¿Hemos descubierto nuestra primera exoluna?

Astrónomos de la Universidad de Columbia detectan la que podría ser la primera luna que vemos fuera del sistema solar.

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¿Exoluna o no?

La observación ha sido realizada por un equipo dirigido por el astrónomo británico David Kipping, principal investigador de la iniciativa HEK (Hunt for Exomoons with Kepler), un proyecto que rastrea la presencia de exolunas con la ayuda del telescopio espacial Kepler de la NASA. HEK arrancó en 2011, pero hasta ahora no había encontrado indicios de presas astronómicas.

En los últimos tiempos, Kipping y sus colaboradores se han centrado en 284 exoplanetas de los que sospechaban que podrían tener exolunas orbitándolos. Para afinar más el tiro (hay que tener en cuenta que se han descubierto ya más de 2.500 planetas fuera del sistema solar), eligieron candidatos con tamaños comprendidos entre el de la Tierra y el de Júpiter, y situados a una distancia de su estrella de entre 15 y 150 millones de kilómetros.  

Pero ¿cómo han llegado a la conclusión de que el cuerpo que han llamado Kepler-1625b I es una luna del tamaño de Neptuno que da vueltas alrededor de un planeta tan grande como Júpiter? Para encontrar exoplanetas, los astrónomos buscan pequeñas disminuciones temporales del brillo aparente de una estrella que indican que hay un planeta en tránsito a su alrededor.

Lo mismo se hace para detectar exolunas, aunque la dificultad resulta mucho mayor, por varias razones. Para empezar, los planetas, además de ser más pequeños que sus estrellas, no emiten luz, la reflejan, por lo que su brillo es mucho menor. Y por otro lado, la pequeñez de las lunas viene a complicar aún más la tarea. Para los observadores es muy difícil distinguir la señal emitida por una luna de la proveniente de su planeta, y más si hablamos de sistemas situados a 4.000 años luz de distancia, como en el caso que nos ocupa.

El Hubble tiene la última palabra

Kipping y sus colegas han confirmado que detectaron tres de esas alteraciones del brillo del exoplaneta Kepler-1625b. Las han atribuido a la presencia de una exoluna, que además de ser la primera encontrada, sería la más grande conocida.

Sin embargo, mantienen la cautela, como buenos científicos. Está previsto que en octubre utilicen el telescopio espacial Hubble (mucho más preciso que el Kepler) para confirmar si nos encontramos ante nuestra primera exoluna.

Foto (NASA / JPL-Caltech): Ilustración de una exoluna orbitando un planeta gigante gaseoso en la zona habitable de una estrella. El artista ha imaginado una luna parecida a la Tierra y con condiciones para albergar vida.  

Etiquetas: astronomíaexoplanetasnoticias de cienciatelescopio

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