Cuando las hienas vivían en el Ártico

Estos animales cruzaron de Asia a América a través del puente de Bering durante la Edad de Hielo.

Si pensamos en una hiena, lo común será imaginarla en un ambiente seco en plena sabana asiática o, más famosas aún, las que habitan el continente africano. Además, el cine de animación ha introducido en el imaginario colectivo una caracterización de estos animales como si siempre se estuvieran riendo, debido a la disposición de su hocico, que parece una mueca en forma de sonrisa, y al sonido que emiten, que nos recuerda una risa en tono burlón. Sin embargo, no creemos que a nadie se le pase por la cabeza imaginar a una hiena en mitad de un paisaje nevado. En cambio, un estudio científico coloca a antiguos parientes de las hienas en el Ártico. 

El viaje de las hienas

Jack Tseng, de la Universidad de Buffalo en Nueva York, ha encabezado una investigación sobre la dispersión de Chasmaporthetes, un género extinto de estos animales conocidas como “hienas corredoras” en referencia a sus patas largas y finas que le permitieron recorrer grandes distancias. 

Los científicos identificaron dos dientes fosilizados de entre los restos de más de 50 000 especímenes de mamíferos fósiles recolectados durante la década de 1970 en Old Crow Basin, un importante yacimiento en el noroeste de Canadá. El hallazgo indica que las hienas llegaron a América a través del puente terrestre de Bering. 

Fósil de hiena
Uno de los dientes fósiles localizados en Canadá. Tseng et al. 2019.

Con anterioridad, los restos de estos animales cazadores y carroñeros confirmaban su presencia en el sur de los actuales Estados Unidos y el centro de México. Pero desconocíamos cómo habían llegado hasta allí. A decir verdad, faltaban las evidencias, pero se sospechaba que, al igual que muchas otras especies de animales y los propios humanos, cruzaron del Viejo al Nuevo Mundo a través de Bering. Por tanto, la posición geográfica en la que han aparecido los fósiles confirma las hipótesis previas acerca del recorrido que siguieron las hienas hasta el centro del continente americano.

Una migración a través de la nieve

Los dientes tienen una datación aproximada de entre 1,4 millones de años y 850 000 años. Esta cronología ubica a las hienas en el Ártico durante la Edad de Hielo del Pleistoceno, que terminó hace unos 11 700 años. Durante este período, lo que hoy es el estrecho de Bering era una conexión terrestre entre Asia y América debido a la acumulación de hielo y un nivel del mar más bajo que el actual. 

“Estos raros registros ocupan un lugar intermedio importante en la distancia geográfica de más de 10.000 km entre los registros del Nuevo y el Viejo Mundo previamente conocidos de este linaje. La edad del Pleistoceno de estos fósiles, junto con su aparición en el Círculo Polar Ártico, requiere un replanteamiento del papel de los cazadores-carroñeros de gran cuerpo en las megafaunas de la Edad del Hielo en América del Norte”. 

Y es que, a pesar de la gran cantidad de fósiles disponibles en la zona, no es habitual encontrar restos de grandes mamíferos depredadores. Por si fuera poco, el estudio de estos fósiles supone un rompecabezas muy complejo. Los dientes fueron desenterrados en el yacimiento mencionado, al que los especialistas llaman el “supermercado de fósiles”. Se trata de una zona en la que las corrientes de agua juegan a ser paleontólogas. Arrastran sedimentos cargados de fósiles que depositan a lo largo de las curvas del río. El acceso a estos tesoros no es fácil, pero la recompensa siempre está a la altura. Por ahora se contabilizan más de 50 000 fósiles de mamíferos que se hayan podido identificar. Claro que las corrientes son malas compañeras y los restos se encuentran en una suerte de puzle del pasado con piezas que conforman un resultado que no siempre es conocido. Un trabajo solo para especialistas, no lo intenten en sus casas. 

Chasmaporthetes
Recreación de Chasmaporthetes en el Ártico. Julio T. Csotonyi. Sciencenews.org.

Sin ir más lejos, estos dientes de hiena han pasado desapercibidos durante más de cuatro décadas. Un cuaderno de trabajo de la arqueóloga Brenda Beebe mostraba unas fotografías de estos fósiles, que sirvieron como pista inicial para que Tseng y su equipo dedicaran sus esfuerzos a identificar dichos dientes de hiena. 

“Las hienas son uno de los grupos con un registro fósil realmente irregular en América del Norte. Este hallazgo se suma a nuestro conocimiento de cómo llegó la especie”. 

La investigación sirve para motivar a otros estudios que sigan indagando en la migración de carnívoros y otras especies a través de Bering durante la Edad de Hielo, para continuar colocando piezas en el puzle de la vida del continente americano. 

Referencias: 

Lanese, N. 2019. Hyenas roamed the Arctic during the last ice age. sciencenews.org.

Tseng, Z. J. et al. 2019. First Fossils of Hyenas (Chasmaporthetes, Hyaenidae, Carnivora) from North of the Arctic Circle. Open Quaternary 5, 1, 6. DOI: 10.5334/oq.64.

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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