¿Cómo se originó la vida?

Hace 3700 millones de años que hay vida en nuestro planeta. ¿Cómo empezó?

 

Tenemos dos respuestas muy distintas. Si optamos por la religiosa: Dios creó la vida. Si hablamos con propiedad científica: no lo sabemos.

Calma, ya ves que este artículo continúa y no es que pasemos a debatir si Superman vuela o es que salta muchísimo. Casi ninguna de las preguntas universales que nos hacemos tienen respuestas claras. La ciencia es la duda, el escepticismo y la curiosidad por excelencia. Por ello, una pregunta compleja no tendrá una, sino varias respuestas. Tú mismo podrás elegir tu preferida. Si quieres quedarte con la respuesta religiosa, te recomendamos la lectura del Génesis, el primer libro de la Biblia. Si quieres conocer cómo se aborda de manera científica una pregunta tan difícil, sigue leyendo.

El inicio de todo

Nuestro sistema solar tiene un origen que está fechado (el día que estoy escribiendo esto, al menos) con 4600 millones de años de antigüedad. La Tierra tiene unos 4570 millones de años. No es que nacieran tal y como los conocemos hoy día, como imaginarás, sino que tuvieron un largo proceso de formación y crecimiento. De hecho, fue un proceso clave para la vida (o eso creemos).

La Tierra fue acaparando materia estelar que pasaba por su lado. Acechada por impactos, nuestro planeta estuvo millones de años con temperaturas muy altas, pero, en cuanto disminuyó el bombardeo estelar, se fueron formando la corteza, el manto, los océanos, la atmósfera y todas esas características de la Tierra que tantas agradables mañanas nos dieron en el cole.

¿Cómo fechamos el origen de la vida? Pues, como no hay certeza, nos conformamos con un abanico que va desde que se piensa que pudo surgir la vida, hasta cuando ya estamos seguros de que la había. Eso nos lleva a una cronología entre hace 3850 y 3700 millones de años. En esos 150 millones de años (de nada) surgió la vida en la Tierra, y tampoco sabemos si fue un proceso más o menos extendido en el tiempo.

Problema: como sabes, la Tierra está cambiando constantemente. En 150 millones de años, figúrate la de procesos geológicos que se pueden dar. Para que te hagas una idea: en unos 150 millones de años Pangea se separó y los continentes se dispusieron tal como los vemos hoy en un mapa. Es decir, da tiempo a que América se separe de África y Eurasia y se forme todo un océano nuevo (el Atlántico). Y debido a esta inconcreción y posibles variaciones tenemos las distintas hipótesis sobre el origen de la vida. 

Generación espontánea

A mediados del siglo IV a.C., Aristóteles dijo que los seres vivos surgieron de la nada, de manera espontánea, cual champiñón. Pensarás que esta teoría se sostuvo durante poco tiempo, pero no fue hasta el siglo XVII cuando otra teoría que no fuera teológica tuvo cierto peso.

Francesco Redi organizó un experimento con tres trozos de carne en diferentes condiciones y los observó para ver si la vida se generaba de manera espontánea. Solo en uno de ellos salieron larvas: el trozo de carne al que pudieron acceder las moscas. Por tanto, Redi objetó, en contra de Aristóteles, que la vida no se generaba sola, sino que fueron las moscas quienes plantaron allí sus larvas, mientras que los otros dos trozos de carne no conocieron vida alguna. Sin embargo, el experimento no eliminaba todas las dudas de Redi: ¿por qué las tres carnes se pudrían igualmente? ¿Cómo se contaminaban? La llegada del microscopio y el descubrimiento de las bacterias serían la respuesta a Redi. Otro científico se encargaría, dos siglos después, de rematar el trabajo iniciado por él.

Louis Pasteur realizó un experimento en 1860: hirvió agua para eliminar todos los microorganismos que contuviera (de aquí la “pasteurización”), y logró aislar el agua para que no entrara ninguna bacteria que la pudiera contaminar. El agua permaneció impoluta y Pasteur acabó con la teoría de la generación espontánea. Más de veinte siglos (de nada) tardamos.

El caldito de la vida

Darwin ya insinuó que el origen de la vida podría ser cuestión de química. Lo hizo en cartas privadas enviadas a un amigo, en su tiempo bastante tuvo con lo de la evolución de las especies como para negar en público la creación de Dios.

En 1920, Alexander I. Oparin y John B. S. Haldane llevaron al nivel experimental las teorías de Darwin. No fue un estudio en pareja, Oparin en la Unión Soviética y Haldane en Inglaterra, llegaron a condiciones parecidas. Grosso modo, vinieron a decir que los elementos que formaban parte de la atmósfera pudieron reaccionar entre sí por fenómenos como descargas eléctricas. En el agua se concentrarían moléculas de todo tipo y una mezcla de compuestos habría dado lugar a proteínas que se empezaron a replicarse. En la década de 1950, Stanley L. Miller y Joan Oró consiguieron generar moléculas recreando el ambiente atmosférico descrito por Oparin y Haldane. Pero de las proteínas a un ser vivo hay alguna que otra diferencia.

¿Somos alienígenas?

Entre otras muchas teorías, tenemos la de la panspermia: la vida habría llegado a nuestro planeta montada en una roca extraterrestre. Esto ya huele a que nos cuesta reconocer que no tenemos ni idea de cómo se originó la vida. Pero la realidad es que se ha encontrado materia orgánica en meteoritos.

Sin duda, el origen de la vida es una de las preguntas que nos quedan por estudiar más a fondo y de las que más teorías se han sacado desde los laboratorios. Por suerte, la ciencia avanza a pasos agigantados y, quién sabe, quizás algún día podamos demostrar cómo empezó la vida en este mundo.

Referencias:

Bermúdez, J. M. et all. 2015. Orígenes: el universo, la vida, los humanos. Crítica.

Vicente, A. et all. 2018. En busca del origen perdido. Paidós.

 

Fran Navarro

Fran Navarro

Historiador y escritor (esto último solo lo digo yo). El destino me reservaba una carrera de ensueño en el mundo académico, pero yo soy más de divulgar, hacer vídeos y contenidos culturales para que mi madre se entere bien de lo que hablo. De entre las cosas menos importantes de la vida, los libros son lo más importante para mí. Y como no hay nada mejor que conocer bien un asunto para disfrutarlo al máximo, hice el máster de Documentos y Libros, Archivos y Bibliotecas. Para esto y todo lo demás tengo Twitter: @FNavarroBenitez.

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