Historia de un Premio Nobel: Henrik Dam y la vitamina K

A principios del siglo XX, un joven químico intentaba descubrir la causa de unas extrañas hemorragias en sus animales de laboratorio. Sin saberlo, se hallaba tras la pista de la vitamina K.

¿Para qué sirve la vitamina K?

La función bioquímica exacta de la vitamina K no se resolvió hasta finales de los setenta, sin embargo, su descubrimiento fue de vital importancia en dos áreas principalmente: en procedimientos quirúrgicos y en el tratamiento de los recién nacidos. Antes de la cirugía, los pacientes reciben la vitamina para ayudar en la coagulación de la sangre y reducir el riesgo de muerte por hemorragia. Por su parte, los recién nacidos nacen con deficiencia de vitamina K, cuya producción es inducida por unas bacterias beneficiosas que existen en el entorno y entran en el tracto intestinal de los lactantes. A las madres también se les inyectan vitamina K poco antes de dar a luz para asegurar que las cantidades adecuadas de la vitamina estarán en el sistema del neonato.

El descubrimiento de la vitamina K condujo a Dam a la primera plana del mundo científico. Un año más tarde viajó a Estados Unidos para participar en una serie de conferencias y durante su estancia la Alemania nazi invadió su país y no pudo volver. Mientras duró la Segunda Guerra Mundial, Dam trabajó en el Laboratorio de Biología Marina de Wood Hole, en la Universidad de Rochester y en el Instituto Rockefeller. Desde Copenhague lo nombraron catedrático de bioquímica, cargo que no pudo ocupar hasta el final de la contienda. También en este período, exactamente en 1943, Dam recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina, galardón compartido con Doisy por sus trabajos en la investigación de la vitamina K.

Tras la liberación de Dinamarca, Dam regresó para seguir sus investigaciones y ocupar diferentes puestos, tales como jefe del departamento de bioquímica en el Instituto Politécnico de Copenhage o director del Instituto Público Danés de Investigación. Durante su carrera publicó más de 100 artículos, principalmente sobre la vitamina K, pero también sobre la vitamina E y el colesterol.

En la actualidad, se sigue investigando sobre la vitamina K. Parece ser que interviene en la homeostásis del calcio, en la inhibición de la calcificación de las paredes de los vasos sanguíneos, facilita la mineralización de los huesos y participa en la renovación de tejido y del control del crecimiento celular, entre otros numerosos efectos. Una vieja proteína en nuevas perspectivas.

Etiquetas: cienciadescubrimientospremios Nobelquímicasalud

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar