¿Fuimos caníbales?: 5 casos de canibalismo de nuestra historia

Si somos lo que comemos, el ser humano lo ha tenido claro desde siempre.

 

El canibalismo existe desde los orígenes del ser humano y nos ha acompañado en nuestro discurrir histórico hasta la actualidad. A pesar de ser un tema tabú de nuestra sociedad, es una práctica constante de los humanos y, aunque se tome como una cuestión morbosa propia de civilizaciones primitivas, en todas las etapas históricas y en todos los continentes se dan casos de canibalismo.

Además, el canibalismo no siempre ha tenido el único objetivo de sobrevivir ante una situación extrema de inanición. Este tipo de antropofagia ha sido común en períodos de guerra, epidemias, exploraciones a lugares desconocidos y otras circunstancias en las que el ser humano se ha visto obligado a comerse a otra persona para sobrevivir. Pero también hay en la historia culturas que practicaban la antropofagia de manera ritual, por creencias religiosas, sociales e incluso sexuales. El canibalismo del guerrero se ha repetido en tribus y culturas que entendían que al comerse al enemigo asimilaban sus propiedades, virtudes y destrezas. Y, por supuesto, también se han dado casos de personajes que, entre la leyenda y la realidad, han sembrado el pánico (con intención o sin ella) el descubrirse que comían personas.

El primer caso de canibalismo

Son varias las especies humanas a las que se le atribuyen evidencias de canibalismo. En el caso de Homo sapiens, en Atapuerca se ha detectado el caso de canibalismo más antiguo de la humanidad con 900 000 años. Restos humanos con marcas de cortes y bocados tal y como se ven en los huesos de animales que formaban parte de la alimentación habitual, constituyen una evidencia de canibalismo en el ser humano desde la prehistoria. De hecho, los investigadores sostienen que no se trata de casos aislados, sino que durante cientos de años el canibalismo fue una práctica habitual de nuestros antepasados.

Es por ello que el canibalismo prehistórico es difícil de clasificar en alguno de los tipos mencionados. Se cree que el más habitual se dio por supervivencia, el curiosamente llamado canibalismo gastronómico. Pero no se descarta el tipo ritual, precisamente con la idea de atemorizar a tribus vecinas. Hay que reconocer que los historiadores somos unos especialistas combinando teorías cuando no tenemos certezas.

Canibalismo en el Mediterráneo antiguo

En la mitología clásica se desarrollan todos los aspectos del ser humano. Un fenómeno tan fascinante para la imaginación humana como el canibalismo no podía faltar. No hace falta rebuscar apenas, pues Crono (Saturno para los romanos) fue el ser más destacado de la primera generación de divinidades y se dedicaba a comerse a sus hijos recién nacidos de su mujer, Rea, para evitar que alguno de ellos lo destronara. El sacrificio divino y humano se contempla en los mitos grecolatinos desde su origen.

Sigue vigente el debate historiográfico sobre si los sacrificios y posterior ingesta de humanos se llevaron a cabo o no en la realidad clásica. Por si a estas alturas de artículo aún estás pensando que esto es cosa de civilizaciones pasadas, nuestra herencia clásica nos la “comemos con patatas” y todavía cada domingo muchos acuden a tomar el cuerpo y sangre de Cristo. Toda religión es violenta.

Medicina de cadáveres

Cuando los europeos entraron en contacto con la población autóctona del llamado Nuevo Mundo, no tardaron en etiquetarlos como salvajes e incivilizados que comían personas. Del término “caribe”, que designaba a los indígenas del Caribe, derivó “caníbal” y, por su costumbre, tenemos el término “canibalismo”. Indígenas y europeos se acusaron mutuamente de antropofagia y ninguno de los dos colectivos se equivocó.

Varias culturas como la azteca son famosas por la práctica del canibalismo ritual. Pero parece que nos avergonzamos y es más difícil encontrar testimonios sobre una corriente medicinal que se asentó en Europa.

“En los siglos XVI y XVII, muchos europeos, sobre todo reyes, sacerdotes y científicos, ingerían de forma rutinaria preparados que contenían huesos humanos, sangre y grasa con fines medicinales, tanto para tratar dolores de cabeza como epilepsia”.

En plena revolución científica el polvo de momia traído de Egipto era un producto estrella entre las recetas médicas para tratar ciertos males.

Caníbales ilustres

Entra la leyenda y la realidad tenemos los casos de la condesa sangrienta, Elizabeth Báthory, Vlad tepes o el pirata François l’Olonnais. En la República Democrática del Congo actual se encuentran los Mai-Mai, un grupo de milicianos a los que se le atribuye la práctica del canibalismo guerrero.

Entre 1978 y 1991, Jeffrey Dohmer asesinó a 17 víctimas. Su caso se hizo mundialmente conocido y lo bautizaron como el “Carnicero de Milwaukee”. Cuando la policía registró su domicilio, encontraron restos humanos en el congelador, una cabeza en el frigorífico y fotografías de sus víctimas descuartizadas.

Referencias:

Álvarez, M. 2019. El ‘Caníbal de Milwaukee’, un fanático de ‘Star Wars’ que buscaba parecerse al Emperador Palpatine. lavanguardia.com.

Fernández Jalvo, Y. 2019. Canibalismo: origen y fin. Naturalmente 22. Museo Nacional de Ciencias Naturales.

López Izquierdo, I. 2016. Arte y canibalismo. Visión del canibalismo ritual, del guerrero y el caníbal europeo, bajo el prisma del arte y el cine contemporáneo. Universidad de Granada.

Yanes, J. 2016. Cuando comer cadáver humano estaba de moda en Europa. 20minutos.es.

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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