¿Por qué a algunas personas les pican más los mosquitos que a otras?

Los mosquitos eligen a sus víctimas en función de la cantidad de dióxido de carbono (CO2) que emiten al respirar.

Algunas personas pueden sentarse en el exterior todo el verano y no sufrir las dolorosas y molestas picaduras de mosquitos. Otros se convierten en foco de picaduras a pesar de embadurnarse hasta arriba de protección antimosquitos. ¿Por qué ocurre esto?


La clave está en el paisaje químico invisible del aire que nos rodea. Los mosquitos aprovechan el entorno mediante comportamientos especializados y órganos sensoriales efectivos para encontrar víctimas siguiendo los sutiles rastros químicos que dejan nuestros cuerpos.

En particular, los mosquitos dependen del dióxido de carbono para encontrar a sus huéspedes. Cuando exhalamos, el dióxido de carbono de nuestros pulmones no se mezcla inmediatamente con el aire. Permanece temporalmente en penachos que los mosquitos siguen como migas de pan.


"Los mosquitos comienzan a orientarse hacia esos impulsos de dióxido de carbono y continúan volando contra el viento mientras perciben concentraciones más altas que las que contiene el aire ambiente normal", comenta Joop van Loon, entomólogo de la Universidad de Wageningen en los Países Bajos.

 

 

Un ser humano produce cada día aproximadamente un kilogramo de CO2, y cada vez que exhala, aproximadamente unas 13 veces por minuto, emite más de cien miligramos de este gas. Los mosquitos detectan la corriente con pulsaciones de CO2, que varía tanto entre adultos (más dióxido de carbono al respirar) y niños (menos dióxido de carbono al respirar) y en función de la dieta y del ejercicio físico.

 

El ácido lactico que emitimos al respirar o a través del sudor también atrae a estos insectos. Las personas más altas y las mujeres embarazadas emiten más ácido láctico y CO2, por lo que son "blancos" perfectos de los mosquitos. Las personas que acaban de hacer ejercicio físico intenso también resultan muy atractivas para los insectos.

La cosa se pone seria cuando los mosquitos están a aproximadamente un metro de un grupo de posibles objetivos. En espacios reducidos, los mosquitos tienen en cuenta muchos factores que varían de persona a persona, como la temperatura de la piel, la presencia de vapor de agua y el color.

Los científicos creen que la variable más importante en la que dependen los mosquitos cuando eligen a una persona sobre otra son los compuestos químicos producidos por las colonias de microbios que viven en nuestra piel.

 

Estos paquetes de productos químicos son complejos, e incluyen más de 300 compuestos diferentes, y varían de persona a persona según la variación genética y el entorno, como decimos.

Por ejemplo, los hombres con una mayor diversidad de microbios en la piel tienden a tener menos picaduras de mosquitos que los hombres con menos microbios en la piel, según un estudio de 2011 en la revista PLOS ONE. Además, los investigadores encontraron que los hombres con microbios menos diversos tendían a tener las siguientes bacterias en sus cuerpos: Leptotrichia, Delftia, Actinobacteria Gp3 y Staphylococcus.

En contraste, un estudio descubrió que los hombres con una gran variedad de microbios tendían a tener las bacterias Pseudomonas y Variovorax en su piel.

Las diferencias sutiles en la composición de este cóctel químico pueden explicar las grandes variaciones en la cantidad de mordidas o picaduras que recibe una persona. La composición de esas colonias microbianas también puede variar con el tiempo en el mismo individuo, particularmente si esa persona está enferma.

 

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Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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