La mutación de las gemelas CRISPR aumenta su riesgo de morir

Las dos niñas chinas nacidas el año pasado con una modificación genética de laboratorio tienen un 21 % más de posibilidades de fallecer cuando sean adultas que quienes no la tienen.


Finales de 2018. El científico chino He Jiankui anuncia al mundo que ha utilizado la técnica CRISPR –la llamada edición génica– para modificar el gen CCR5 de las gemelas Lulu y Nana (en su fase embrionaria), con el objetivo de hacerlas resistentes al VIH, el cólera y la viruela. Lo llevó a cabo al margen de la ley y sin consultar a nadie. 

La noticia conmocionó a la comunidad científica. Al margen de problemas técnicos –aún no se sabe si el método es plenamente seguro–, surge un dilema ético crucial: ¿es lícito crear seres humanos a la carta? 

Ahora, un análisis hecho por científicos de la Universidad de California en Berkeley incide en los riesgos para la salud: la mutación del gen CCR5 se vincula a un aumento de la mortalidad en etapas posteriores de la vida. Lulu y Nana están protegidas contra el VIH, pero cuando alcancen la mediana edad tendrán más posibilidades de fallecer que otras personas.

Esta conclusión surge del análisis de 400.000 genomas almacenados en la base de datos británica UK Biobank. Los investigadores de Berkeley la escrutaron y comprobaron que los individuos entre los 41 y los 78 años que poseen dos copias mutadas de este gen presentan una tasa de mortalidad un 21 % superior que quienes tienen una copia o ninguna.

Poco ético e imprudente

En declaraciones a la Agencia SINC, el biólogo danés Rasmus Nielsen, profesor de la Universidad de California en Berkeley y director de la investigación, señala que “no conocemos los detalles del experimento de He Jiankui, pero hay muchas razones para decir que fue poco ético e imprudente. Nuestro estudio enfatiza que mutaciones como la del gen CCR5 pueden tener efectos beneficiosos en un contexto, pero negativos en otros. Es difícil predecir todas las posibles consecuencias de una mutación. Y esto habría que tenerlo en cuenta en cualquier experimento que utilice la modificación genética en humanos”. 

El gen implicado codifica una proteína de la superficie de las células inmunitarias que colabora con el VIH y lo ayuda a entrar en estas. La modificación hecha por el polémico genetista chino muta el gen y anula esa característica de la proteína. 

Para lograrlo, He Jiankui se basó en la técnica CRISPR. ¿Cómo funciona este método de edición génica en embriones? Simplificando mucho: se utilizan unas tijeras moleculares formadas por proteínas que buscan una secuencia específica de ADN y la cortan. Ese embrión con el ADN modificado prosigue su desarrollo y, si todo va bien, da lugar a una persona con la modificación genética deseada, que además transmitirá a sus posibles descendientes.

El procedimiento resulta peligroso, porque queda mucho por saber del funcionamiento del ADN y la interacción de sus genes, y el trabajo de los científicos de Berkeley confirma tales miedos. Además, la mayoría de los investigadores se manifiestan en contra de emplear este método sin controles previos y un riguroso examen ético. De hecho, el pasado marzo, 18 científicos de siete países expertos en CRISPR y ética solicitaron en un artículo publicado en Nature que se fijara una moratoria de cinco años para los proyectos de edición génica del ADN de espermatozoides, óvulos o embriones, destinados a crear bebés modificados genéticamente.

Francisco Jódar

Francisco Jódar

Periodista. Curioso. Escéptico reincidente. Optimista feroz: no hay mañana, pero me levanto todos los días a las 6.

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