Estos son los primeros animales que galoparon

Hace 472 millones de años que los animales heredaron de los peces la capacidad de galopar

Sí, lo común es pensar que el galope es un movimiento típico de animales mamíferos cuadrúpedos que empezaron a habitar el medio terrestre hace 210 millones de años. Desde luego, nadie se imagina a un pez galopando. Pero un estudio propone atrasar en más de 250 millones de años la aparición del galope, dejando de considerarse un movimiento exclusivamente mamífero.

 Caballos, antílopes, camellos, leones, jirafas... para todos ellos resulta clave el desplazamiento al galope. Permite recorrer grandes distancias con eficacia en relación al gasto de energía, atacar velozmente a una presa, o huir cuando toca de un depredador. Estamos acostumbrados a ver este grácil movimiento en los documentales sobre mamíferos. Pero, ¿alguna vez te has preguntado cuándo aprendieron los mamíferos a correr de esta forma?

Cocodrilos que galopan. Tortugas que saltan

En la historia de la evolución de las especies, el galope no es más que un movimiento dentro de las maniobras llamas “marchas asimétricas”. Esto requiere coordinar las extremidades de forma independiente, ya que el momento en el que las patas tocan el suelo es desigual para cada extremidad. Hasta ahora se creía que muchos de los mamíferos cuadrúpedos eran los únicos capaces de llevar a cabo esta forma de desplazamiento, pero Eric McElroy (Colegio de Charleston en Carolina del Sur) y Michael Granatosky (Instituto de Tecnología de Nueva York) han publicado un estudio en Journal of Experimental Biology en el que nos cambian la concepción. Defienden que muchos otros animales, como los cocodrilos, pueden galopar, así como hay tortugas capaces de saltar. Esta observación fue la que los llevó a plantear la pregunta acerca de cuándo desarrollaron los animales esta habilidad.

La complejidad del asunto

La dificultad a la hora de contar los movimientos asimétricos de las extremidades de los animales, en comparación con las marchas simétricas, es uno de los problemas por los que la investigación sobre estas mecánicas de desplazamiento ha recibido poca atención científica.

La manera en la que los investigadores abordaron su estudio fue a través de una comparativa entre 308 especies. Revisaron la literatura científica que abordaba el tema y vieron que hasta ahora nadie había explorado la historia evolutiva de los movimientos a través de la comparativa filogenética. Así que recopilaron datos de mamíferos, marsupiales, reptiles, sapos, ranas y peces para elaborar un árbol genealógico con especies actuales capaces de realizar algún tipo de marcha asimétrica. No fue fácil la tarea, y tuvieron que emplear simulaciones para procurar detectar y ordenar en el árbol evolutivo los modos de movimientos asimétricos que pudieran aparecer.

Nos llevó meses resolver todos los problemas del análisis, pero descubrimos que lo más probable es que hace unos 472 millones de años, los primeros ancestros de casi todos los animales modernos, incluidos los peces, ya fueran capaces de moverse con algún tipo de marcha asimétrica”, comentan los investigadores. “No se sabe si se desplazaban por el lecho marino a golpe de pedal, con muletas o saltando, pero los animales eran capaces de coordinar asimétricamente sus extremidades para impulsarse".

Desaprendiendo habilidades

Entre las sorpresas mostradas por este estudio está la de reconocer coordinaciones asimétricas en especies que aún no habían abandonado el lecho marino. Así como descubrir que especies actuales como las  salamandras, sapos, lagartijas o los elefantes, han perdido la capacidad de galopar a pesar de provenir de otras especies que sí disfrutaban de esta habilidad. Este fenómeno se podría atribuir a la pérdida de características anatómicas y musculares necesarias para llevar a cabo tal desplazamiento o, en el caso de los elefantes, que por su enorme tamaño y lentitud al moverse les sea imposible emprender este ritmo.

El análisis se apoya en un modelo evolutivo por el que los andares asimétricos serían ancestrales para los gnatóstomos (es decir, vertebrados que poseen mandíbula) y estos andares se ganarían y perderían por parte de las distintas especies que evolucionarían de los gnatóstomos. Se trata de una investigación más cuyos resultados se suman al creciente número de trabajos que demuestran que los primeros gnatóstomos y tetrápodos podrían haber utilizado una diversidad de marchas, incluyendo patrones asimétricos de ciclismo de extremidades.

Referencias:

McElroy, E. J. et al. 2022. The evolution of asymmetrical gaits in gnathostome vertebrates. Journal of Experimental Biology 225 (1): jeb243235. DOI: 10.1242/jeb.243235.

 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

Continúa leyendo