Descubren un extraño gusano acorazado que vivió hace 518 millones de años

Llamado Wufengella, este animal tenía manojos de cerdas puntiagudas que emergían de un cuerpo carnoso muy llamativo.

 

Hace 518 millones de años vivía una criatura un tanto rechoncha y con aspecto de lombriz de tierra de poco más de un centímetro de longitud que podría darnos pistas sobre la evolución de los antepasados de varios grupos troncales de animales. Recordemos que la llamada Explosión Cámbrica, en la que se produjo una tasa de evolución muy rápida durante la cual se originaron estos grandes grupos de animales, fue hace unos 550 millones de años.

Un equipo internacional de expertos, incluidos investigadores de las Universidades de Bristol y Oxford y el Museo de Historia Natural, encontraron este gusano fosilizado bien conservado al que han bautizado como Wufengella y proviene de un grupo extinto de animales conocidos como tommotidos ( fósiles de conchas del Cámbrico).

 


Un gusano fornido

El gusano fósil de aproximadamente 1,27 cm de largo, fue descubierto en China y parecía indicar que el animal era bastante robusto en vida, dado su denso conjunto de placas superpuestas regularmente en su espalda. También contaba, rodeando esta armadura asimétrica, con un cuerpo carnoso con una serie de lóbulos aplanados que sobresalían de los lados, así como manojos de cerdas emergieron del cuerpo entre los lóbulos y la armadura. La cantidad de lóbulos, los manojos de cerdas y la variedad de caparazones en la parte posterior son evidencia, según los investigadores, de que el gusano fue originalmente segmentado, como si de una lombriz de tierra se tratara.

"Parece la improbable descendencia entre un gusano de cerdas y un molusco quitón. Curiosamente, no pertenece a ninguno de esos grupos", dicen los autores en su trabajo publicado en la revista Current Biology.

El reino animal consta de más de 30 planes corporales principales (Filo o phyla), donde cada grupo alberga un conjunto de características específicas. Solo unos pocos se comparten entre más de un grupo, lo que es evidencia de su muy rápida tasa de evolución.

gusano-acorazado
Roberts Nicholls/Current Biology

Rastreando la evolución

"Wufengella pertenece a un grupo de fósiles del Cámbrico que es crucial para comprender cómo evolucionaron los lofoforados. Se llaman tommotidos, y gracias a estos fósiles hemos podido comprender cómo evolucionaron los braquiópodos para tener dos caparazones de ancestros con muchas placas parecidas a caparazones dispuestas en un cono o tubo", aclara Luke Parry, de la Universidad de Oxford, coautor del trabajo.

Este descubrimiento es un poco como poner la pieza final del rompecabezas en un rompecabezas, ya que los investigadores sabían que habían un pariente perdido por ahí, pero no habían podido encontrarlo. Los escaneos muestran que Wufengella, que data de hace 518 millones de años, es un tommotido camenellano completo y revelan cómo era el ancestro tan buscado.


"Cuando me quedó claro por primera vez qué era este fósil que estaba mirando bajo el microscopio, no podía creer lo que veía", explica Parry. "Este es un fósil sobre el que a menudo hemos especulado y esperábamos que algún día lo viéramos".


El fósil cumple la predicción paleontológica de que el linaje ancestral de los lofóforos (por sus tentáculos plegados que filtran el agua en un órgano con forma de herradura) era un gusano ágil y acorazado. El ancestro común de lofoforados y anélidos tenía una anatomía muy parecida a la de los anélidos, según sus conclusiones.

"Obtenemos una imagen incompleta al observar solo a los animales vivos, con relativamente pocos caracteres anatómicos compartidos entre diferentes filos. Con fósiles como Wufengella, podemos rastrear cada linaje hasta sus raíces, dándonos cuenta de cómo alguna vez se veían completamente diferentes y tenían modos de vida muy diferentes, a veces únicos y a veces compartidos con parientes más lejanos", continúa el experto.

Referencia: Jin Guo, Luke A. Parry, Jakob Vinther, Gregory D. Edgecombe, Fan Wei, Jun Zhao, Yang Zhao, Olivier Béthoux, Xiangtong Lei, Ailin Chen, Xianguang Hou, Taimin Chen, Peiyun Cong. A Cambrian tommotiid preserving soft tissues reveals the metameric ancestry of lophophorates. Current Biology, 2022; DOI: 10.1016/j.cub.2022.09.011

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en Twitter: sarahromero_ y en ladymoon@gmail.com

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