Jurassic world dominion: el secreto de la cría de Blue

En el tráiler de la película hemos visto a la ‘raptor’ con una cría. Exploraremos cómo puede suceder, teniendo en cuenta que es la única de su especie.

En la reproducción sexual como la conocemos, para que una hembra tenga descendencia es necesario un macho que la fecunde. Sin embargo, en el tráiler de Jurassic World Dominion hemos podido ver a la ‘ raptor Blue con una cría, con un patrón de colores muy similar a la suya. Un cachorro que no cabe duda de que ha de ser suyo. Exploraremos las posibilidades de cómo ha podido llegar a suceder.

La vida se abre camino

En el parque original, el señor Hammond asegura haber asistido al nacimiento de todas y cada una de las criaturas del parque. Los visitantes se plantean cómo pudo hacerlo en aquellas que se hayan reproducido por su cuenta, en plena naturaleza. El Dr. Henry Wu nos explicaba entonces —a nosotros, y a los visitantes— que todos los animales de Jurassic Park eran hembras. Que las habían diseñado de ese modo.

El Dr. Malcolm no creía que el nivel de control al que aspiraban fuese siquiera posible, y expresó sus dudas con una de las citas más famosas de la saga: “la vida se abre camino”.

Cierto tiempo después, el Dr. Grant, acompañado de los niños, descubre un nido de dinosaurios; algo que no sería extraño si no fuera porque los huevos estaban rotos y pequeñas huellas salían del nido, en una misma dirección. El paleontólogo en aquel momento infirió que el ADN de rana con el que habían “rellenado el hueco” de las secuencias genéticas podría haber aportado a los dinosaurios un rasgo de ciertos anfibios: cambiar de sexo del femenino al masculino cuando se encuentran en un entorno de sexo único.

Ese dato es real, no se trata de una ficción fílmica. El proceso se denomina protoginia, y se observó por primera vez en 1989, en una especie de rana africana llamada Hyperolius viridiflavus, aunque hoy sabemos que otras especies son capaces de hacerlo. La intuición del doctor Grant podría, pues, estar acertada.

Pero este no puede ser el origen de la cría de Blue. Incluso con dinosaurios capaces de realizar protoginia, sería necesario que hubiera al menos dos animales de la misma especie para poder reproducirse. El trailer de Jurassic World Dominion nos abre una nueva posibilidad.

Blue con su cría en Jurassic World Dominion. Universal
Blue con su cría en Jurassic World Dominion. Universal

Blue como madre virgen

Algunos animales se pueden reproducir por partenogénesis, es decir, crear un nuevo organismo a partir de un óvulo no fecundado. En algunas especies, el descendiente partenogenético siempre es macho, y necesita la fecundación para dar lugar a nuevas hembras. En otros casos sucede al contrario; el óvulo sin fecundar da lugar a una hembra, y el macho solo es necesario para engendrar nuevos machos.

¿Podría ser partenogenética la cría de Blue?— Sí. Asumimos el canon cinematográfico en el que nuestra protagonista es una Velociraptor, un dinosaurio del grupo de los dromeosáuridos —con las licencias cinematográficas correspondientes y con la consabida transgénesis de ADN de rana y a saber de qué otras criaturas—. En términos de filogenia, los animales modernos más próximos a los dromeosáuridos son, de hecho, los únicos dinosaurios que aún quedan con vida. Están emplumados —como lo estaban los raptores—, y los llamamos aves.

Conocemos partenogénesis en palomas, pinzones, codornices, pavos, gallinas, y recientemente, en cóndores. En el caso de las aves, se trata de una partenogénesis denominada automíctica, donde los óvulos se forman normalmente por meiosis, pero en el último momento, los núcleos de las dos células hijas se fusionan para dar lugar al huevo diploide sin fecundar.

Ahora bien, la diferenciación sexual de las aves es distinta a la nuestra. En los humanos, hay un par de cromosomas que designa el sexo cromosómico; XX para hembra, XY para macho, y es el espermatozoide, portador de cromosoma X o Y, el que define lo que esté por venir. Las aves, junto con muchos reptiles, también tienen un cromosoma sexual con dos formas distintas, que llamamos W y Z, pero la designación es distinta: el par de cromosomas ZZ para designar al macho, y ZW para la hembra. En este caso el espermatozoide, por tanto, solo aporta cromosoma Z, y es el óvulo el que marca la diferencia, según aporte un cromosoma Z o un W. 

Dado que los cromosomas se separan en las primeras fases de la meiosis, cuando los núcleos finales se fusionan solo queda un cromosoma sexual. Si es un cromosoma W, tendremos un embrión WW, que no es viable. Por el contrario, si es un cromosoma Z, obtenemos un embrión ZZ, que es un macho. Por lo tanto, cuando una hembra de ave tiene descendencia por partenogénesis, el resultado siempre será un macho.

Recordemos ahora que hablar de partenogénesis en aves es, ineludiblemente, hablar de partenogénesis en dinosaurios, dado que las aves son, realmente, dinosaurios.

Si asumimos la íntima proximidad evolutiva que los ‘raptores’ tienen con las aves, muchísima mayor de la que tienen con otros reptiles, Blue podría tener un polluelo mediante partenogénesis, y sería macho.

Ahora tendremos que esperar al estreno de Jurassic World Dominion, para verificar si nuestra hipótesis es correcta, o si, aprovechando la ficción fílmica, han optado por otra posibilidad menos verosímil.

REFERENCIAS:

Grafe, T. U., & Linsenmair, K. E. 1989. Protogynous Sex Change in the Reed Frog Hyperolius viridiflavus. Copeia, 1989(4), 1024. DOI: 10.2307/1445989

Ramachandran, R., & McDaniel, C. D. 2018. Parthenogenesis in birds: a review. Reproduction, 155(6), R245-R257. DOI: 10.1530/REP-17-0728

 

Vary (Álvaro Bayón)

Vary (Álvaro Bayón)

Soy doctor en biología, especializado en especies invasoras. Intento divulgar sobre ciencia y naturaleza mientras lucho férreamente contra las pseudociencias y el pensamiento mágico. Cuando me queda tiempo, cazo pokémon y hago artesanía. Además, soy (un poco) adicto al twitter.

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