Crean un mapa 3D del interior de un cráneo de dinosaurio

Se trata de un molde digital tridimensional de un anquilosaurio que vivió a mediados del Cretácico, hace aproximadamente 90 millones de años.

anquilosaurus
iStock

Un equipo de paleontólogos de la Universidad de San Petersburgo ha creado un "molde digital" tridimensional de la caja del cerebro de un anquilosaurio de la era jurásica, el área de la cubierta protectora alrededor del cerebro que sirve como un amortiguador entre este y el cráneo. El mapa incluye partes del cerebro y vasos sanguíneos que se encuentran en la base del cráneo de un anquilosaurio (Bissektipelta archibaldi), un tipo de dinosaurio herbívoro similar en apariencia a los modernos armadillos o tortugas.

Estos animales que deambularon por el planeta durante la mitad del período Jurásico hace unos 160 millones de años, prosperaron hasta el final de los dinosaurios hace unos 65 millones de años.

Los expertos recurrieron a los restos bien conservados de anquilosaurios encontrados hace décadas en la localidad de Dzharakuduk en Uzbekistán. Examinaron tres fragmentos de cráneos encontrados durante estas excavaciones para crear un "molde digital" de la caja del cerebro mediante tomografía computarizada (TC), un método que utiliza rayos X para procesar datos y producir una imagen. El proyecto, de tres años de duración, dio como resultado la primera reconstrucción tridimensional por ordenador de un endocast -el molde interno de un objeto hueco- de dinosaurio hecho en Rusia, y reveló cuán grande era el cerebro del animal y dónde estaban alojados sus vasos y nervios. Entre otros rasgos únicos, los resultados sugieren que el dinosaurio era capaz de "enfriar su cerebro en el sentido literal".

mapa3d
Reconstrucción en 3D / Biological Communications

“La red de venas y arterias en su cabeza resultó ser muy complicada: no iban en una sola dirección, sino que se comunicaban constantemente entre sí, como un sistema de vías férreas. La sangre podría haberse movido en diferentes direcciones y haber sido redistribuida manteniendo la temperatura cerebral óptima del animal ", dijo Ivan Kuzmin, coautor del trabajo.

“Por ejemplo, si la parte superior de la cabeza de un anquilosaurio se calentaba, los vasos desviaban rápidamente la sangre caliente creando un efecto de detección, como si un dinosaurio se pusiera un sombrero para el sol. Además, la vasculatura endocraneal de los anquilosaurios resultó ser más parecida a los vasos de lagartos actuales que la de los parientes más cercanos de los dinosaurios: cocodrilos o pájaros".

Los expertos esperan estudiar los cráneos de otras especies de anquilosaurios para confirmar estos hallazgos.

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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