Esta es 'Hipocampo', la nueva luna del planeta Neptuno

El nuevo satélite es increíblemente pequeño: unos 35 kilómetros de diámetro y ha costado bastante identificarlo.

El gigantesco planeta azul compuesto en gran parte de agua y que puede que tenga un mar de diamante líquido en su interior, nuestro querido Neptuno, tiene un nuevo satélite acompañándole. Y ya suman siete lunas -en cuanto a satélites regulares se refiere-: Náyade, Talase, Despina, Galatea, Larisa, Proteo y ahora... Hipocampo.

 

Un equipo de astrónomos del Instituto SETI en Mountain View, California (EE. UU.) utilizaron más de una década de observaciones con el Telescopio Espacial Hubble para encontrar dicha luna, de la que hay constancia por primera vez en 2013 cuando se observó un extraño punto blanco cerca de Neptuno en las observaciones del telescopio espacial Hubble.

 

La luna más pequeña del planeta más remoto del sistema solar podría ser una porción de una luna vecina que fue derribada por un cometa. Y es que las lunas más grandes tienden a engullir las pequeñas a medida que se forman los satélites. Algunos expertos, como Mark Showalter, creen que Hipocampo es un pedazo de Proteo que se desprendió de una colisión masiva con un cometa. Recordemos que Proteo tiene un cráter masivo, llamado Pharos, que es tan grande que el impacto casi rompió la luna. La colisión podría haber levantado una nube de escombros que eventualmente pudieron unirse en una luna más pequeña. Quizá Hipocampo. Proteo es, por tanto, el vecino más cercano de Hipocampo, orbitando a unos 12.000 kilómetros de distancia.

 

La luna Hipocampo tiene aproximadamente 34 kilómetros de diámetro, según informan los investigadores en su estudio publicado en la revista Nature.

 

¿Por qué este nombre?



El nombre Hipocampo hace referencia a la criatura mitad caballo y mitad pez de la mitología griega, que tiraba de un carro para el dios Poseidón (el romano Neptuno). Para no romper la tradición, todas las lunas de Neptuno tienen nombres relacionados con el mar en la mitología griega y romana.

 

Showalter bromea al decir: "La verdadera historia es que soy muy aficionado a los caballitos de mar".

 

Las dispares y numerosas lunas



Los planetas pueden sobresalir en el sistema solar, pero son superados en número por las lunas. Hay cientos, y las hay de todo tipo, como una bandeja cósmica de chocolates surtidos. Nuestra propia luna es un mundo árido y rocoso cubierto de cráteres. Encelado, de Saturno, y Europa, de Júpiter, están congeladas, envueltas en una gruesa capa de hielo con un centro líquido oceánico. Io, otra luna de Júpiter, está fundida, su superficie es constantemente rediseñada por la lava que fluye....

 

Los astrónomos han observado estas y otras lunas durante siglos, primero con telescopios caseros y ahora con naves espaciales que valen millones de euros. Muchas lunas están bien estudiadas y sus características están documentadas con asombroso detalle, pero está claro que aún nos queda por descubrir e Hipocampo es un ejemplo de ello.

Para identificarla, los astrónomos se zambulleron en un cajón de fotografías de cinco años, examinando cada una para desentrañar el misterio de aquel punto blanco descubierto en 2013. El punto apareció una y otra vez. Era una luna. Era Hipocampo.

 

Esta nueva luna es aproximadamente 100 millones de veces más débil que la estrella más débil visible a simple vista. Incluso para el Hubble, un instrumento extremadamente poderoso, la luna aparece como un punto borroso en las fotografías. La colección de lunas en nuestro sistema solar es rica y maravillosa, pero es solo una muestra de lo que está ahí fuera. Bienvenida al grupo, Hipocampo.

 

Neptuno tiene siete lunas interiores (ilustradas aquí con los anillos del planeta), y la más pequeña ya tiene nombre: Hipocampo.

 

 

 

Referencia: M.R. Showalter et al. The seventh inner moon of Neptune. Nature. Vol. 566, February 21, 2019, p. 328. doi: 10.1028/s41586-019-0909-9.

 

Crédito imágenes: NASA, ESA, and J. Olmsted/STSc / A.J. Verbiscer/Nature 2019, M.R. Showalter et al/Nature 2019

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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