Astroland: vivir en Marte sin salir de la Tierra

La agencia espacial Astroland busca preparar al ser humano para la estancia prolongada en Marte, tanto en lo físico como en lo psicológico o tecnológico.

Astroland Interplanetary Agency
Imagen: Astroland.

En el Parque Científico y Tecnológico de Cantabria (en Santander, España) hay un pequeño Cabo Cañaveral. Se trata de Astroland Interplanetary Agency, una agencia espacial cuyo ambicioso objetivo es preparar al ser humano para la vida en  Marte, yendo más allá del laborioso proceso de llegada al planeta rojo y centrando sus esfuerzos en definir las necesidades y condiciones en las que se tendrá que vivir, en cómo será la estancia en Marte.

Astroland es la materialización del sueño de su fundador, David Ceballos. Un sueño que calentó motores hace cerca de tres años y que no ha hecho más que crecer desde entonces. Las condiciones meteorológicas marcianas no podrían ser más contrarias para el ser humano: temperaturas máximas de unos 20ºC y mínimas de -100ºC y una atmósfera dañina debido a la escasa protección que proporciona frente a los rayos solares como si de la ciudad de Sion (The Matrix) se tratara. Esta situación hace de las cuevas de Marte la mejor alternativa para que el ser humano pueda sobrevivir, protegido de forma natural y apoyado por las últimas tecnologías. Astroland Interplanetary Agency está preparándose tanto en la teoría como en la práctica para hacer posible esa supervivencia y asegurar la prosperidad de las futuras colonias humanas en el planeta rojo.

 

Bienvenidos a la Ares Station

“La única experiencia equiparable a estar en Marte es estar en Marte”, afirma Ceballos. Aunque desde los primeros pasos de la carrera espacial se han buscado formas de simular las condiciones que se vivirán fuera de la Tierra para preparar a los astronautas, ni siquiera los últimos avances tecnológicos son capaces de equiparar ambas situaciones. Partiendo de este problemilla, el equipo de Astroland ha buscado la mejor solución posible para que la experiencia del proyecto sea, al menos, próxima a la realidad.

Con esta idea nace la Ares Station (Ares es el dios griego de la guerra cuya versión romana da nombre al planeta rojo), el corazón de Astroland. Se trata de una cueva situada cercana a Santander en la que Astroland ha creado, respetando el entorno natural, una pequeña colonia en la que realizar las misiones de entrenamiento que sirvan como experiencia previa al viaje a Marte. Las misiones duran 100 días, siguen la jerarquía y el planteamiento de una expedición real y en ellas los cinco miembros del equipo (llamados astrolanders) deberán llevar a cabo tareas de exploración e investigación científica en disciplinas como la biología o las tecnologías más innovadoras, siendo una oportunidad única para realizar trabajos de campo. El Astroland Center monitorea y asiste al equipo en todo momento pero, salvo situaciones de emergencia, dependen de ellos mismos para lograr los objetivos y salir adelante por lo que el trabajo en equipo pasa a ser un factor fundamental.

Astrolanders
Imagen: Astroland.

 

La cueva, cuya galería principal tiene algo más de 1.5 kilómetros de largo y en la que se siguen encontrando nuevas salas, es mucho más que un paraje natural impresionantemente hermoso. Las condiciones de oscuridad, humedad y temperatura crean un entorno ideal para reproducir ese hábitat hostil al ser humano y el aislamiento del mundo exterior, transmitiendo realmente la sensación de estar en un planeta distinto.

 

El viaje del héroe   

Ya fuese con la búsqueda de la inmortalidad por Gilgamesh o siguiendo el viaje de regreso a casa de Odiseo, la sociedad humana está unida al llamado viaje del héroe (un proceso de superación, lucha y sacrificio muy utilizado en la narrativa antigua). Este modelo se puede extrapolar a otros campos más allá de la literatura y eso es, en parte, lo que se ha hecho desde Astroland. Pensando en las adversidades que se encontrarán durante el viaje y tras su llegada a Marte, el equipo de David Ceballos se ha compuesto con grandes expertos de sus respectivos campos para conseguir la experiencia más completa posible.

Si bien la forma física es importante y debe trabajarse para poder soportar el esfuerzo diario, cuidar los aspectos mentales y psicológicos de los astrolanders es igual de necesario. El programa de preparación de Astroland se compone de los siguientes apartados: MARS XFIT (centrado en el entrenamiento físico intensivo y el plan dietético personalizado), MARS MIND (en el que se realiza la instrucción mental y el desarrollo neurológico), MARS TEAM (sobre los recursos y habilidades técnicas y la capacidad resolutiva en el contexto de una misión) y MARS H+ (sobre la llamada humanidad aumentada).

