Identifican los restos del homo sapiens más antiguo de Europa

El hallazgo en una cueva de Grecia sugiere que salimos del continente madre mucho antes de lo que pensábamos.

¿Cambia la historia de nuestra especie? Un cráneo encontrado en una cueva junto al acantilado en la costa sur de Grecia en 1978 representa el fósil de Homo sapiens más antiguo fuera de África, dicen los científicos.

Ese cráneo, de un individuo que vivió hace al menos 210.000 años, estaba encerrado en una roca que también tenía un cráneo Neandertal de hace al menos 170.000 años, según expone un equipo de expertos liderado por la paleoantropóloga Katerina Harvati de la Universidad de Tübingen (Alemania).

Si estos hallazgos, recogidos en la revista
Nature, se sostienen, este antiguo cráneo griego de H. sapiens sería más de 160.000 años más antiguo que los siguientes fósiles europeos más antiguos de H. sapiens, reescribiendo así la historia de nuestra especie pues sugeriría que los 'sapiens' migramos a Europa mucho antes de lo que se creía y fuimos reemplazados por los neandertales. Y es que también es más antigua que la mandíbula de H. sapiens de la cueva Misliya de Israel, que data de hace aproximadamente 177.000 y 194.000 años.

"Múltiples poblaciones de Homo sapiens se dispersaron fuera de África comenzando mucho antes, y llegando mucho más lejos en Europa, de lo que se pensaba", dijo Harvati en una rueda de prensa. [El Homo sapiens africano surgió hace aproximadamente 300.000 años].

Un pequeño grupo de humanos pudo haber llegado a lo que ahora es Grecia hace más de 200.000 años, sugiere la experta. Los neandertales que se establecieron en el sureste de Europa poco después pudieron haber reemplazado a los primeros Homo sapiens. Luego, los humanos que llegaron a la Europa mediterránea, decenas de miles de años más tarde, habrían reemplazado a los neandertales residentes,
quienes murieron hace unos 40.000 años.

Pero este equipo de investigadores no puede excluir la posibilidad de que H. sapiens y neandertales habitaran simultáneamente el sureste de Europa hace más de 200.000 años y algunas veces se cruzaron. Un análisis de 2017 de ADN antiguo y moderno concluyó que los humanos probablemente se aparearon con los neandertales europeos en ese momento.

 

En Grecia



Los dos cráneos se sostuvieron en una pequeña sección de pared en la
cueva de Apidima en Grecia desde el sedimento del acantilado más alto y luego se solidificó hace aproximadamente 150.000 años. Según los investigadores, como un cráneo es más antiguo que el otro, cada uno debe haber sido depositado originalmente en diferentes capas de sedimentos antes de terminar a una distancia de unos 30 centímetros en la pared de la cueva.

 

Para comparar los tamaños y formas de las dos calaveras griegas antiguas, los investigadores superpusieron una reconstrucción digital de la cara y una base de cerebro parcial de un neandertal (con sus piezas recuperadas mostradas en diferentes colores) sobre la parte posterior de una base de cerebro Homo sapiens (en amarillo). Los resultados apoyan el argumento de que los cráneos no provienen de la misma especie, dicen los investigadores.

Estudios anteriores indicaron que
un cráneo de Apidima, que conserva la cara y gran parte del cerebro, era un neandertal que vivió hace al menos 160.000 años. Pero la fosilización y las presiones de sedimento habían distorsionado la forma del cráneo. Sobre la base de cuatro reconstrucciones digitales en 3-D del espécimen, el equipo de Harvati concluyó que sus pesadas cejas, su cara inclinada y otras características se parecían más a los cráneos de Neandertal que a los antiguos y modernos cráneos humanos. Un análisis de la tasa de descomposición de las formas radiactivas de uranio en fragmentos de hueso del cráneo produjo una estimación de la edad de al menos 170.000 años.

Un segundo fósil de Apidima, también fechado mediante análisis de uranio, versa en la parte posterior de una base de cerebro ligeramente distorsionada. Su forma redondeada en una reconstrucción digital caracteriza al H. sapiens, no a los neandertales, según los expertos.

Pero sin restos faciales para confirmar la identidad de la especie de la base de cerebro parcial, "todavía es posible que ambos cráneos de Apidima sean neandertales", dice el paleoantropólogo Israel Hershkovitz de la Universidad de Tel Aviv. Hershkovitz que dirigió el equipo que descubrió la mandíbula de Misliya y la asignó al homo sapiens.

 

¿Qué pasará ahora?



Los científicos tratarán de extraer el ADN y las proteínas que distinguen a las especies de los cráneos griegos
para determinar sus identidades evolutivas y buscar signos de entrecruzamiento entre los humanos y los neandertales.

 

Si resulta consistente, este hallazgo describiría que no tardamos mucho en salir del continente madre y llegamos bastante lejos, saltando a Europa 150.000 años antes de lo que se creía; haciéndolo varias veces hasta conseguir extendernos por todo el planeta.

 

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Referencia: K. Harvati et al. Apidima Cave fossils provide earliest evidence of Homo sapiens in Eurasia. Nature. Published online July 10, 2019. doi:10.1038/s41586-019-1376-z. E. Delson. An early modern human outside Africa. Nature. Published online July 10, 2019. doi:10.1038/d41586-019-02075-9.

Crédito imagen: K. Harvati et al/Nature 2019

 

Sarah Romero

Sarah Romero

Fagocito ciencia ficción en todas sus formas. Fan incondicional de Daneel Olivaw y, cuando puedo, terraformo el planeta rojo o cazo cylons. Hasta que viva en Marte puedes localizarme por aquí.

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