Así leemos las palabras reflejadas en un espejo

¿Somos capaces de rotar mentalmente las imágenes para captar su significado? ¿Cómo las procesa nuestro cerebro?

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La mayoría de las personas puede leer despacio y con esfuerzo los textos reflejados en el espejo. Un equipo de científicos del Centro Vasco de Cognición, Cerebro y Lenguaje demostró en 2011, por primera vez, que esta habilidad se debe a que podemos girar mentalmente esas imágenes y entenderlas de forma automática e inconsciente durante unos instantes.

"En un periodo muy temprano del procesamiento, entre los 150 y los 250 milisegundos, el sistema visual rota completamente las palabras reflejadas en el espejo y las reconoce", afirmó en declaraciones a la agencia SINC Jon Andoni Duñabeitia, autor principal de la investigación, "aunque luego el cerebro enseguida detecta que no es la forma correcta y "recuerda" que así no hay que procesarlas".

Para realizar el estudio, que publicó la revista NeuroImage, los investigadores monitorizaron con electrodos la actividad cerebral de 27 participantes mientras realizaban dos experimentos frente a la pantalla de un ordenador. En el primero se les mostraron palabras con algunas letras rotadas durante 50 milisegundos, un flash imperceptible pero que el cerebro procesa. Y en el segundo, la palabra especular completa, por ejemplo OVITOM en lugar de MOTIVO. Los resultados del encefalograma revelaron en ambos casos que, entre los 150 y 250 milisegundos, después de presentar los vocablos tal como se ven en el espejo la respuesta cerebral era la misma que cuando se leen de modo normal.



 

Un buen campo para estudiar la dislexia

"Estos resultados abren un nuevo campo en el estudio de efectos de rotación involuntaria de letras y palabras en individuos con dificultades asociadas a la lectura (dislexia) o la escritura (disgrafia)", apuntó Duñabeitia. 

En ese sentido, los padres no deben preocuparse cuando sus hijos empiezan a escribir girando las letras: “Es la consecuencia directa de la propiedad de rotación en espejo del sistema visual”. De hecho lo normal es que los pequeños comiencen a escribir así.

"Ahora sabemos que rotar las letras no es problema exclusivo de algunos disléxicos, ya que toda persona lo hace de modo natural e inconsciente, pero lo que hay que entender es por qué los normolectores pueden inhibirlo y algunas personas con dificultades en lectoescritura no, confundiendo la "b" por la "d", por ejemplo", explica Duñabeitia.

Aún quedan incógnitas por despejar, por ejemplo, no se sabe por qué la lectura inhibe la rotación mental en el espejo, cuando hablamos de una capacidad visual muy común en los animales. "Un tigre es un tigre por el perfil derecho y por el izquierdo, pero una palabra escrita en espejo pierde su sentido; aunque ahora ya sabemos que no es tan incomprensible para nuestro sistema visual porque es capaz de procesarla como si fuera correcta", concluyó el científico.

Referencia: Duñabeitia et al. 2011. Through the looking-glass: Mirror reading. NeuroImage 54 (4)3004–3009

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