Encuentran un lugar en la Tierra incompatible para la vida

El sistema hidrotermal de Dallol, en Etiopía, reúne unas condiciones demasiado hostiles como para que pueda existir algún tipo de microorganismo. El nuevo estudio contradice anteriores evidencias de presencia de vida allí.

Dallol, en la depresión de Danakil, Etiopía
Purificación López García/ Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS).

La Tierra es un lugar rebosante de vida, hasta en las condiciones más extremas. La vida en nuestro planeta se caracteriza por adaptarse a los entornos más extremos. Hay vida incluso en desiertos, en los cráteres de los volcanes o en los páramos helados.

 

Dallol, en la depresión de Danakil, Etiopía, es uno de esos lugares hostiles. Esta llanura volcánica está situada sobre una gran acumulación de lava. Hay aguas termales altamente ácidas, con una temperatura de entre 90 °C y 110°C.  

 

Hasta ahora, este lugar era considerado un buen escenario para emular entornos extremos comparables a las de Marte, y analizar si la vida podría prosperar en tales condiciones. Hace pocos meses, un estudio del Centro de Astrobiología (CAB, INTA-CSIC), y publicado en la revista Nature Scientific Reports, identificó microorganismos termo-halo-acidófilos (que se adaptan bien a las altas temperaturas) dentro de depósitos minerales enterrados en uno de los fondos marinos del volcán etíope. Pero ahora, un equipo franco-español del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS), ha concluido que no: la vida microbiana está ausente. Al menos, no hay signo de ella ni en las piscinas saladas, calientes e hiperácidas, ni en los lagos salados y ricos en magnesio, tal como detallan los investigadores, en un artículo publicado en la revista Nature Ecology & Evolution.

 

El equipo secuenció marcadores genéticos de clasificación de microorganismos, intentó el cultivo microbiano, trató de identificar células individuales, y realizó análisis químicos de las salmueras y microscopía electrónica de barrido combinada con espectroscopía de rayos X. 

 

Finalmente, los científicos identificaron dos barreras fisicoquímicas para la vida en presencia de agua líquida superficial. La primera de ellas, la abundancia de sales de magnesio caotrópicas (un agente que rompe los puentes de hidrógeno y desnaturaliza las biomoléculas); en segundo lugar, la combinación de condiciones de hipersalinidad, hiperacidez y alta temperatura.

 

 

Parecen microorganismos, pero no lo son

Según estas conclusiones, ¿por qué un estudio anterior afirmó la existencia de vida en los antiguos fondos marinos de esta zona volcánica de Etiopía? Como publica la Agencia SINC, en declaraciones de la investigadora principal, Purificación López García, la explicación reside en una mala interpretación de los datos: “Algunos precipitados minerales de Dallol ricos en sílice pueden parecer células microbianas al microscopio. Se pueden haber interpretado estas partículas minerales como células fosilizadas, cuando en realidad se forman espontáneamente en las salmueras aunque no haya vida”.

 

Estos resultados llevan a una conclusión clave: que no solo la presencia de agua es indicadora de vida, sino que las condiciones químicas o la  temperatura son condicionantes clave que pueden convertir un lugar en completamente estéril para la presencia de microorganismos.

 

Las conclusiones de este trabajo, además, nos invitan a ser prudentes a la hora de buscar vida, no solo en la Tierra, sino fuera de ella. Como detallan los investigadores: “El estudio ayuda a circunscribir los límites de habitabilidad y exige precaución al interpretar las biofirmas morfológicas en la Tierra y más allá”. Es decir: debemos ser cautos a la hora de evaluar como ‘vida’ a una estructura aparentemente celular, puesto que podría tener un origen abiótico.

 

Los estudios sobre el sistema hidrotermal de Dallol, en Etiopía, considerado el ecosistema más caluroso del mundo, permiten a los científicos emular las condiciones de un planeta rojo primitivo (por su origen volcánico y la presencia de materiales basálticos), el Marte de hace tres mil millones de años. Sin embargo, los nuevos resultados son poco halagüeños entorno a la posibilidad de que nuestro vecino haya albergado vida en el pasado, suponiendo que sus condiciones fueron un día tan extremas como las de este lugar, como creen los científicos.

 

 

Más información:


Jodie Belilla, David Moreira, Ludwig Jardillier, Guillaume Reboul, Karim Benzerara, José M. López-García, Paola Bertolino, Ana I. López-Archilla & Purificación López-García. “Hyperdiverse archaea near life limits at the polyextreme geothermal Dallol área”.  Nature Ecology & Evolution 3: 1552–1561, 28 October 2019.

Laura Marcos

Laura Marcos

Nunca me ha gustado eso de 'o de ciencias, o de letras'. ¿Por qué elegir? Puedes escribirme a lmarcos@zinetmedia.es

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