Estos reptiles marinos prehistóricos poseían dientes redondos para triturar caparazones

Una nueva investigación ofrece detalles sobre los dientes de los ‘Cartorhynchus lenticarpus’, un tipo de ictiosaurio que pobló los océanos del Triásico hace 250 millones de años.

Cartorhynchus lenticarpus
Stefano Broccoli

Hace 252 millones de años, durante la extinción masiva del Pérmico, que marcó el inicio del periodo Triásico, las erupciones volcánicas y el dramático cambio climático mataron a la mayoría de los animales sobre el terreno y a casi todos en los océanos, preparando el escenario para el posterior surgimiento de los dinosaurios en Tierra y una explosión de nueva vida marina. 
Un tipo de reptil marino, el ictiosaurio, finalmente pasaría a gobernar los mares, convirtiéndose en un terrorífico depredador, aunque elegante, muy parecidos a los delfines (solo que eran reptiles). 

¿Qué sabemos sobre los ictiosaurios? Podían medir unos seis metros de largo, y nadar a unos 40 kilómetros por hora, dominando los océanos del planeta durante unos 50 millones de años. Eran reptiles y, probablemente, archosaurios, es decir, están más estrechamente relacionados con cocodrilos, dinosaurios y pájaros que con lagartos y serpientes. 

Ahora, un laboratorio ha descubierto más detalles sobre las herramientas de algunos ictiosaurios para adaptarse a los ecosistemas marinos del Triásico. Al escanear el fósil de un ejemplar de Cartorhynchus lenticarpus (de la familia de los ictiosaurios), los científicos descubrieron dientes de forma redondeada, como guijarros o cantos rodados, (en el estudio se describen como pebble-shaped) ocultos en su hocico corto. Los Cartorhynchus se servían de estos extraños dientes para aplastar las conchas de los caracoles y las almejas, estiman los investigadores. 

Un fósil del 'Cartorhynchus lenticarpus'
Un fósil del 'Cartorhynchus lenticarpus' / Ryosuke Motani


Como hemos señalado, el artículo se centra en un ejemplar del Cartorhynchus lenticarpus, uno de los ictiosaurios más antiguos y más pequeños jamás descubiertos. Otras especies de ictiosaurios eran como delfines, con largos hocicos llenos de dientes afilados y cuerpos elegantes y aerodinámicos para cortar el agua. Pero, si bien esos ictiosaurios parecían delfines asesinos, el Cartorhynchus era más parecido a un renacuajo. Su nombre significa ‘hocico corto’. 

Los ictiosaurios se convirtieron en criaturas que vivían en el océano abierto, pero las especies más pequeñas como Cartorhynchus probablemente vivían más cerca de la costa y recogían invertebrados para comer del fondo del mar

Este nuevo estudio se basa en la descripción del Cartorhynchus emitida por varios de los mismos científicos en 2014, incluido el autor correspondiente del nuevo artículo, Ryosuke Motani de la Universidad de Californi: "Cuando describimos al Cartorhynchus por primera vez, pensábamos que no tenía dientes y que se alimentaba por succión. Pero más tarde, los investigadores se dieron cuenta de que tenía algunos dientes en sus mandíbulas. En este estudio, usamos tomografías computarizadas del fósil para ver los dientes que estaban ocultos en su cráneo, y descubrimos que tenían esta forma inusual de cantos rodados". 

Dientes como cantos rodados, perfectos para ‘roer’ conchas 

Al parecer, los dientes redondeados surgieron en varias otras especies de ictiosaurios, lo que sugiere que el rasgo evolucionó independientemente más de una vez, en lugar de que todos los ictiosaurios de dientes redondos evolucionaran de un ancestro común de dientes redondos. Por otro lado, muchos otros ictiosaurios tempranos tenían dientes puntiagudos en forma de cono. 

Estas diferentes formas de dientes que surgen en diferentes familias nos dan una idea del mundo en el que evolucionaban los ictiosaurios. Según Rieppel: “No había reptiles marinos antes del Triásico. Eso es lo que hace que estos primeros ictiosaurios sean tan interesantes. Después de la extinción masiva, la biología marina estaba casi vacía y lista para ser recolonizada", explica, en una nota de presa donde se anuncia el estudio.  

Los dientes de los animales nos pueden decir mucho sobre su estilo de vida: qué comían y cómo, pero también qué ecosistemas habitaban, cómo era la relación con sus congéneres, quiénes eran sus potenciales depredadores... La rápida aparición de muchos tipos diferentes de ictiosaurios con diferentes tipos de dientes es indicativa de la forma en que se apoderaron de los océanos, desempeñando diferentes roles ecológicos. 

También es probable que la evolución repetida de dientes aplastantes redondeados en ictiosaurios como Cartorhynchus y otros haya sido impulsada por la evolución del caparazón duro de sus presas. Esto quiere decir que, con el tiempo, los más adaptados para roer este tipo de conchas prosperaron por encima de aquellos que no estaban tan adaptados. 
 

 

Referencias: 

'Repeated evolution of durophagy during ichthyosaur radiation after mass extinction indicated by hidden dentition'. Jian-dong Huang. (2020) Scienfict Reports. 

Laura Marcos

Laura Marcos

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