Jurassic World Dominion: ¿por qué los raptores tienen plumas?

Sabemos que los dromaeosáuridos, o raptores, eran dinosaurios cubiertos de plumas. Sin embargo, hasta JW: Dominion, no vemos un dinosaurio raptor completamente emplumado en la saga. Para entender la razón de esto, tenemos que conocer la historia de los descubrimientos de estos dinosaurios.

 

Ha llegado por fin a los cines el estreno más esperado del año para las personas fanáticas de los dinosaurios: Jurassic World Dominion. Y aunque hay muchas cosas que se pueden hablar de la película, nos centraremos en algo que ha sido incluso más esperado que el propio desenlace de la saga: la presencia de dinosaurios no avianos con plumas en esta entrega.

Ya se veía en el segundo tráiler que esta película traía una gran variedad de especies de dinosaurios en comparación con entregas anteriores. Concretamente, por fin veíamos que Velociraptor ya no era el único dromeosáurido (dinosaurios raptores) de la saga, algo que no pasó desapercibido en redes sociales, especialmente por un detalle en concreto: la presencia de un Pyroraptor completamente emplumado.

Y es que si algo ha sido extremadamente criticado y cuestionado en la veracidad y fidelidad de los dinosaurios de la saga Jurassic Park por su fandom, incluyendo a las personas profesionales en el campo de la paleontología de dinosaurios, era la ausencia de plumas en algunas especies de dinosaurios. El registro fósil es muy claro ante esto ya que hay suficientes evidencias de protoplumas y plumas de diversos tipos fosilizadas, cuerpos completamente emplumados cuya cobertera ha sido preservada y otras estructuras asociadas a la presencia de plumaje en muchos de los últimos hallazgos. Y no sólo en dinosaurios, sino grupos emparentados con los dinosaurios, como los pterosaurios, que convivieron en la era Mesozoica, también presentan evidencias de tener plumaje.

Pero, entonces ¿Cuál es la causa de que esta saga, que siempre se ha identificado como una de las mejores adaptaciones al cine del mundo mesozoico, no representase a los dinosaurios con plumas?

Línea temporal de los descubrimientos de plumas en raptores. Crédito: Elena Cuesta
Línea temporal de los descubrimientos de plumas en raptores. Crédito: Elena Cuesta

Un poco de histórica sobre plumas y fósiles

Desde hace décadas, las investigaciones y diversos descubrimientos han mostrado que muchos grupos de dinosaurios no avianos presentaban plumas o estructuras similares más primitivas, llamadas protoplumas. El grupo donde se han encontrado más especies emplumadas es el grupo denominado Maniraptora, que es el linaje que da lugar a las aves actuales. Dentro de los Maniraptora, el grupo más popular, gracias a la saga Jurassic Park, es el de los dromeosáuridos, conocido popularmente como raptores, grupo al que pertenece el famoso Velociraptor.

Las evidencias de que Velociraptor tuviese plumas están ligadas a la presencia de unas protuberancias en su hueso del antebrazo, que son interpretadas como cicatrices donde se anclan los ligamentos de las plumas primarias o remeras, es decir, las plumas localizadas en las patas delanteras. Pero, a pesar de que no se han hallado hasta la fecha fósiles de Velociraptor preservando plumas, el hecho de que presente estas estructuras, sumado a que hay evidencias en otros dromeosáuridos de la presencia de plumaje, confirma que este dinosaurio estaría seguramente cubierto por ellas.

Entonces, sabiendo esto ¿Existe algún motivo para que Velociraptor en la primera película no tuviera plumas? La respuesta es sí y se explica con un poco de historia sobre la cronología de los descubrimientos de fósiles emplumados. Aunque ya desde el siglo XIX, con el descubrimiento de Archaeopteryx, el primer dinosaurio extinto con plumas perteneciente al grupo de las aves y parientes cercanos (Avialae), indicaba que la presencia de plumas podría extenderse también a otros grupos de dinosaurios, no fue hasta 1996 que no apareció el primer fósil de un dinosaurio no aviano que presentase plumas. Este fósil fue hallado en Liaoning, China, se trataba de una nueva especie de compsognátido y se le acuñó el nombre de Sinosauropteryx. A partir de entonces, a finales de los 90 y principios de los 2000, China se convirtió en referente mundial de fósiles de dinosaurios no avianos con plumas. Poco después de Sinosauropteryx, en 1999, se hallaba el primer dromaeosáurido con plumas, Sinornithosaurus. Esto fue la primera prueba de que las plumas estaban también presentes en el grupo al que pertenece Velociraptor, lo que evidenciaba que es posible que el dinosaurio más temido de la película Jurassic Park, también estuviese cubierto de plumas. Posterior a estos descubrimientos, otros dromeosáuridos fueron dando cada vez más datos a lo que sabíamos de las plumas en los raptores. Posiblemente, el dromeosáurido que más nos ha aportado información es Microraptor, descrito en 2003. Este dinosaurio es conocido como el “dinosaurio de cuatro alas”, al tener plumas primarias en sus cuatro extremidades, y estas están tan bien preservadas que, incluso, nos ha aportado información sobre el color de sus plumas. Pero hay otros dromeosáuridos que también nos muestran un plumaje perfectamente preservado como Changyuraptor o Zhenyuanlong, ambos descubiertos también en China. Respecto a Velociraptor, la primera y única evidencia de presencia de plumas en este dinosaurio no fue hallada hasta 2007, en un estudio que mostraba unas protuberancias halladas en el hueso de la ulna (nuestro cúbito). Estas protuberancias parecen ser iguales a los conocidos quill knobs que presenta este hueso en las aves actuales y fósiles. Estas protuberancias son cicatrices que marcan el lugar donde los ligamentos ligados a las plumas remeras se anclan en la superficie del hueso.

Así que aquí tenemos la explicación. La primera entrega de la saga, dirigida por Steven Spielberg, no llega a los cines hasta 1993 y la novela homónima de Michael Crichton en la que se basó fue publicada anteriormente en 1990. Aunque por estas fechas no cabía duda de que las aves son dinosaurios que consiguieron superar la extinción de finales del Cretácico y llegar hasta nuestros días, aún no había evidencia fósil de que las plumas estuviesen presentes fuera del grupo de las aves. Tenían que pasar 3 años desde el estreno de la película hasta que se encontrase a Sinosauropteryx y otros 3 años para conocer al primer dromeosáurido con plumas. Esto significaba que en 1993, Spielberg y su grupo de asesores y asesoras en paleontología, aún no contaban con estas evidencias, lo que supuso que las hembras de Velociraptor, las únicas dromeosáuridas que salen en la película, fuesen diseñadas sin plumas. No fue hasta 2001, con el estreno de Jurassic Park 3, cuando ya había evidencias suficientes, que no vimos los primeros intentos de integrar plumas en el diseño de los raptores en las películas de la saga, con la presencia de unos penachos de protoplumas en las cabezas de los machos velociraptores. Sin embargo, esto volvió a caer en el olvido en las dos primeras entregas de Jurassic World. Por supuesto, la ausencia de plumas no fue más que una licencia cinematográfica cuyo objetivo era, simplemente, mantener una imagen comercial de las emblemáticas Velociraptor de la saga, cuya estética era tan peculiar que nadie dudaba en asociar a Blue, la Velociraptor protagonista de Jurassic World, con la anteriores entregas de la saga. Además, por primera vez, veíamos que se daba una justificación a esto en las películas, como decía el Dr. Wu, líder del laboratorio de Jurassic World: “Si los dinosaurios tuvieran el ADN puro, no tendrían el aspecto que tienen…me piden más dientes, no más realismo”. Y es que algunas personas del fandom han llegado a asegurar que los motivos podrían estar asociados realmente a esto último y que, con plumas, los raptores dieran menos miedo que las representaciones sin ellas, perdiendo ese efecto de tensión que tienen todos los momentos donde estos dinosaurios aparecen en pantalla. Sin embargo, está claro que esto no es cierto y es que en la última entrega nos demuestran que las escenas con Pyroraptor en el hielo asustan tanto como las temidas escenas de la primera entrega con las “velociraptoras” persiguiendo a Tim y Lex en la cocina.

Molde de fósil de Microraptor en The Paleozoological Museum del IVPP (China). Crédito: Elena Cuesta
Molde de fósil de Microraptor en The Paleozoological Museum del IVPP (China). Crédito: Elena Cuesta

¿Cómo eran las plumas en los dromeosáuridos, los dinosaurios raptores?

