Detectan agujeros negros que se comen estrellas de neutrones al estilo 'Pac Man'

La detección de ondas gravitacionales permite captar acontecimientos que tuvieron lugar hace millones de años y que nos ayudarán a describir algunos de los misterios más complejos del universo. Este es el último hallazgo.

agujero negro
NASA

En septiembre de 2015, los detectores del observatorio LIGO en Livingston (LLO) y en Hanford (LLH) detectaron, por primera vez, evidencias de una onda gravitacional, un evento que Einstein había predicho un siglo antes, pero que la comunidad científica no había podido demostrar hasta entonces. Las ondas gravitacionales son ondas en el espacio tiempo que viajan a la velocidad de la luz y se extienden en un patrón característico. Así, ante la explosión de una supernova o una colisión de agujeros negros se generan ondulaciones que se expanden por todo el espacio-tiempo en el universo.

Ahora, un trabajo publicado en la revista The Astrophysical Journal Letters describe la detección de las ondas gravitacionales surgidas de la colisión de una estrella de neutrones con un agujero negro. El acontecimiento fue captado no una, sino dos veces, por el observatorio LIGO en EE UU y el Virgo en Italia, y los investigadores responsables anuncian que sus observaciones ayudarán a describir algunos de los misterios más complejos del universo, incluidos los componentes básicos de la materia y el funcionamiento del espacio y el tiempo.

Sucedió hace mil millones de años

Susan Scott, coautora del estudio e investigadora en la Universidad Nacional de Australia, ha explicado que los eventos ocurrieron hace aproximadamente mil millones de años, pero fueron tan masivos que todavía hoy podemos observar sus ondas gravitacionales. "Estas colisiones han sacudido el universo hasta su núcleo y hemos detectado las ondas que han enviado a toda velocidad a través del cosmos", indica.

“Cada colisión no es solo la unión de dos objetos masivos y densos. Es realmente como Pac-Man, con un agujero negro que se traga por completo a su estrella de neutrones compañera”, afirma la investigadora. Uno de los eventos captados incluye un agujero negro con una masa nueve veces mayor que la de nuestro propio Sol y una estrella de neutrones que dobla la masa del mismo. Los protagonistas del otro evento fueron un agujero negro con aproximadamente seis veces la masa de nuestro Sol y una estrella de neutrones con 1,5 veces su masa.

Previamente, este equipo internacional de científicos ya había capturado muchos eventos relacionados con la colisión de dos agujeros negros y dos estrellas de neutrones chocando entre sí. "Ahora, hemos completado la última pieza del rompecabezas con las primeras observaciones confirmadas de ondas gravitacionales de un agujero negro y la colisión de una estrella de neutrones", explican los autores.

Ambas detecciones se realizaron entre el 5 y el 15 de enero de 2020. "No hemos detectado estos eventos una vez, sino dos y con diez días de diferencia", explica Johannes Eichholz, otro de los autores. “Al igual que las ondas de estos dos eventos, que se han sentido mil millones de años después, estos hallazgos tendrán un impacto profundo en nuestra comprensión del universo".

 

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