¿Estamos cerca de abrir un Parque Jurásico?

La carrera por resucitar especies extinguidas ha comenzado, y tenemos algunos ejemplos fascinantes.

 

La ciencia avanza a pasos de gigantes, con experimentos en el campo de la clonación que dejan pasmado a cualquiera que se interese por ellos. Pero replicar lo que nos muestra la película Parque Jurásico tiene ciertas barreras que no podemos superar. Al menos por ahora.

La novela de Michael Crichton, Parque Jurásico, que fue llevada al cine por Steven Spielberg, desató la locura por los dinosaurios. En esta ficción, el magnate John Hammond no reparó en gastos para resucitar algunas de las especies de dinosaurios que se extinguieron hace 65 millones de años. Los investigadores de la película logran esta fantasía extrayendo ADN de dinosaurio de la sangre bebida por un mosquito conservado en ámbar. Completan la información genética con ADN de anfibio y listo, dinosaurio a la incubadora para soltarlo por una isla en cuanto nazca. Esta idea es, como decimos, fantasía.

3 pasos para resucitar un dinosaurio

Con todo, llevamos un par de décadas con científicos revolucionando la ingeniería genética, mostrando métodos de clonación que a muchos nos sigue pareciendo algo propio de la ficción. Estos investigadores lo tienen claro, solo hay que superar tres pasos para poder clonar una especie actual o resucitar una especie fósil.

De entrada, necesitamos material genético de buena calidad. El segundo paso sería secuenciar toda la información genética de ese ADN. Y, por último, tenemos tres métodos para clonar la especie: introduciendo el material genético en un óvulo (como se hizo con la famosa oveja Dolly); a partir de especies cercanas, por ejemplo, usando un elefante para clonar un mamut; o creando la especie totalmente en el laboratorio, como en la película Parque Jurásico.

Con este último párrafo te han podido entrar ganas de ahorrar para comprar la primera entrada a la venta de un zoológico de especies extinguidas. Nada más lejos de la realidad. De la teoría a la práctica hay una infinidad de barreras, posibles errores y problemas que dan al traste con los intentos científicos. Para un Parque Jurásico directamente no podemos pasar del primer paso: no tenemos ADN de dinosaurio. Hemos logrado captar restos de proteínas, como el colágeno de un Tyrannosaurus rex, que sirvió para demostrar que sus parientes vivos más cercanos son las gallinas y avestruces. Hay investigaciones que defienden que todo resto de ADN desaparece por completo tras 7 millones de años. Después de que hayan pasado 65 millones de años desde que el último dinosaurio caminó por este mundo, parece imposible superar el primer paso para clonar uno.

Fotograma de la película
Fotograma de la película

Primero una cabra, luego un mamut y después...

Pero la carrera por resucitar especies extinguidas ya ha comenzado. Los mamuts están entre los principales candidatos a ser rescatados del pasado, ya que son especies no tan lejanas en el tiempo y se pueden encontrar congelados, lo cual ayuda a conservar materiales orgánicos que contengan ADN. De hecho, en 2015 se presentaron dos secuencias genómicas completas del mamut lanudo, de 4 300 años y de 44 800 años, hallados en el permafrost siberiano. Primer paso superado. El siguiente consiste en obtener núcleos intactos de los óvulos de mamut para implantarlos en el óvulo de una mama elefante, que gestaría en su interior no un elefante, sino un mamut.

Esta vía para traer de vuelta una especie extinguida tiene un caso con más éxito del que te imaginas. En 2003, de una cabra doméstica, nació un bucardo, una subespecie de cabra montés que se dio por extinguida a partir del año 2000. Tres años después, los científicos lograron implantar un óvulo del que naciera un bucardo. Y lo lograron. Por desgracia, a los pocos minutos murió el bucardo recién nacido por problemas respiratorios.

Si resulta difícil con una especie actual, de la que pudieron extraer ADN de un ejemplar aún con vida, ya podéis imaginar lo lejos que estamos de abrir un parque lleno de dinosaurios. Buscando soluciones, tenemos un caso muy loco. Jack Horner, paleontólogo que trabajó como asesor en Parque Jurásico, propone hacer el recorrido de la clonación a la inversa. Es decir, a partir de una gallina, recuperar un Tyrannosaurus rex. Consiste en jugar con los genes de una especie actual hasta recuperar todos los rasgos perdidos de su genoma. Esta teoría de la involución, por increíble que parezca, existe y está sobre la mesa de laboratorio. Fue a partir de este proceso con el que lograron que una gallina, en vez de pico, tuviera una pequeña mandíbula con dientes. Fascinante y terrorífico a la vez, sí.

¿Qué pasa si lo logramos?

Había intenciones de clonar una de las especies precursoras de las aves, pero los comités éticos no dan el visto bueno para continuar con el experimento. Y esta es otra de las barreras difícil de salvar: a los errores y problemas científicos, se unen los argumentos morales y éticos. Muchos de ellos se exponen en Parque Jurásico, sobre todo a través del personaje Ian Malcolm. Una especie extinta que devolvamos a la vida no podría vivir en libertad, por su seguridad, la nuestra y la del ecosistema. Y es que podríamos empezar con lo que parece un logro científico, y terminar con un Tyrannosaurus rex suelto por San Diego.

Mientras tanto, los científicos continúan descubriendo más acerca del genoma ancestral de las aves y las distintas opciones por las que se pueden rescatar especies extinguidas. Seguiremos atentos a las novedades.

Referencias:

Folch, J. et all. 2009. First birth of an animal from an extinct subspecies (Capra pyrenaica pyrenaica) by cloning. Theriogenology 71, 6, 1026-1034. DOI: 10.1016/j.theriogenology.2008.11.005.

Horner, J. R. et all. 2009. How to build a Dinosaur: extinction doesn’t have to be forever. Dutton Penguin.

Palkopoulou, E. et all. 2015. Complete Genomes Reveal Signatures of Demographic and Genetic Declines in the Woolly Mammoth. Current Biology 25, 10, 1395-1400. DOI: 10.1016/j.cub.2015.04.007.

 

 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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