Bernard Foing: 'Moon Village pretende ser una plataforma de paz, en la que países que tienen conflictos sobre la Tierra puedan aprender a trabajar juntos'

Entrevistamos al astrofísico de la Agencia Espacial Europea (ESA) en el evento SUTUS 2021 que ha tenido lugar en Marbella (Málaga).

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SOM

Bernard Foing ha acudido a SUTUS 2021 (Space & Underwater Tourism Universal Summit) que organiza la escuela internacional Les Roches Marbella, para explicar los últimos avances de “Moon Village”, que busca crear el primer asentamiento humano permanente en la Luna y el programa Euro Moon Mars que lidera la ESA para buscar astronautas, investigadores y socios privados dispuestos a sumarse a las misiones europeas para colocar colonias humanas en la Luna y Marte.

 

S.R.: En marzo de 1988, la leyenda de la ciencia ficción Isaac Asimov, escribió múltiples artículos explorando el futuro de la humanidad en la Luna. Ahora, esos planes parecen estar más cerca que nunca. Para Asimov, en 2028 la Luna ya se habría convertido en nuestro segundo hogar. Hoy, estamos un poco más cerca. Nos ha hablado de Moon Village, el primer asentamiento humano permanente en la superficie de la Luna pero llevamos oyendo hablar de él desde la última década. ¿Cómo se encuentra la hoja de ruta? ¿Es ahora una realidad más cercana?


B. F.: “Moon Village representa una serie de iniciativas que empezamos casi 20 años atrás. Existía un planteamiento acerca de un pueblo robótico y luego continuar con humanos la fase siguiente pero, por ejemplo, en la fase robótica, hay varias agencias espaciales que han mandado sondas espaciales alrededor de la luna, sobre la luna... por lo que la parte robótica de Moon Village está muy avanzada. Por otro lado, a nivel de tripulación, que demora más tiempo, de hecho ya existe el programa Artemis con una colaboración con la NASA y la ESA que conseguirán un módulo de servicio para llevar la cápsula Orión alrededor de la Luna. Consideramos esto un gran avance. Primero se hará de forma autónoma para comprobar que todo funciona bien y después, en 2023, con astronautas. Luego, cada año la intención es enviar tripulaciones de astronautas. En paralelo hay otros proyectos de la NASA para construir un alunizador con tripulación del que SpaceX ha obtenido el contrato, pero también hay otras compañías involucradas en el proceso.

En paralelo, los rusos y los chinos anunciaron su estación espacial internacional y como la Luna es grande como África hay espacio suficiente para tener varias bases pero es bueno compartir la posibilidad de compartir la comunicación, la colaboración científica. Y ese es precisamente el concepto de Moon Village: donde haya varios actores intergubernamentales, pero también comerciales, academias, industrias, personas con dinero que quieran invertir... y también usaremos los recursos naturales de la Luna, por lo que hay posibilidad de desarrollar allí actividades comerciales, servicios, negocios... No hay que olvidar que Moon Village pretende ser una plataforma de paz, de cooperación internacional, de países que a veces tienen conflictos sobre la Tierra pero allí pueden aprender a trabajar juntos. Así como un pilar de inspiración para los jóvenes, el público en general...”

 

S. R.: Avanzando en este proyecto, una vez pasada la fase robótica y dando paso a la colonia para humanos... ¿hay una idea más concreta de cómo serían las casas en las que vivirían? ¿cómo obtendrían su energía?


B. F.: “Necesitamos una infraestructura mínima para una tripulación de 4 a 10 personas. Tenemos varios conceptos. Vamos a empezar con expediciones muy cortas de cinco días para explorar. Luego llevaremos unas infraestructuras más importantes para que se queden más tiempo. Respecto a los desafíos de energía, temperatura, cómo protegerse del polvo lunar... será lo siguiente que afrontar. Recordemos que en la Luna el día dura dos semanas y la noche dura dos semanas, por lo que se necesita tecnología para recuperar eficientemente la energía o incluso utilizar zonas del polo sur de la Luna donde el sol está casi siempre visible, así que podríamos empezar con un puesto de avanzada allí y empezar a plantear misiones de varios meses en el satélite. Cada año crecerá la infraestructura y en 2030 tendremos ya la posibilidad de tener una base donde los astronautas puedan quedarse unos meses y así poder hacer rotaciones de los mismos y conseguir una permanencia del ser humano en la Luna por primera vez.

