Bacterias que son todo ojos

Se ha descubierto que una especie de cianobacterias esféricas funcionan como globos oculares, los más pequeños y antiguos de la naturaleza.

Este microorganismo pertenece al filo de las cianobacterias –antes conocidas como algas verde azuladas–, muy abundantes en la naturaleza. Synechocystis , que tiene una forma esférica y mide alrededor de tres milésimas de milímetro, se desplaza reptando con pequeñas vellosidades o pili hacia lugares donde hay luz, que necesita para producir energía y desarrollarse. 

Casualmente, los investigadores estaban examinando al microscopio el movimiento de ejemplares de Synechocystis cuando detectaron que la luz puesta como “cebo” se reflejaba dentro de ellos. Luego hicieron más experimentos con rayos láser y comprobaron que una imagen de los haces luminosos se enfocaba en el lado opuesto de la bacteria. O sea, que el cuerpo entero de Synechocystis actuaba como una diminuta lente o cámara esférica.

El mecanismo es pues, básicamente, el mismo que emplea el globo ocular humano, 500.000 millones de veces más grande que este microbio. Luego, unas pequeñas moléculas llamadas fotorreceptores captan esta luz enfocada y ponen en marcha a la cianobacteria hacia la fuente que la emite. Podría decirse que Synechocystis es el ejemplo más antiguo y pequeño de lente ocular encontrado hasta la fecha.

El siguiente paso es averiguar si otras bacterias o seres unicelulares incorporan también este mecanismo visual.

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