Este pez es la evidencia más antigua del origen de la mano humana

El fósil de un espécimen de 1,57 metros de largo descubierto en Canadá revela el eslabón perdido de la transición de peces a tetrápodos.

elpisto
Katrina Kenny.

Los animales de cuatro extremidades de todos los rincones del planeta tenemos varias cosas en común: una de ellas es que tenemos cinco dígitos (en el caso de las aves, hablaríamos en pasado) al final de cada una de nuestras extremidades. Pero, ¿cuándo se produjo la aparición de estos dígitos? ¿cómo fue? ¿en qué momento emergieron los peces de las profundidades y comenzaron a alimentarse en aguas cada vez menos profundas y finalmente se arrastraron a tierra firme? La respuesta a estas preguntas han supuesto un gran misterio de la biología evolutiva hasta ahora.

Un equipo de paleontólogos ha descubierto la evidencia más temprana de esta característica anatómica en la aleta de un pez, Elpistostege watsoni del periódico Devónico, hace unos 380 millones de años. Estos fósiles presentan dedos rudimentarios que marcan una de las transiciones más importantes en la evolución de los vertebrados del planeta.

 


El pez más cercano a los tetrápodos


Para comprender la evolución de una aleta de pez a una extremidad de tetrápodos, los paleontólogos estudian los fósiles de peces y tetrápodos de aletas lobuladas del Devónico medio y alto (hace 393-359 millones de años) conocidos como elpistostegalianos. Estos incluyen el conocido Tiktaalik roseae del Ártico de Canadá, del Devónico tardío, del que solo se cuenta con especímenes incompletos aunque excelentemente preservados (fueron descubiertos en Canadá en 2004).


El nuevo espécimen notablemente completo de Elpistostege, que medía 1.57 metros de largo, incluye el primer esqueleto de brazo completo visto en este orden de peces. Los investigadores, gracias al empleo de tomografías computarizadas de alta energía, pudieron descubrir las características del brazo de tipo tetrápodo en la aleta pectoral del fósil. Entre las estructuras observadas en el estudio encontraron un húmero (brazo), radio y cúbito (antebrazo), fila de carpo (muñeca) y falanges organizadas en dígitos (dedos).

"Esta es la primera vez que descubrimos inequívocamente dedos atrapados en una aleta en cualquier pez conocido", afirma John Long, profesor de paleontología en la Universidad de Flinders en Australia. "Los dedos articulados en la aleta son como los huesos de los dedos que se encuentran en las manos de la mayoría de los animales".

 

 

Los vertebrados pudieron abandonar el agua y conquistar la tierra


Los 'dedos' de Elpistostege watsoni -que tenía el aspecto de un tiburón con poderosos colmillos afilados, una cabeza plana, hocico largo y pequeños ojos redondos- permitieron a nuestro primitivo 'pariente' que habitaba en el mar, hacer la transición del agua a la tierra, afirman los expertos.


Los huesos no son exactamente dedos reales, ya que están metidos dentro de la aleta como una manopla y no pueden moverse libremente, pero sí confirma al animal como un intermediario entre peces y tetrápodos.


"Este hallazgo hace retroceder el origen de los dígitos en los vertebrados hasta el nivel de los peces, y nos dice que el patrón para la mano de los vertebrados se desarrolló por primera vez en una evolución profunda, justo antes de que los peces abandonaran el agua", aclaran los autores en la revista Nature que recoge el estudio.


“El origen de los dígitos se relaciona con el desarrollo de la capacidad del pez para soportar su peso en aguas poco profundas o para viajes cortos en tierra. Un mayor número de huesos pequeños en la aleta permite que más planos de flexibilidad distribuyan su peso a través de la aleta ”, continúan.


Sin embargo, Elpistostege no es necesariamente nuestro antepasado, pero sí el más cercano a un verdadero fósil de transición, un intermediario entre peces y tetrápodos. Era el depredador más grande que vivía en las marismas poco profundas de Quebec en ese momento y se habría alimentado de peces extintos de aletas lobuladas encontrados fosilizados en los mismos depósitos canadienses.

 

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Referencia: Elpistostege and the origin of the vertebrate hand, Nature (2020). DOI: 10.1038/s41586-020-2100-8 , https://nature.com/articles/s41586-020-2100-8

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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