formas de reforzar sus esfuerzos climáticos”, ha expresado Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de cambio climático de la ONU. "Esta es una oportunidad para dar forma a la economía del siglo XXI de manera limpia, verde, saludable, justa, segura y más resistente".

Durante este tiempo, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático seguirá trabajando para conseguir el compromiso necesario para hacer frente a la crisis climática. La reprogramación de la conferencia garantizará también que todos los participantes puedan centrarse mejor en las cuestiones que se debatirán y también se dará más tiempo para llevar a cabo todos los preparativos necesarios para el evento.

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