¿Cuándo llegó el ser humano a la Península Ibérica?

En Atapuerca se han encontrado restos de Homo antecessor con casi un millón de años.

 

Hace 900 000 años que el ser humano puebla el territorio que hoy ocupa España. El Homo antecessor es, hasta ahora, la especie más antigua que hayamos identificado. Pero, a pesar de la información privilegiada que obtenemos de yacimientos como el de Atapuerca, no está claro cómo llegamos hasta aquí.

Salir del nido

Los humanos que poblaban el norte de África hace 2,5 millones de años, se asomaron al Mar Mediterráneo y contemplaron con anhelo las montañas que se elevaban al otro lado del agua. La Península Ibérica era para ellos un territorio desconocido, con recursos por explotar y a donde llegar con sus herramientas de piedra para cazar y saborear los animales que por allí deambularan.

Desde nuestra perspectiva actual puede parecer que aquellos humanos tenían un escollo que, con un poco de empeño, habrían superado fácilmente. El Estrecho de Gibraltar separa África de Europa por apenas 15 kilómetros, pero las primeras balsas efectivas no fueron fabricadas hasta el final de la prehistoria. La salida de África no se dio hasta un millón de años más tarde (cronología siempre susceptible de cambiar por nuevos descubrimientos), y las vías tomadas por los humanos son tema de debate. Los humanos pudieron llegar al norte de África siguiendo la costa, siempre una fuente fiable de recursos, o bien cruzando el Sáhara, por entonces una zona menos inhóspita donde el color verde pronto perdería la batalla contra las dunas de arena. Pero el fenómeno conocido como Out of Africa, la salida del género Homo de la cuna de la humanidad, tiene todavía muchos misterios por resolver. Para ayudar a encajar las piezas, tenemos en España un yacimiento clave: Atapuerca, en Burgos.

El recorrido que parecen mostrar los yacimientos apunta al este de África. Los humanos salieron hace 1,8 millones de años y parece lógico que el puente entre África y Asia que supone el Próximo Oriente fuera el lugar donde la colonización del resto del mundo tuvo comienzo. Por allí llegarían a Asia Central y el Extremo Oriente y, posteriormente, poblaron Europa hasta su extremo occidental. Al menos es la hipótesis que defiende una corriente actual que, apoyada en estudios genéticos, explica que los humanos llegaron a Iberia desde el Próximo Oriente, desplazándose al son de los cambios climáticos.

La vida hace un millón de años
La vida hace un millón de años

La vida hace un millón de años

Sea cual fuese la vía que tomamos (tampoco hay que pensar en un único canal de llegada), hace entre 1,4 millones de años y 800 000 años, los humanos ya vivían en el territorio que los griegos acabarían llamando Iberia. Los niveles inferiores de Sima del Elefante y Gran Dolina, en Atapuerca, nos dan una idea de cómo era la vida en la Península Ibérica de entonces. Aunque tendría un clima más húmedo, el ecosistema mediterráneo y las características principales de su ambiente nos resultarían totalmente familiares a los humanos actuales.

Los fósiles hallados sí que nos muestran especies muy distintas a la fauna actual: hipopótamos, elefantes, castores y nutrias habitaban los márgenes de los ríos que cruzaban bosques con jabalíes, bisontes, ciervos gigantes, caballos y rinocerontes. Hienas, lobos, dientes de sable y jaguares europeos eran, junto con los humanos, los mayores depredadores de la zona. ¿Qué humanos convivieron con estos animales?

El perfil de nuestros “antecesores”

Uno de los restos más antiguos de Europa occidental es un diente de leche con 1,4 millones de años, aparecido en Barranco de León (Granada). Apenas se pueden extraer conclusiones de un hallazgo tan exiguo. Por suerte contamos con Gran Dolina, en Atapuerca, todo un diario prehistórico. Tenemos más de 170 restos fósiles de Homo antecessor, hasta ahora, la primera especie humana que habitó Iberia que podamos reconstruir a partir de los hallazgos.

Estos primeros europeos tenían un rostro mucho más cercano al nuestro que al de los simios. Digamos que fue la cara moderna más antigua. Sí que tenían la frente inclinada hacia atrás y la parte superior de las cuencas oculares más pronunciadas que las nuestras. Con una altura, peso y proporciones medias iguales a las nuestras actuales, antecessor fue una especie inquieta como todo cazador y recolector en busca de recursos, que se desplazaba por el territorio al compás de las estaciones.

El viaje de la colonización del medio por parte de los humanos sigue su curso. Hubo quien miró la Luna con el mismo anhelo que hoy miramos otros planetas y estrellas. Una mirada soñadora, con el deseo de explorar territorios desconocidos, como los humanos que se asomaron al Mediterráneo hace más de dos millones de años.

Referencias:

Bermúdez de Castro, J. M. 2012. Exploradores. La historia del yacimiento de Atapuerca. Debate.
Blain, H. et all. 2013. Early Pleistocene palaeoenvironments at the time of the Homo antecessor settlement in the Gran Dolina cave (Atapuerca, Spain). Journal of Quaternary Science 28, 3, 311-319. DOI: 10.1002/jqs.2622.
 
Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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