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El mito del cerebro reptiliano (no, no tenemos tres cerebros)

¿Has escuchado alguna vez el concepto del cerebro triúnico? Pues es falso. Hoy te contamos por qué no es una explicación válida para la ciencia.

El médico norteamericano y neurocientífico Paul MacLean que realizó aportaciones destacadas tanto en el campo de la psicología como la psiquiatría, planteó una teoría evolutiva que encajaba con la idea de un cerebro en continua evolución: la teoría de los tres cerebros, con una capa, la más primitiva, destinada a sobrevivir; otra para sentir, y una última, la más evolucionada y moderna, orientada a pensar. Es lo que se conoce como cerebro triúnico o cerebro triuno. Es probable que en algún momento hayas leído u oído hablar sobre esta teoría. La desglosamos primero.

 


Los tres cerebros de MacLean

Cerebro reptiliano: La capa más profunda, el cerebro de lagarto sería la que, supuestamente, heredamos los humanos de los antiguos reptiles, y alberga nuestros instintos más básicos, los de supervivencia.

Cerebro límbico: En una etapa o capa intermedia encontraríamos el sistema límbico que contendría antiguas regiones relacionadas con las emociones, heredadas de los mamíferos prehistóricos.


Neocórtex: La capa más superficial sería la del neocórtex (o nueva corteza), que representaría el cerebro racional humano, aquello que nos otorga la fuente del pensamiento racional como una cualidad exclusivamente humana.

 

¿Es cierta esta teoría del cerebro triúnico?

¿Es verdad que el ser humano tiene tres cerebros distintos según el grado de evolución? La respuesta es fácil y contundente: rotundamente no. Se trata de una idea completamente errónea y que, por desgracia, está muy extendida en muchos campos de la ciencia. Posee muchas incongruencias en su planteamiento, por lo que, no, no podemos considerarla como válida.

A pesar de que MacLean determinó esta creativa solución a nuestro cerebro inteligente, no tiene respaldo científico. Sin embargo, su historia evolutiva sobre el cerebro sí que caló en ciertos sectores de la comunidad científica porque eran plausibles con las ideas de Charles Darwin sobre la evolución de la cognición humana. Hasta el propio divulgador científico Carl Sagan habla de estos tres cerebros en su popular libro de 1977 “Los dragones del Edén” que, recordemos, ganó un premio Pulitzer. Pero ya en la década de 1990 los científicos ya habían rechazado de pleno esta teoría de las tres capas del cerebro.


Pero nuestro cerebro no es un trozo de tierra con capas que pueda analizarse geológicamente, por así decir. Tal y como explica Lisa Feldman Barrett en “Siete lecciones y media sobre el cerebro” (Ed. Paidós, 2021), nuestro cerebro se hizo más grande a lo largo del tiempo evolutivo y, por ende, su estructura interna también se fue reorganizando. Así que ni tenemos un lagarto interior primitivo, ni el cerebro emocional de una bestia ni una corteza nueva que nos hizo inteligentes.

 


¿Y por qué sigue siendo popular esta teoría?

Si bien es cierto que hace décadas que se descartaron estas postulaciones de MacLean, su popularidad, sobre todo en las redes, se debe a que esta historia evolutiva resulta congruente, hasta reconfortante para nosotros. Es una forma de darnos a entender que nuestro raciocinio ha vencido a nuestra parte más primitiva y animal y, por ello, hemos conquistado el planeta y convertido en la especie más inteligente y desarrollada que existe. Así que la próxima vez que te hablen de tu cerebro reptiliano, recuerda que es solo una historia romántica del pasado.

 

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en ladymoon@gmail.com

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