Desde el descubrimiento en 1999 de Sinornithosaurus, las evidencias de plumas en los dinosaurios raptores han estado bien documentadas. En general, sabemos, gracias a los ejemplares emplumados hallados hasta ahora, que la mayoría de los dromeosáuridos de pequeño tamaño estarían cubiertos de plumas filamentosas por todo el cuerpo, excepto en las patas posteriores, y que estas plumas serían de menor tamaño alrededor de la cabeza, como es el caso de los ejemplares asociados a Sinornithosaurus. Además de estas plumas filamentosas, también se hallan, en algunos ejemplares, evidencias de plumas penáceas, como las de las aves actuales, con un tallo central o rachis y barbas o bárbulas, hebras diminutas, a los lados del rachis. El plumaje de Microraptor muestra varias peculiaridades con respecto a esto. En primer lugar, está cubierto de plumas plumuláceas o plumón, plumas simétricas en ambos lados del rachis, de unos 25-30 mm. Sin embargo, a diferencia de Sinornithosaurus, las plumas sobre la parte superior del cráneo si son de mayor tamaño, unos 40 mm, y de tipo penáceas. La cola de Microraptor es una de las más llamativas en dromeosáuridos, al tener largas plumas penáceas que salen de la punta de la misma. Sus cuatro extremidades también están cubiertas por este tipo de plumas, de ahí su apodo como el “dinosaurio de las cuatro alas”.  Cabe destacar que sus brazos presentan un patrón de plumas muy similar a las que vemos en las alas de las aves actuales, con plumas primarias y secundarias, tanto simétricas como asimétricas. Este plumaje tan característico de Microraptor ha sugerido que este dinosaurio tuviese capacidad aerodinámica que le permitiese realizar desplazamientos parecidos a los del planeo de algunas aves actuales.

Además de estos dromeosáuridos de pequeño tamaño, raptores de mayor tamaño, también hallados en China, como Zhenyuanlong (unos 2 metros de largo), presentan el cuerpo cubierto de pequeñas plumas filamentosas con largas plumas penáceas en sus brazos y en su cola.

A pesar de que el fósil de Pyroraptor solo son huesos aislados y no hay evidencia de plumas preservadas, al tratarse también de un dromeosáurido y gracias a las evidencias halladas en sus parientes más próximos, no cabe duda de que estaría cubierto de un plumaje similar al anteriormente descrito. Y, de hecho, por lo que vemos en la última entrega de Jurassic World, Pyroraptor ha sido representado con una distribución bastante coherente con lo que nos dice el registro fósil del plumaje en raptores: plumas filamentosas cubriendo el cuerpo, plumas largas en la parte superior de la cabeza, y plumas penáceas en los brazos y a lo largo de la cola. Todo esto ha contentado muchísimo al fandom  de estas películas, por fin podíamos ver un dinosaurio no aviano emplumado en la saga Jurassic Park y toda la historia de guión asociada a este momento tampoco tiene desperdicio. Aquí, hemos explicado las evidencias de la presencia de plumas en el registro fósil que llevan a esta interpretación de Pyroraptor en Jurassic World: Dominion, pero para saber el impacto que tiene esto en el argumento de Jurassic World, no dejes de ver la película.

 

Referencias

Allain, R., Taquet, P. (2000). A new genus of Dromaeosauridae (Dinosauria, Theropoda) from the Upper Cretaceous of France. Journal of Vertebrate Paleontology, 20(2), 404-407.

Foth, C., Rauhut, O. W. (2020). The evolution of feathers. From their origin to the present. Cham: Springer. 242 pp.

Turner, A. H., Makovicky, P. J., Norell, M. A. (2007). Feather quill knobs in the dinosaur Velociraptor. Science, 317(5845), 1721-1721.

Xu, X., Zhou, Z., Wang, X., Kuang, X., Zhang, F., Du, X. (2003). Four-winged dinosaurs from China. Nature, 421(6921), 335-340.

Xu, X., Wang, X. L., Xiaochun, W. C. (1999). A dromaeosaurid dinosaur with a filamentous integument from the Yixian Formation of China. Nature, 401(6750), 262-266.

Elena Cuesta Fidalgo

Elena Cuesta Fidalgo

Nací en Santa Cruz de Tenerife pero estudié mi carrera y doctorado en Madrid. Soy licenciada en Geología-Paleontología (UCM), Máster en Geología Ambiental (UCM) y Doctora en Biología (UAM). Mi especialidad es la paleobiología de los dinosaurios terópodos, centrándome en sus relaciones filogenéticas y en su morfología funcional. Realicé mi tesis doctoral en el dinosaurio Concavenator corcovatus del yacimiento de Las Hoyas en Cuenca (Cretácico Inferior).

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