¿Es realmente peligroso dormir con plantas?

Sabemos que durante el día, las plantas producen oxígeno mediante la fotosíntesis, pero por la noche respiran como el resto de seres vivos, consumiendo oxígeno y liberando dióxido de carbono.

 

Es por todos conocido que las plantas, de día, producen oxígeno y consumen el dióxido de carbono de la atmósfera gracias a la reacción denominada  fotosíntesis, dependiente de la luz solar. Sin embargo, las plantas siguen siendo seres vivos aerobios, es decir, respiran, y, por tanto, aunque en mucha menor medida, también absorben parte de ese oxígeno para volver a liberar dióxido de carbono. Mientras hay luz, el balance entre fotosíntesis y respiración es extraordinariamente asimétrico a favor de la primera. Pero durante la noche, la luz desaparece, la fotosíntesis deja de funcionar y la planta solo respira, consumiendo oxígeno y expulsando dióxido de carbono.

Por eso es vox populi que dormir con plantas es peligroso, porque nos roban el oxígeno del ambiente.

Lo cierto es que el asunto no es tan simple. Para poder desgranarlo, primero debemos recordar que las plantas respiran a través de unos órganos que tienen en la epidermis de hojas, piezas florales y tallos verdes, llamados estomas, y por las lenticelas, que son aberturas que recorren los tallos leñosos y las raíces.

Estomas en microscopía óptica
Estomas en microscopía óptica

¿Cuándo se abren los estomas?

Esta especie de válvulas que son los estomas no están abiertas permanentemente, se abren o se cierran en función de diversos factores y del tipo de planta. Y uno de esos factores es la forma en la que metabolizan el carbono atmosférico, donde encontramos tres tipos.

Las llamadas C3 y C4 absorben el dióxido de carbono durante el día, para realizar la fotosíntesis —directa en el primer caso, indirecta en el segundo—. Por lo que abren los estomas de día y los cierran durante la noche. El tercer grupo lo forman las plantas CAM, que acumulan el dióxido de carbono durante la noche, y lo almacenan hasta que, de día, lo emplean en la fotosíntesis. Estas plantas, que suelen vivir en zonas secas y soleadas, mantienen los estomas cerrados durante el día y evitan la pérdida de agua por evaporación. Como estas plantas captan el carbono durante la noche, no provocan ningún problema.

En principio, las plantas C3 y C4 tampoco deberían ser problemáticas, pues de noche, sus estomas permanecen prácticamente cerrados. No obstante, las plantas no solo respiran por las hojas, sino también por el tallo y las raíces, a través de las lenticelas, y esas no se cierran. Por lo tanto, respiran de día, con luz, y también en la oscuridad de la noche.

¿Cuánto oxígeno consume una planta durante una noche?

La pregunta no es fácil de responder. Hay muchas variables que pueden afectar a la respuesta. Para empezar, el tamaño de la planta. Es evidente que un roble majestuoso de 20 metros de altura consumirá muchísimo más oxígeno que una maceta con petunias durante una noche. Otros factores que influyen son la temperatura o la presión atmosférica. Sin embargo, a efectos prácticos, el problema es irreal por varios motivos.

En primer lugar, un dormitorio no es precisamente un compartimento estanco, siempre cuenta con una cierta renovación del aire; pero, aunque lo fuera, la planta ha producido mucho más oxígeno durante el día del que ha consumido —y del que consumirá toda la noche—. El balance neto de carbono y oxígeno en las 24 horas del día resulta, y con mucha ventaja, a favor del oxígeno.

Tiesto de petunias
Tiesto de petunias

Si la respiración de una planta durante la noche en el interior de una habitación fuera un problema real, entonces un bosque durante la noche sería un sumidero de oxígeno enorme que pondría en riesgo la vida de los animales que viven en él. Más problemático sería un bosque caducifolio durante todo el invierno, con meses enteros de plantas respirando, y sin hojas para realizar la fotosíntesis.

En realidad, la cantidad de oxígeno que consume una planta en una noche es insignificante, si lo comparamos con el consumo de los seres humanos. No hay planta que quepa en una habitación capaz de consumir en una noche la cantidad de oxígeno que consume un animal de sangre caliente y de tamaño mediano, como el perro que duerme a nuestros pies o la pareja que duerme a nuestro lado.

Una persona adulta consume alrededor de 100 litros de oxígeno durante las ocho horas de sueño nocturno. En condiciones normales de presión y temperatura, una maceta cuyas petunias pesen 5 kilos consume, en ese mismo tiempo, en torno a 10 mililitros.

REFERENCIAS:

Álvarez Nogal, R. 2015. Citología e histología de las plantas. Eolas.

Hunt, S. 2003. Measurements of photosynthesis and respiration in plants. Physiologia Plantarum, 117(3), 314-325. DOI: 10.1034/j.1399-3054.2003.00055.x

O’Leary, B. M. et al. 2017. Variation in Leaf Respiration Rates at Night Correlates with Carbohydrate and Amino Acid Supply. Plant Physiology, 174(4), 2261-2273. DOI: 10.1104/pp.17.00610

Thornley, J. H. M. 1970. Respiration, Growth and Maintenance in Plants. Nature, 227(5255), 304-305. DOI: 10.1038/227304b0

 

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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