 

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Bernard Foing, en Sutus 2021

S.R.: ¿Los cimientos de esa futura colonia empezarían tanto con estructuras inflables, impresión 3D...? ¿se combinaría todo?

B. F.: Vamos a empezar con la infraestructura de los cohetes que llevarán material y que además cuentan con un módulo habitacional. Instalaremos otros módulos para aumentar el volumen habitacional podríamos utilizar estructuras inflables, pero empezaremos con sistemas rígidos que son muy seguros. Además, contaremos con robots que pueden usar el polvo lunar para crear estructuras que nos protejan de la radiación, pero también podemos utilizar tecnologías de impresión 3D utilizando precisamente este polvo. Ya hemos hecho diversas pruebas en el laboratorio calentando el polvo lunar con objeto de crear una especie de cemento para emplearlo allí y ampliar los módulos habitacionales.

 

S. R. : ¿Cómo llevarán todo ese equipo a la Luna? ¿Contarán con SpaceX? Su Falcon Heavy podría ser una opción viable para ir a la Luna.

B.F.: SpaceX tiene un sistema que puede llevar carga y también tripulación, por lo que su capacidad es inmensa, mucho más de lo que habíamos previsto. Pueden llevar como 150 toneladas de material al espacio. Los sistemas prefabricados podrían ir perfectamente en estos cohetes y ayudarnos con el polvo lunar para completar la construcción de infraestructuras en la Luna.

 

S. R.: Hemos visitado la Luna seis veces entre 1969 y 1972, y 12 hombres han pisado su superficie. El tiempo que hemos pasado los seres humanos en la Luna no excede de dos semanas. ¿Es factible que el ser humano viva en la Luna?

B. F.: Ahora tenemos bastantes avances tecnológicos, hemos preparado todos los aspectos relacionados con la salud, la energía... tendremos una presencia limitada por el momento, claro, y hay que tener previsión de comida, agua y de todo lo que necesiten; vamos a empezar con estancias cortas cuando la seguridad también sea suficiente para los astronautas.

 


S.R.: ¿Qué ingredientes básicos son necesarios para hacer viables los asentamientos espaciales permanentes?


B. F.: La seguridad, para poder sobrevivir, un buen sistema de alunizaje para llevar y regresar en caso de emergencia, un sistema de módulos eficiente y, para ser más sostenible, tener la posibilidad de utilizar los recursos naturales de la Luna, como agua, cómo reciclarla para no perderla... en general usar tecnologías de apoyo a la vida y aprender de cada misión para optimizar todo lo que podamos hacer en el futuro. Un control de operaciones seguro y autónomo para no tener tanta dependencia de la Tierra.

 

S. R.: ¿Qué obstáculo sociológico plantea vivir en nuestro satélite? Porque en la Tierra estamos habituados a condiciones socioambientales universales, pero en la Luna será diferente. ¿Necesitaremos crear un nuevo tipo de sociedad? ¿Cree que cambiaremos como especie?

B. F.: Al principio será diferente porque serán solo astronautas que son todos buenas personas (risa). Serán semanas con mucho trabajo. Todo será muy internacional. Necesitarán estar en buena forma física y mental y tener una buena calidad de interacción social. Pero después, con el tiempo, tenemos que tener una sociedad donde podremos ser universales, no solo habrá profesionales, sino también de la sociedad civil, del cuerpo militar, medios de comunicación para que cuenten las historias de la Luna, y también turistas, que utilizarán su experiencia para beneficio de todos.

 

 

S. R. : Los viajes de ocio a la luna y los proyectos para crear hoteles y residencias en órbita parecen estar cada vez más sobre la mesa. ¿Qué le parece la iniciativa llevada a cabo hace unos días del primer vuelo al espacio sin astronautas profesionales, la misión  Inspiration4?


B. F. “Dices no profesionales, pero yo conozco a Sian (Sian Proctor), por ejemplo, que ha hecho incluso programas con nosotros. Estaba bien preparada, tenía motivación, pero también lo que han hecho ha sido utilizar esta oportunidad para hacer una acción solidaria, así que me parece que lo han hecho muy bien.

