La sonda Parker revela nuevas y sorprendentes características del Sol

Desde su posición en el borde de la corona solar, soportando temperaturas de un millón de grados, la sonda Parker disfruta de una vista privilegiada del astro rey.

Hace un año, la sonda Solar Parker Probe de la NASA se convertía en el satélite que más cerca ha volado del Sol, recolectando un preciado conjunto de datos, desde su posición en el borde de la corona solar, soportando temperaturas de un millón de grados.

Ahora, esos datos han permitido a los físicos solares mapear la fuente de un componente principal del viento solar que continuamente salpica la atmósfera de la Tierra. Además, han revelado un extraño comportamiento de campos magnéticos que podrían estar enviando partículas hacia nuestro planeta.

Por primera vez, los científicos pueden estudiar el viento solar desde su fuente, la corona del Sol, de forma similar a cómo se podría observar la corriente de un río.

La NASA ha hecho públicos cuatro nuevos documentos que aportan características hasta ahora desconocidas (solo teorizadas) del volátil astro que preside nuestro sistema solar.


El origen del viento solar 'lento'

La sonda solar Parker ha podido estudiar la fuente del viento solar y ver cómo se acelera progresivamente en la atmósfera caliente del Sol.

El viento solar está formado de partículas cargadas, principalmente protones y núcleos de helio, que viajan a lo largo de las líneas del campo magnético del Sol.

Los científicos habían teorizado sobre el llamado viento solar "rápido", que tiene una velocidad de reloj de entre 500 y 1.000 kilómetros por segundo, proviene de grandes agujeros en la corona solar en los polos norte y sur. Pero el origen del viento solar "lento", más denso y aproximadamente con la mitad de la velocidad del viento solar "rápido", era mucho más desconocido.

Ahora, gracias a las observaciones de la sonda Parker, los científicos han podido rastrear el viento solar y los campos magnéticos hasta su fuente: los agujeros coronales. Estos, que están relacionados con las manchas solares, son áreas más frías y menos densas que la corona circundante.

"Podemos ver la estructura magnética de la corona, que nos dice que el viento solar está emergiendo de pequeños agujeros coronales”, explica Stuart Bale, de la Universidad de California, Berkeley, profesor de física y autor principal de un artículo sobre los nuevos resultados del experimento FIELDS de la sonda. “Además, vemos actividad impulsiva: grandes chorros o retrocesos que creemos que están relacionados con el origen del viento solar; vemos la inestabilidad del gas en sí mismo, que genera olas.

"También nos sorprende la ferocidad del ambiente de polvo en la heliosfera interna", añade.

Créditos: NASA / SDO

 

Volteretas en el campo magnético

Lo más inesperado de los datos fue una serie de volteretas en el campo magnético, que observó la sonda Parker a su paso.

Se trata del comportamiento del viento solar dentro de la órbita de Mercurio, y que altera la dirección del campo magnético que fluye del Sol. Durante este evento, el campo magnético se vuelve sobre sí mismo hasta apuntar casi directamente hacia el propio Sol. Como explican los investigadores: “Se revirtió repentinamente 180 grados y luego, segundos a horas después, retrocedió”.

Estas observaciones nos ayudan a comprender qué causan los vientos solares, qué los calienta, y también cómo funcionan las estrellas y cómo liberan energía magnética en su entorno.

"Estas interrupciones probablemente estén asociadas con algún tipo de chorros de plasma", explica Bale. "Mi sensación es que estas interrupciones o chorros son fundamentales para el problema del calentamiento del viento solar".

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Viento solar giratorio

En una publicación, los investigadores encontraron pistas sorprendentes sobre cómo la rotación del Sol afecta el flujo de salida del viento solar.

Cerca de la Tierra, el viento solar fluye más allá de nuestro planeta como si viajara en líneas casi rectas, o "radialmente", como radios en una rueda de bicicleta, desde el Sol en todas las direcciones. Pero el Sol gira a medida que libera el viento solar, y antes de que se libere, se espera que el viento solar se sincronice con la rotación del Sol.

“El viento solar sale del agujero coronal en un flujo suave. Pero además, hay chorros; en el momento en que todo llega a la Tierra, está mezclado”, explica Bale.

Parker también observó la primera evidencia directa de que el polvo comienza a diluirse a unos once mil millones de kilómetros del Sol, un efecto que se ha teorizado durante casi un siglo, pero que hasta ahora era imposible de medir.


Extrañas explosiones de partículas energéticas

Finalmente, los instrumentos de partículas energéticas de Investigación Científica Integrada del Sol (ISʘIS) de la sonda Parker han medido un tipo raro de explosión de partículas con una proporción particularmente alta de elementos más pesados, lo que sugiere que ambos tipos de eventos pueden ser más comunes de lo que los científicos pensaban.

Los eventos de partículas energéticas solares son importantes, ya que pueden surgir repentinamente y provocar condiciones climáticas cerca de la Tierra potencialmente dañinas para los astronautas.

 

¿Para qué sirven los datos de la sonda Parker?

Como se explica en un comunicado de la NASA, la información que Parker ha descubierto sobre cómo el Sol expulsa constantemente material y energía puede ayudar a los científicos a predecir el clima espacial alrededor de nuestro planeta; además, ayuda a comprender el proceso mediante el cual las estrellas se crean y evolucionan.

Y, más concretamente, esta información será vital para proteger a astronautas y la tecnología en el espacio, por ejemplo, para la inminente misión a la Luna Artemisa, que se lanzará en 2024, y que enviará al siguiente hombre y a la primera mujer a nuestro satélite.


Los resultados se discutirán y compararán en conversaciones en la próxima reunión de la Unión Geofísica Americana en San Francisco que comienza el 8 de diciembre.

Durante sus sobrevuelos iniciales, Parker estudió el Sol desde una distancia más cercana del Sol que Mercurio. Y se acercará aún más en vuelos futuros.

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

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