Descubren un enorme 'río de estrellas' fluyendo cerca de la Tierra

Esta corriente estelar está formada al menos por 4.000 estrellas y ocupa más de un tercio del cielo del hemisferio sur.

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Los que se encuentran en el hemisferio sur (Australia, Argentina, Nueva Zelanda...), tienen la suerte de poder mirar el cielo nocturno y contemplar un cúmulo de estrellas desgarradas por las mareas galácticas que ahora fluyen a nuestro alrededor como un río gigante de más de cuatro mil estrellas. Esto es lo que ha descubierto un equipo de astrofísicos de la Universidad de Viena (Austria) que ahora publica su hallazgo en la revista Astronomy & Astrophysics.

Es curioso, pero a pesar de que este río de estrellas está a la vista, no había sido descubierto hasta ahora, gracias a la creación del mapa 3D más preciso de la galaxias realizado con los datos de Gaia.

 

Lo que hace que esta corriente estelar sea fascinante es su proximidad con la Tierra. Está a solo cien pársecs o 326 años luz de distancia de nuestro planeta, lo que ofrece una oportunidad sin precedentes para observar la dinámica de un clúster interrumpido.


"Identificar flujos de discos cercanos es como buscar la proverbial aguja en un pajar. Los astrónomos han estado observando a través de este nuevo flujo durante mucho tiempo, ya que cubre la mayor parte del cielo nocturno, pero no ha sido hasta ahora cuando se han dado cuenta de que está ahí, y es enorme, y está sorprendentemente cerca del Sol", dijo el astrofísico João Alves, líder del trabajo.

 

"Encontrar cosas cerca de casa es muy útil, significa que no son demasiado débiles ni demasiado borrosas para una exploración más detallada, como sueñan los astrónomos", continúa el experto.

 

El curso de las estrellas

 

Las estrellas tienden a formarse en grupos en las guarderías estelares, pero generalmente no permanecen agrupadas por mucho tiempo, tal vez hasta unos pocos cientos de miles de años. Se necesita mucha masa para acumular suficiente gravedad para mantener cohesionado un grupo, incluso las galaxias pequeñas que orbitan la Vía Láctea pueden ser destrozadas por las fuerzas de marea y terminan extendiéndose en largos ríos de estrellas que orbitan alrededor del núcleo galáctico.

 

 

Esto puede ser difícil de ver porque necesitamos bastante información para poder vincular las estrellas entre sí. Y es lo que ha proporcionado la sonda espacial Gaia. No solo ha dado ubicaciones precisas en el espacio 3D para las estrellas, sino que también nos ha dado su velocidad, por lo que los astrónomos han estado utilizando estos datos para identificar las corrientes estelares.

Al notar que un grupo de estrellas se movía en masa, lo miraron más de cerca. Encontraron que el grupo llevaba la firma de un cúmulo estelar que había sido desgarrado, y que ahora conformaba una corriente estelar.

 

Debido a las limitaciones de la sensibilidad de Gaia, solo pudieron analizar 200 estrellas en detalle, pero basándose en las interacciones entre las estrellas, el equipo cree que la corriente debe contener al menos cuatro mil estrellas, con 652 años luz de ancho y 1.305 años luz de largo. 


Según los investigadores, esta corriente estelar es más antigua que las Híades (el cúmulo abierto más cercano del sistema solar). Sobre la base de esta comparación, y un conjunto de datos de isócrona estelar (que se utiliza para calcular la edad de las estrellas), los astrofísicos han establecido la edad de la corriente estelar en aproximadamente mil millones de años.

 

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"Tan pronto como investigamos este grupo de estrellas con más detalle, supimos que habíamos encontrado lo que buscábamos: una estructura de tipo ondulado, que se extiende por cientos de pársecs en un tercio de todo el cielo", comenta Verena Fürnkranz, coautora del estudio.


La mayoría de los flujos estelares de la Vía Láctea identificados hasta la fecha en realidad están orbitando fuera del disco galáctico, y son mucho más grandes, pero la ubicación de este río de estrellas dentro del disco podría convertirlo en una herramienta muy valiosa.

 

Por ejemplo, podría ayudar a arrojar luz sobre cómo las galaxias obtienen estrellas y probar el campo gravitatorio de la Vía Láctea.

 

Referencia: Stefan Meingast et al, Extended stellar systems in the solar neighborhood, Astronomy & Astrophysics (2019). DOI: 10.1051/0004-6361/201834950

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Periodista especializada en ciencia y nuevas tecnologías con un secreto confesable: la pasión por la astronomía. Soy redactora de contenidos web en la revista Muy Interesante y Muy Historia. Puedes contactar conmigo a través del correo ladymoon@gmail.com

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