De su extenso equipo, Ceballos destaca la labor de Daniel Torres, director de factor humano de Astroland, y Gabriel González, psicólogo de astronautas. Empleando distintos métodos, la misión de ambos profesionales es preparar a los astrolanders para que puedan mantener un estado mental y psicológico saludable que les permita completar las misiones. Cuando se está en una situación extrema, uno no puede permitir que la soledad, el aislamiento o la presión que uno siente le impidan reaccionar. Con la suficiente práctica y la guía adecuada, un astrolander es capaz de controlar esos sentimientos para mantener la calma y actuar racionalmente e incluso de controlar el dolor físico.

La experiencia, aunque dura, parece tener resultados realmente inspiradores. Desde el trabajo en equipo y el vínculo que se crea entre los astrolanders hasta las habilidades y potenciales ocultos que la preparación y la estancia en la cueva sacan a la luz, quien entra en la cueva y quien sale de ella no es la misma persona. “Este viaje tiene muchos aprendizajes. Los hay vitales, los hay psicológicos y los hay tecnológicos”, confiesa David Ceballos.

Astroland Space Station
Imagen: Astroland

 

Proyecto 360º

Pero la labor de la agencia va más allá de la preparación física y mental necesaria para afrontar al yermo Marte; Astroland está buscando al ser humano del futuro.

La aparición de Internet o los avances conseguidos por las agencias espaciales en el siglo XX tuvieron implicaciones directas en otros ámbitos y tecnologías transversales. Desde las energías renovables, las economías de consumo sostenible basadas en hidroponia para la obtención de alimentos y la aplicación de materiales como el grafeno o la tecnología de impresión 3D para la construcción, Astroland busca crear los patrones que definirán la sociedad del futuro. También lo está trabajando en el ámbito de la inteligencia artificial y el Big Data, la robótica, las telecomunicaciones, los transportes y los trajes y wearables.

Todo esto se refuerza con la idea del transhumanismo, un intento por transformar la condición humana a través de tecnologías que mejoren nuestras capacidades. David Ceballos destaca las posibilidades de la telemedicina y la medicina preventiva (en la que cuentan con el apoyo de Blue Healthcare) basada en la biometría para conocer el estado de salud del cuerpo y poder tratar los posibles problemas antes incluso de que se manifiesten. Para aspectos más concretos y difíciles de manejar, como mutaciones o enfermedades hereditarias, Astroland habla de las posibilidades del CRISPR/ Cas9, el sistema que permite modificar y corregir el genoma de una célula. La aplicación de esta tecnología puede servir para mejorar los alimentos transgénicos, curar enfermedades genéticas o modificar bacterias y otros microorganismos. Con los suficientes avances, podría incluso alargar la vida humana al frenar el envejecimiento celular.

Ares Station Astroland
Imagen: Astroland.

 

¿Y qué hacer con los aspectos morales? ¿Repetirá la sociedad de Marte los mismos errores que la nuestra? Astroland pretende aprender del pasado, repasando nuestra historia para quedarnos con lo bueno (que es mucho) y evitar lo malo (que también hay). La vida en el planeta rojo será una segunda oportunidad para crear un lugar de convivencia basado en la libertad y el respeto en el que el ser humano sea consciente de sus limitaciones y las de su entorno. En un mundo tan contrario a nosotros como Marte, solo potenciando las virtudes de las personas y fomentando las sociedades sostenibles se podrá lograr la supervivencia y desarrollo a largo plazo.

Para asegurar su independencia económica, Astroland Interplanetary Agency monetiza su actividad a través de otros negocios en los que se incluye una experiencia team builiding innovadora (en la que se utilizan los mismos planteamientos que para los astrolanders), una estancia de tres noches en la Ares Station ofrecida por TripAdvisor, la creación de hogares sostenibles, saludables y autosuficientes denominados M House o sus colaboraciones con otras grandes agencias espaciales como la NASA, la ESA (Agencia Espacial Europea) o la CNSA (Administración Espacial Nacional China).

La idea de llegar a Marte se trabaja a largo plazo (las estimaciones más positivistas hablan de 2024 y las más probables a partir de 2030) y deberá, siguiendo el ejemplo de la Estación Espacial Internacional, abandonar a idea de una competición entre países y los intereses económicos y políticos para que los esfuerzos de las distintas agencias tengan su recompensa.

Aún no se sabe quién nos llevará hasta Marte, pero será el esfuerzo de proyectos como Astroland el que nos permita quedarnos.

Daniel Delgado

Daniel Delgado

Periodista en construcción. Soy de los que puede mantener una conversación solo con frases de ‘Los Simpson’ y de los que recuerda sus viajes por lo que comió en ellos. Es raro no pillarme con un libro o un cómic en la mano. Valhalla or bust.

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