Hallan un 'anillo de fuego cósmico' a 11.000 millones de años luz

Nunca antes se había visto este tipo de galaxia lejana. ¿Cambiará lo que sabemos sobre la evolución del universo?

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James Josephides, Swinburne Astronomy Productions

Un equipo internacional de astrónomos ha descubierto un "anillo de fuego cósmico", una galaxia con forma de donut gigantesco a unos 11.000 millones de años luz de distancia de la Tierra. Este tipo de galaxia es extremadamente raro, especialmente por su edad, y probablemente fue causada por una colisión con una galaxia más pequeña que todavía se puede ver cerca de la escena del “accidente cósmico”.


La galaxia, llamada R5519 y que tiene aproximadamente la masa de la Vía Láctea, es circular, con un agujero en el medio. Una galaxia anillo. Su descubrimiento, anunciado en la revista Nature Astronomy, va a sacudir las teorías sobre la formación más temprana de estructuras galácticas y cómo estas evolucionan.

 


Un objeto único en el universo temprano

"Es un objeto muy curioso que nunca hemos visto antes", Tiantian Yuan, del Centro de Excelencia ARC de Australia para Astrofísica All Sky en 3 Dimensiones (ASTRO 3-D). "Parece extraño y familiar al mismo tiempo". No en vano, es la primera galaxia de anillo por colisión que se encuentra en el universo temprano.

El agujero negro del centro de esta galaxia es increíblemente masivo, con un diámetro 2.000 millones de veces más largo que la distancia entre la Tierra y el Sol. Para decirlo de otra manera, es tres millones de veces más grande que el diámetro del agujero negro supermasivo en la galaxia Messier 87, que en 2019 se convirtió en el primero en ser fotografiado directamente.

El borde exterior del anillo del R5519 es bastante grande, alrededor de 42.400 años luz de diámetro (en promedio). El centro, sin rastro detectable del bulto lleno de estrellas que normalmente llena un centro galáctico. Y es enorme. Por comparar, si nuestra galaxia local tuviera un agujero tan grande en su centro, se extendería más allá del sistema solar.

Sin embargo, el anillo presenta una tasa de formación estelar espectacular: cada año nacen alrededor de 80 nuevas estrellas de masas solares. Unas 50 veces más que la Vía Láctea. Esto sugiere una interrupción gravitacional debido quizá a otra galaxia que atraviesa R5519, enviando ondas de densidad que se propagan radialmente hacia afuera.

A medida que estas ondas empujan y condensan el gas y el polvo en la galaxia, desencadena la formación de estrellas al facilitar el colapso gravitacional de los grupos de polvo que se convierten en estrellas bebé, intensamente azules.

 


¿Cómo es que tiene forma de anillo?

Los investigadores afirman que esta inusual forma probablemente fue provocada por un encuentro violento con otra galaxia. En su día, R5519 habría tenido una silueta de disco delgado, hasta que una galaxia más pequeña dio justo en el centro de la misma. Los efectos gravitacionales de la colisión habrían enviado a las estrellas a ondularse hacia afuera, dejando el centro casi vacío. Se trata de un evento particularmente poco frecuente: las galaxias anillo por colisiones son unas 1.000 veces más raras que las habituales. Y esta es única en su clase.

"El disco delgado es el componente definitorio de las galaxias espirales: antes de ensamblarse, las galaxias estaban en un estado desordenado, aún no reconocible como galaxias espirales", añade Kenneth Freeman, coautor del trabajo.

"En el caso de esta galaxia de anillo, estamos mirando hacia atrás en el universo temprano 11.000 millones de años, en una época en la que los discos delgados apenas se estaban ensamblando. En comparación, el disco delgado de nuestra Vía Láctea comenzó a unirse solo hace 1.000 millones de años. Este descubrimiento es una indicación de que el ensamblaje del disco en las galaxias espirales ocurrió durante un período más extenso de lo que se pensaba".

Parece que aún tenemos mucho que descubrir sobre los primeros años del universo.

 

Referencia: A giant galaxy in the young Universe with a massive ring, Nature Astronomy (2020). DOI: 10.1038/s41550-020-1102-7 , www.nature.com/articles/s41550-020-1102-7

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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