El monstruo acorazado de América era un armadillo

El análisis genético indica que los gliptodontes eran parientes gigantescos de este animal moderno.

También te puede interesar: ¿Y si un paleontólogo alienígena se encontrara un fósil terrestre?

Ahora ya casi no hay dudas: el gliptodonte pertenecería a una subfamilia de armadillos gigantes, de acuerdo con un estudio publicado en la revista Current Biology. Esta conclusión es fruto de las últimas técnicas de análisis genético: los investigadores consiguieron extraer ADN de un Doedicurus (uno de los gliptodontes más grandes que existieron) con 12.000 años de antigüedad, cuyos fósiles se guardan en un museo de Buenos Aires.

Luego lo compararon con el ADN de otros mamíferos placentarios del grupo Xenarthra (que incluye a los perezosos, los osos hormigueros y los armadillos), e hicieron una reconstrucción virtual del genoma del animal extinto. Así no solo determinaron el linaje del gliptodonte, una rama de la evolución del armadillo, sino que también han encontrado un posible ancestro común del monstruo sudamericano y su pariente moderno: un pequeño mamífero de unos seis kilos. El gliptodonte llegó a pesar dos toneladas en su momento de máximo esplendor, en el Pleistoceno.

Etiquetas: cienciapaleontologíaprehistoria

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS