James Webb estudiará los cuásares, uno de los astros más luminosos del universo

Los cuásares alimentados por agujeros negros pueden emitir una energía incluso más poderosa que todas las estrellas de una galaxia.

El telescopio espacial James Webb que se lanzó desde la Guayana Francesa el día de Navidad de 2021 y finalmente llegó al segundo punto de Lagrange entre la Tierra y el Sol, el 24 de enero de 2022, será utilizado por los astrónomos durante una década (o incluso más), para estudiar una amplia variedad de fenómenos celestes, desde exoplanetas hasta agujeros negros.

Entre sus primeros objetivos se encuentran los cuásares, los objetos de un brillo inusitado, con luminosidades que van desde millones de veces la masa del sol hasta decenas de miles de millones y que representan el 'núcleo' galáctico activo que podemos localizar en el corazón de las galaxias junto a los agujeros negros supermasivos.

 


Los primeros trabajos del Webb


Los astrónomos "examinarán qué papel juegan los cuásares en la evolución de las galaxias durante estos primeros tiempos", lo que nos aportará una idea más clara de cómo se formó el universo primitivo, gracias que James Webb será capaz de mirar más allá en la historia del universo que cualquier otro telescopio espacial anterior.


Posee un instrumento infrarrojo de muy alta resolución, lo que lo hace extremadamente sensible a niveles muy bajos de luz y es perfecto para estudiar el gas que rodea a los cuásares.

Los científicos podrán examinar sus propiedades, así como las de sus galaxias anfitrionas, ofreciéndonos la oportunidad de estudiar la evolución de las galaxias cuando el universo tenía menos de 800 millones de años, o menos del 6% de su edad actual.

Usando los cuásares como fuente de luz de fondo, los astrónomos podrá obtener una mejor vista del gas que se encuentra entre la Tierra y el propio cuásar para aprender más sobre el proceso de ionización. Cuanto más brillante sea el cuásar, más fuertes serán esas líneas de absorción en el espectro y más información crucial sobre el universo nos aportará. Un cuásar es el objeto perfecto para este objetivo debido a su altísima luminosidad.

 

 

Referencia: NASA JAMES WEBB

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en Twitter: sarahromero_ y en ladymoon@gmail.com

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