 


S. R.: Hace pocos días salió publicado un estudio que planteaba un motivo simple pero importante por el que Marte no es habitable y que afectaría también a la Luna. Es demasiado pequeño para retener moléculas que podrían ser cruciales para la formación de vida. Esto afectaría al sueño de habitar la Luna que es aún más pequeña que Marte...

B. F.: “Esto es cierto para la Luna porque no puede retener la atmósfera pero no es realmente verdad para Marte. Tomará tiempo pero es algo que conocemos desde hace 20 años por personas como Carl Sagan y otros, que la atmósfera de Marte se perdió a causa del viento solar y por el hecho de que hay menos gravedad, pero es posible, tanto en la Luna como en Marte, contar con una atmósfera artificial: colocar una cúpula y contar con una bioesfera artificial. Es posible.

 


S. R.: ¿Qué cualidades cree que debería tener el futuro hombre o mujer que viva en la Luna?

B. F.: Bueno, varias cualidades son necesarias. Ante todo deben ser multidisciplinares, buenas personas, tener buena disciplina... pero después será una sociedad más abierta. Es como un barco pero no se puede salir, por lo que hay que tener empatía para con los demás para que todo funcione bien.

 


S.R.: Hemos visto en las últimas semanas a los multimillonarios Richard Branson o Jeff Bezos viajar al espacio. ¿Cuándo cree que volar al espacio será accesible para el resto de personas?

B. F.: Esto es similar a los primeros vuelos con los aviones. Ahora son económicos. Dentro de un tiempo, creo que se va a democratizar el precio y, por ejemplo, tanto para científicos como estudiantes va a representar una buena experiencia. Podremos volar al espacio con una institución, universidad, empresa... y poder utilizarlo como proyecto de investigación. Así fue como yo me saqué mi PhD. Trabajé sobre una experiencia sobre un cohete. Con 5 minutos de datos y con esos hice mi tesis. Podríamos hacer lo mismo en el espacio.

 


S. R.: Respecto a la experiencia de EuroMoonMars de pasar dos semanas en una misión simulada en la Tierra, ¿cualquier persona puede presentarse voluntaria?

B. F.: Sí, claro. Contamos con tripulación con científicos, por supuesto, pero pueden presentarse periodistas (que pueden escribir la historia), gente de humanidades, quien quiera. A partir de 18 años.

 

S. R.: ¿Qué tiene que hacer alguien para presentarse voluntario a esta experiencia?

Tenemos varias oportunidades. Nos pueden contactar a mí o a través del grupo EuroMoonMars, nos envían su currículum vitae y después vemos. Hay una fase de preparación y, una vez listos, se programa una tripulación para una misión simulada. Este año hemos tenido varias tripulaciones con especial atención a la investigación científica. Y tenemos otras oportunidades próximamente. Es algo que puede ser interesante estudiar la dinámica de grupo donde haya una gran diversidad de edades.

 


S. R.: Lo que le encantaría que pasara en 20 años. ¿Qué le gustaría leer?

B.F. Tener una base con 10 personas en 2030 y en 2040 poder tener 100 personas en la Luna de forma permanente y ver el primer bebé que haya nacido en la Luna.

 

S. R.: ¿A usted le gustaría ir a la Luna?


B.F.: Es mi plan. Pienso jubilarme en 20 años y como he estudiado la Luna tengo los instrumentos necesarios para ir. Pero hay una posibilidad de aceleración de este movimiento. Por ejemplo, el cohete de SpaceX podría llevar a 100 personas en un mismo viaje y darle un impulso a este objetivo. Estamos en una etapa donde todos podemos tener un papel, contribuir al programa espacial y prepararnos en la Tierra con estas experiencias análogas en la Tierra.

 


S.R.: ¿La sociedad tiene más interés que antes en la exploración espacial?

B.F.: Pues sí. Hay muchas más cosas que comunicar y formas de comunicar. También hay intereses en otras partes, pero siempre hay que mantener un pilar de curiosidad, y compartir todas las cosas que son muy interesantes (ríe).

 

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme en ladymoon@gmail.com

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