La ciencia ciudadana contra el mosquito tigre

Un proyecto de 2013 que involucró a la ciudadanía en la toma de datos ha proporcionado información científica abundante y valiosa para combatir esta especie invasora.

 

De todos los mosquitos hematófagos que se encuentran en la península ibérica, quizá uno de los más peligrosos para el ser humano es el mosquito tigre, Aedes albopictus. Recibe su nombre por el patrón de rayas blancas de su abdomen y de sus patas, que contrasta con el color negro de su cuerpo, y que lo hace fácil de identificar incluso para el ojo no experto. Para ser un mosquito, tiene un tamaño relativamente grande, entre 5 y 10 milímetros de longitud.

Vector de enfermedades

La hembra del mosquito tigre, como sucede con otras especies de mosquito, tiene un aparato bucal, denominado estilete, especializado en atravesar la piel, como si fuera una aguja hipodérmica, y succionar la sangre de sus presas, y la del ser humano forma parte del menú. En el proceso, el animal inyecta su saliva, rica en heparina, para evitar la coagulación de la sangre —algo que obstruiría fatalmente el estilete—.

De forma similar a lo que sucede con otras especies de mosquito, las hembras de Aedes albopictus pueden ser portadoras de varios patógenos, que penetran a su organismo desde la sangre de una persona enferma, y la transmiten a otras personas a través de la saliva. Entre las enfermedades que pueden transmitir, especialmente en aquellos lugares donde son endémicas, se encuentran los virus del dengue, del Nilo Occidental, del chikungunya, del zika, de la fiebre amarilla o del valle del Rift, así como el plasmodio de la malaria.

Hembra de mosquito tigre llena de sangre
Hembra de mosquito tigre llena de sangre

El mosquito tigre tiene su origen en el sudeste asiático, un lugar donde la mayoría de esas enfermedades no son endémicas; el motivo por el que es capaz de transmitirlas es por su gran similitud con otras especies de mosquitos del género Aedes que son los vectores originales de esos virus. El mosquito tigre actualmente está presente en toda Asia, en Oceanía, África, Europa, los dos continentes americanos y, más recientemente, también en numerosas islas del Pacífico, donde ha llegado gracias a la mano humana.

Especie invasora

Los huevos de mosquito tigre pueden estar en cualquier masa de agua estancada, desde una laguna hasta charcos o en el interior de un neumático con agua de lluvia. Además, son resistentes a la desecación; cuando el agua se evapora se quedan adheridos a la superficie y, si entran de nuevo en contacto con la humedad, se rehidratan y quedan listos para eclosionar.

Esta particularidad hace del mosquito tigre un candidato perfecto para viajar como polizón en el transporte de mercancías o de plantas ornamentales —en la tierra, o en el interior de cañas como la del mal llamado ‘bambú de la suerte’, Dracaena snderiana, que tan de moda se puso hace unos años. Por supuesto, también puede ser transportado accidentalmente por las personas, en sus viajes. Incluso pueden transportarse estos huevos en el barro seco adherido en la suela del calzado tras un día de campo.

Mosquito tigre
Mosquito tigre

Esta capacidad de colonización masiva le ha concedido el dudoso honor de formar parte de la lista de las cien especies más invasoras del mundo.

En España se detectó por primera vez en agosto de 2004, en Cataluña. En aquel primer encuentro solo se localizaron dos ejemplares: un macho en el patio trasero de un domicilio de San Cugat del Vallès, y una larva en un agujero de un árbol cercano. Pero, en menos de dos años, ya se habían encontrado poblaciones de adultos y de larvas, lo que confirmó la naturalización y la subsiguiente invasión de mosquito tigre en territorio nacional.

Luchando contra el mosquito tigre

Para luchar contra esta invasión se han realizado diversas acciones, con más o menos éxito. Desde el empleo de insecticidas donde cría el mosquito —con el impacto ambiental sobre las poblaciones de insectos nativos— hasta la liberación de machos transgénicos —recordemos que los machos no pican, y, por tanto, no transmiten enfermedades—.

El transgén es letal para las hembras, pero no para los machos. Cuando se reproducen con las hembras silvestres, transmiten su transgén a la descendencia. Las hembras descendientes mueren, pero los machos serán portadores del transgén, y lo transmitirán a su vez a la mitad de su descendencia, y así sucesivamente. 

Pero conseguir mosquitos transgénicos capaces de diezmar a las poblaciones de invasores no es muy útil si no se sabe dónde están las áreas de cría de estos mosquitos ni por dónde se mueven. Para conocer estos datos, un proyecto de 2013 optó por un enfoque novedoso: la ciencia ciudadana.

Ciencia ciudadana

La ciencia ciudadana se define como aquella investigación científica en la que se involucra activamente a la sociedad para la toma de datos, la realización de experimentos, la obtención de resultados o la difusión de las conclusiones.

Un grupo de investigadores del Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB–CSIC) en colaboración con el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF–CSIC) desarrolló, en 2013, una aplicación móvil, ‘Mosquito Alert’, que permitía a los usuarios recoger y compartir datos sobre la presencia de mosquito tigre, así como potenciales lugares de cría.

Mapa interactivo y APP de ‘Mosquito Alert’ (mosquitoalert.com)
Mapa interactivo y APP de ‘Mosquito Alert’ (mosquitoalert.com)

Los participantes en la investigación, a través de la App, envían fotografías geolocalizadas que un equipo verifica después, para desarrollar un mapa que permita realizar acciones precisas y dirigidas.

El proyecto no solo fue un éxito para analizar la invasión de mosquito tigre y proporcionar herramientas para la gestión y el control de las poblaciones, sino que se ha convertido en una fuente importante de información científica, con una base de datos colosal de la presencia de mosquito tigre, y casi 20 artículos científicos publicados desde 2014. Además, sentó las bases del uso de aplicaciones móviles de ciencia ciudadana para su aplicación en el estudio de las especies invasoras.

Referencias:

Aranda, C. et al. 2006. First record and establishment of the mosquito Aedes albopictus in Spain. Medical and Veterinary Entomology, 20(1), 150-152. DOI: 10.1111/j.1365-2915.2006.00605.x

Delacour-Estrella, S. et al. 2014. First record of Asian tiger mosquito, Aedes albopictus (Diptera, Culicidae), in Anadalusia and first corroboration of the data from Tigatrapp application. Anales de Biología, 36. DOI: 10.6018/analesbio.36.16

Encarnação, J. et al. 2021. Citizen Science and Biological Invasions: A Review.

Frontiers in Environmental Science, 8.

Južnič-Zonta, Ž. et al. 2022. Mosquito alert: leveraging citizen science to create a GBIF mosquito occurrence dataset. Gigabyte, 2022, 1-11. DOI: 10.46471/gigabyte.54

Leta, S. et al. 2018. Global risk mapping for major diseases transmitted by Aedes aegypti and Aedes albopictus. International Journal of Infectious Diseases, 67, 25-35. DOI: 10.1016/j.ijid.2017.11.026

Wise de Valdez, M. R. et al. 2011. Genetic elimination of dengue vector mosquitoes. Proceedings of the National Academy of Sciences, 108(12), 4772-4775. DOI: 10.1073/pnas.1019295108

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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